Inscripción del Muro de Diógenes de Enoanda

Traducción al castellano de Hiram Crespo basada en la traducción al inglés de Martin Ferguson Smith disponible en epicurus.info. La inscripción consiste en 74 fragmentos identificados como (Fr. 1-74). Los elipses (…) indican lagunas en el texto.

Fr. 1

Epítome de Diógenes de Enoanda sobre la sensación y la naturaleza

Fr. 2

observando que la mayoría de las personas sufren de falsas nociones acerca de las cosas y no escuchan al cuerpo cuando trae importantes y justas acusaciones contra el alma, alegando que está siendo injustificadamente mutilado y maltratado por el alma y arrastrado a hacer cosas que no son necesarias (de hecho, las necesidades del cuerpo son pocas y fáciles de obtene, y el alma también puede vivir bien al participar de su disfrute, mientras que los deseos del alma son grandes y difíciles de obtener y, además de ser de ningún beneficio para nuestra naturaleza, ciertamente implican peligros). Así que (para reiterar lo que estaba diciendo) observando que estas personas se encuentran en esta situación, lamenté su conducta y lloré por el desperdicio de sus vidas, y consideré que era la responsabilidad de un buen hombre dar asistencia benévola, hasta el máximo de la capacidad de uno, a aquellos que están bien dispuestos. Esta es la primera razón para la inscripción.

Declaro que el vano temor a la muerte y a los dioses agarra a muchos y que la alegría del verdadero valor no se genera por los teatros y y baños y perfumes y ungüentos, que hemos dejado a las masas, sino por las ciencias naturales

Fr. 3

Y quería refutar a los que acusan a la ciencia natural de no poder ser de beneficio para nosotros. De esta manera, ciudadanos, a pesar de que no estoy tratando asuntos públicos, digo estas cosas a través de la inscripción como si estuviera tomando acción y en un intento de demostrar que lo que beneficia a nuestra naturaleza, a saber, la inexistencia de perturbaciones, es idéntico para todos y cada uno.

Y así, después de haber descrito la segunda razón de la inscripción, ahora voy a hablar de mi misión explicar su carácter y naturaleza.

Después de haber llegado al ocaso de mi vida (estando casi al borde de mi salida del mundo a causa de la vejez), antes de ser vencido por la muerte, quería componer un buen himno para celebrar la plenitud del placer y así ayudar los que ahora están sanos. Ahora, si sólo una persona o dos o tres o cuatro o cinco o seis o cualquier número mayor que usted elija, con tal de que no es muy grande, se encontrara en una mala situación, me dirijo a ella individualmente y hago todo en mi poder para darles el mejor consejo. Pero, como he dicho antes, la mayoría de las personas sufren de una enfermedad común, como en una plaga, con sus falsas ideas acerca de las cosas, y su número va en aumento (en la emulación mutua cogen la enfermedad entre sí, como ovejas). Por otra parte, es justo ayudar también a las generaciones venideras (porque ellos también son de nosotros, aunque todavía están por nacer) y, además, el amor a la humanidad nos impulsa a ayudar también a los extranjeros que vienen aquí. Ahora, dado que los recursos de la inscripción llegan a un mayor número de personas, he querido utilizar esta stoa para anunciar públicamente los medicamentos que traen la salvación. Estos medicamentos que han sido puestos a prueba plenamente; porque hemos disipado los temores de que nos acosan sin justificación y, en cuanto a los dolores, los que son infundados se han extirpado por completo, mientras que los que son naturales se han reducido al mínimo, haciendo su magnitud diminuta.

Fr. 4

Como suponen algunos de los filósofos y sobre todo los socráticos. Dicen que la búsqueda de la ciencia natural y ocuparse de la investigación de los fenómenos celestes es superfluo e inútil, y ni siquiera se dignan a preocuparse por estas cuestiones.

Fr. 5

Otros no estigmatizan de manera explícita la ciencia natural como innecesaria, por sentir vergüenza de reconocerlo, pero usan otros medios de descartarla. Porque, cuando afirman que las cosas son incomprensibles, ¿qué otra cosa dicen, sino que es innecesario dedicarse a la ciencia natural? Después de todo, ¿quién va a optar por buscar lo que nunca puede encontrar?

Ahora Aristóteles y los que tienen sus mismos puntos de vista peripatéticos dicen que nada es científicamente cognoscible porque las cosas están continuamente en proceso de cambio y, a causa de la rapidez del flujo, evaden nuestra aprehensión. Nosotros, por el otro lado reconocemos este flujo, pero no que sea tan rápido que la naturaleza de cada cosa nunca sea aprehensible por la percepción de los sentidos. Y de hecho, de ninguna manera los defensores de esta opinión hubieran sido capaces de decir: esto es blanco y esto negro, mientras que en otro momento ni esto era blanco ni aquello negro, si no hubieran tenido conocimiento previo de la naturaleza tanto de lo blanco como de lo negro.

Fr. 6

En cuanto a los primeros cuerpos, también llamados elementos, que por un lado han subsistido desde el comienzo y son indestructibles, y por el otro lado generan las cosas, vamos a explicar lo que son después de haber demolido las teorías de los demás.

Bueno, Heráclito de Éfeso identificó al fuego como elemental, Tales de Mileto el agua, Diógenes de Apolonia y Anaxímenes el aire, Empédocles de Acragas el fuego, el aire, el agua y la tierra, Anaxágoras de Clazomenae las homoeomerias de cada cosa, y los estoicos la materia y Dios. En cuanto a Demócrito de Abdera, hizo bien en identificar a los átomos como elementales, pero ya que su concepción de ellos era en algunos aspectos equivoco, será considerado en la exposición de nuestras teorías.

Ahora vamos a presentar cargos contra los citados hombres, no de conflictividad hacia ellos, sino porque queremos salvaguardar la verdad; y nos ocuparemos de Heráclito en primer lugar, ya que se ha colocado en primer lugar en nuestra lista.

Usted se equivoca, Heráclito, al decir que el fuego es elemental, para tampoco es indestructible, ya que observamos que se destruye, y que no puede generar cosas

Fr. 7

Incluso Demócrito se equivocó en una manera indigna de él mismo cuando dijo que solo los átomos entre las cosas existentes tienen verdadera realidad, mientras que existe todo lo demás por convención. Porque, de acuerdo a usted, Demócrito, será imposible ni siquiera que podamos vivir, y mucho menos descubrir la verdad, ya que no podremos protegernos de fuego o masacre o cualquier otra fuerza.

Fr. 8

Ya que los primeros cuerpos no pueden ser disueltos por nadie, sea dios u hombre, uno debe concluír que estos son absolutamente indestructibles más allá del alcance de la necesidad. Ya que si ellos fueron destruidos, de acuerdo con la necesidad, hasta la no-existencia, todas las cosas habrían perecido.

Fr. 9

Y a menudo los espejos también serán mis testigos de que las semejanzas y las apariencias son entidades reales. Pues lo que digo no es negado en absoluto por la imagen que dará evidencia de apoyo bajo juramento en los espejos. No nos veríamos a nosotros mismos en ellos, ni tampoco se crearía ninguna reflexión, si no hubiera un flujo de nosotros a los espejos que nos devuelva una imagen. Pues esto también es prueba convincente de la emanación, al ver que cada una de las partes llega a un punto (en el espejo) en línea recta.

Ahora las imágenes que fluyen de los objetos, al incidir en nuestros ojos, nos hacen tanto a ver las realidades externas como pensar en ellas al entrar en nuestras almas. Por lo tanto, es a través de estos tropiezos que el alma recibe las cosas vistas por los ojos; y después de estos tropiezos de las primeras imágenes, nuestra naturaleza se vuelve porosa de tal manera que, incluso si los objetos que vimos por primera vez ya no están presentes, imágenes similares a las primeras son recibidas por la mente creando visiones tanto cuando estamos despiertos como en el sueño.

Y no nos sorprendamos que esto sucede incluso cuando estamos dormidos; las imágenes fluyen a nosotros de la misma manera en ese momento también. ¿Cómo es eso? Cuando estamos dormidos, con todos los sentidos como paralizado y apagados de nuevo en el sueño, el alma, que todavía está despierta y, sin embargo, es incapaz de reconocer la situación y condición de los sentidos en ese momento, al recibir de las imágenes que se le acercan concibe un dictamen sin comprobar y falso respecto a ellos, como si estuviera realmente aprehendiendo la naturaleza sólida de verdaderas realidades; pues los medios de control de la opinión están dormidos en ese momento. Estos son los sentidos; ya que la regla y norma de la verdad con respecto a nuestros sueños siguen siendo los mismos.

En oposición a su argumento, Demócrito, ahora decimos esto: los sueños no son enviados por Dios, como usted dice, ni son admoniciones, sino que los producen determinadas entidades naturales con el resultado de que el argumento falaz se desvía porque, como he mostrado, las mismas imágenes que causan los sueños, causan también la visión así como el pensamiento.

Fr. 10

dormido Así que las visiones no son ilusiones vacías de la mente, como los estoicos sostienen. Porque de hecho, si por un lado las llaman vacuas en base a que, si bien tienen una naturaleza corpórea, son extremadamente sutiles y no afectan los sentidos, se han expresado erróneamente, ya que era necesario llamarlos corpóreos a pesar de su sutileza. Si por el contrario los llaman vacuos en base a que no tienen naturaleza corpórea en lo absoluto, y de hecho es esto lo que quieren decir, ¿cómo puede el vacío ser representado?

Entonces, ¿qué son? Las visiones tienen una composición que sutil que escapa de nuestra vista, pero que no está vacía. Pes la mente, siendo superior en sutileza …. proporciona el punto de partida y … cosas y se mueve ……….. imaginando que seremos golpeados con un espada o que caeremos por un precipicio, brincamos como consecuencia de nuestro miedo incluso cuando estamos en compañía. A estos ejemplos agrego este otro: ya que en nuestros sueños, como también cuando estamos despiertos, llevamos a cabo actos sexuales, de nada vale argumentar que el placer que obtenemos de ellos es irreal porque estamos dormidos. Así que no hay que llamar a estas visiones vacías, ya que en realidad poseen un poder tan grande.

Por otro lado, sin embargo, si no son vacuas eso no quiere decir que hacen sentido, son racionales y realmente nos hablan, como supone Demócrito; películas que son tan sutiles y carecen de una constitución sólida no pueden posiblemente poseer estas facultades.

Así que estos teóricos, los estoicos y Demócrito, se extraviaron en direcciones opuestas: los estoicos privan las visiones del poder que tienen, mientras que Demócrito las dotan de un poder que no poseen. De hecho, la naturaleza de los sueños

Fr. 12

Las cuevas que frecuentaban con el avance del tiempo, a medida que buscaban refugio de las tormentas invernales, les dieron la concepción de casas, mientras que los abrigos que hicieron para sus cuerpos y que los protegían ya sea con el follaje, con plantas o incluso (por que ya estaban matando animales) con pieles, les dieron la idea de la ropa; aún no trenzadas, pero tal vez hechas por fieltro o algo así. Luego el avance del tiempo los llevó a ellos o a sus descendientes a la idea del telar también.

Así que no hay artes, ni tampoco éstas, que se expliquen por la introducción de Atenea o cualquier otra deidad; todas son descendientes de las necesidades y experiencias a través del tiempo.

Y con respecto a los sonidos vocales (me refiero a las palabras y frases de las cuales los seres humanos nacidos de la tierra producen las primeras expresiones), no introduzcamos a Hermes como el maestro, como algunos afirman que fue (esto es tontería palpable), ni acreditemos a aquellos filósofos que dicen que fue por invención deliberada y enseñanza que se les asignó nombres a las cosas a fin de que los seres humanos pudieran tener designaciones distintas para ellas para facilitar su comunicación con los demás. Es absurdo, de hecho más absurdo que cualquier absurdo, además de imposible, que algún individuo hubiera reunido tan vastas multitudes (en aquellos tiempos no habían aún reyes, y tampoco escritura por la ausencia de sonido vocal, y con respecto a estas multitudes hubiera sido absolutamente imposible, excepto por medio de decreto, que se reunieran en algún lugar) y, habiéndolos reunido, se hubiera apoderado de una regla y procedido a enseñarles como un maestro de escuela primaria, tocando cada objeto y diciendo que esta sea llamada piedra, esto madera, esto ser humano, o perro, o buey, o asno …”

Fr. 13

Los cuerpos celestes, cuando los remolinos de aire provocan un movimiento fuerte, son violentamente sacudidos, pero algunos se encuentran entre sí mientras que otros no lo hacen; y algunos siguen un curso recto hasta un cierto punto; otros como el sol y la luna, (siguen) un curso oblicuo; mientras que otras giran en el mismo lugar, como la Osa; por otra parte, algunos se mueven en una órbita alta, otros en una baja. , y esto es un hecho del que la mayoría de la gente es ignorante: suponen el sol en todo caso debe estar tan bajo como parece estar, mientras que no lo está; porque si así fuera, la tierra y todo en ella necesariamente se incendiaría. Así que la imagen que vemos tan baja, no es el mismo sol. Sin embargo, esto es una digresión.

Hablemos ahora de salidas y puestas y asuntos relacionados luego de establecer este punto preliminar: si uno está investigando cosas que no son directamente perceptibles, y si uno observa varias posibles explicaciones, es intrépido hacer un pronunciamiento dogmático en relación a alguna de ellas; un procedimiento de este tipo es característico de un vidente y no de un hombre sabio. Es correcto, sin embargo, decir que, mientras que todas las explicaciones son posibles, ésto es más plausible que aquello.

Por tanto, es posible que el sol sea un disco parecido a carbón al rojo vivo y de una textura muy fina, levantado por los vientos y funcionando como un manantial en el sentido de que algo de fuego se aleja de él, mientras que otro fuego desemboca en él desde el entorno a causa de su mezcla heterogénea en agregaciones pequeñas. Por lo tanto, es naturalmente suficiente para el mundo

Fr. 14

El granizo, razonablemente, se produce por un conglomerado suelto y fino, que se debe a la energía auto-dinámica de lo que lo rodea y que está formada ya sea por un viento alto que es frío o por la nieve vaporosa.

Fr. 15

Todos los hombres esperaban ……………. a pérdida. Ya que si experimentan visiones distintas y son incapaces de descubrir cómo se producen, se comprende, creo, que estén involucrados en la aprehensión; y a veces están convencidos de que hay un creador

Fr. 16

….. Y ellos denuncian con vehemencia las personas más piadosas como si fueran ateas. De hecho, es evidente que no somos nosotros los que niegan a los dioses, sino otros.

Así Diágoras de Melos, con otros que siguieron de cerca su teoría, categóricamente afirmaron que no existen dioses y vigorosamente atacaron a todos los que pensaban de otra manera.

Protágoras de Abdera, en efecto, presentó la misma opinión que Diagoras, pero la expresó de manera diferente para evitar su audacia excesiva. Porque él dijo que no sabía si los dioses existían, lo que es lo mismo que decir que él sabía que no existen. Si hubiera equilibrado la primera declaración con Sin embargo, yo no sé con certeza que no existen,” tal vez sería casi un circunloquio para evitar aparentar el negar a los dioses por completo. Pero él dijo: “Yo no sé que existen“, y no “no sé que no existen”, haciendo exactamente lo mismo que Diágoras, que infatigablemente no dejó de decir que no sabía de su existencia. Por lo tanto, o Protágoras en ese caso presentó la misma opinión que Diágoras o ...

Fr. 17

………………………………. En un carro, haciendo a Triptólemo montar uno y que proporcionándole las más miserables fatigas ………………………………………… ….. Pues en verdad, a la vez que respetamos al supremo Zeus y Deméter como deidades, consideramos que los seres humanos no son sus esclavos, sino sus amigos.

Fr. 18

……………. Que no podemos suponer, después de haber juntos juzgado lo que es aún objeto de controversia,

……………. No pensemos que los dioses son capaces de examinar a las personas injustas y viles como nobles y justas. De lo contrario, los mas grandes disturbios se crearán en nuestras almas.

Fr. 19

Vamos entonces a contradecir a Homero, que dice todo tipo de tonterías sobre ellos, representándolos a veces como los adúlteros, a veces cojos, a veces como ladrones o incluso siendo heridos por mortales con una lanza, e incluso inducen a los artesanos a producir representaciones inapropiadas. Algunas estatuas de dioses disparan flechas y se fabrican llevando un arco, representadas como Heracles en Homero; otras son atendidas por guarda-espaldas que son bestias salvajes; otros están enojados con los prósperos, como Némesis de acuerdo a la opinión popular; mientras que deberíamos hacer estatuas de los dioses cordiales y sonriente, para que podamos devolverle la sonrisa a ellos en vez de tenerles miedo.

Pues, gente, vamos a reverenciar propiamente a los dioses tanto en festivales como en ocasiones no consagradas, tanto en público como en privado, y observemos las costumbres de nuestros padres con relación a ellos y no dejemos que los seres imperecederos sean falsamente acusados en lo absoluto, en nuestro vano temor de que ellos sean responsables de todas las desgracias, trayéndonos sufrimientos e ideando obligaciones graves hacia ellos. Y también invoquémosles por nombre

Fr. 20

Es imposible, para empezar, que siendo un dios, tenga necesidad de una ciudad y conciudadanos, además de ser bastante absurdo que trate de tener hombres como conciudadanos. Y hay otro problema: si hubiera creado el mundo como una morada y ciudad por sí mismo, busco conocer donde vivía antes de la creación del mundo; Yo no encuentro una respuesta, al menos una consistente con la doctrina de estas personas cuando declaran que este mundo es único. Así que por un tiempo infinito, al parecer, el dios de esta gente era deambulante y, al igual que un hombre desafortunado (no digo “dios”), sin tener ciudad ni conciudadanos, anduvo destituído y vagando al azar. Si, pues, se considera que la naturaleza divina creó las cosas por su propio bien, todo esto es absurdo; y si por el bien de los hombres, hay todavía otras consecuencias más absurdas.

Vamos a dividir el debate en dos: el mundo y los hombres mismos. En primer lugar vamos a hablar sobre el mundo.

Si de hecho todas las cosas están bien dispuestas para los hombres y nada es antagónico a ellos, nuestra situación es como la de las criaturas hechas por un dios. Pero vamos a acordarnos primero ….

Fr. 21

El mar tiene en exceso grandes partes de esta tierra como suyas, lo que hace que el mundo habitado sea una península; está también llena de otros males y, para colmo, tiene agua que ni siquiera es potable, sino salobre y amarga, como si hubiera sido deliberadamente hecha así por un dios para impedir que los hombres la beban.

Por otra parte, el llamado Mar Muerto, que está verdaderamente muerto (pues nunca se navega), incluso priva a los habitantes locales de parte de las tierras que ocupan porque los ahuyenta a una distancia considerable con sus ataques impetuosos y de nuevo inunda su tierra luego de que se retira, como si estuviera en guardia para que no se pueda arar la tierra.

Así son las cosas del mundo. Pero las cosas de los hombres mismos, veamos si están bien arregladas por la providencia divina. Comencemos así: bien hecha, mis amigos, está esta criatura, el hombre; una criatura que es racional, dotada de presciencia del futuro y que es capaz de llevar una vida feliz si posee virtud y buena disposición. Pero esta criatura no posee ni sabiduría ni incluso la virtud, según los estoicos que sostienen este punto de vista; pues la gran locura de los hombres les previene. Y … no

Fr. 22

postrarnos ante sus imágenes. Al hacer de los hombres tiranos, usted permite ultrajes. También debemos referirnos a los soldados que han causado numerosas dificultades en todo el mundo. Y recordemos ciertas tribus y ….. en nuestra

¿Quién, pues, Padre Zeus, si oye cualquier alguna conversación sobre dioses que permiten tales grandes males que afligen a la humanidad ?

Fr. 23

Basta ya de este tema, ya que no es necesario decir nada en referencia a la trampa planteada por significados que permanecen ocultos, a menos que usted piense que no entendemos las grandes desgracias que algunas personas han experimentado a causa de esta ambigüedad y la compleja oscuridad de los oráculos, o que este es el momento adecuado para nosotros dar una explicación detallada de la clase de desastre que los espartanos sufrieron después de haber consultado al oráculo de Delfos en relación a Arcadia.

Fr. 24

En este caso, un filósofo natural utiliza argumentos de un dialéctico, intentando usar el arte de la adivinación en relación con los sueños y totalmente confiando en ellos. Para ………………. dice que Antífona predijo, cuando fue consultada por un corredor que estaba a punto de competir por un premio en Olimpo, que iba a ser vencido. Dice que el corredor dijo que al consultar a Antífona, pensaba que un águila le estaba cazando en sus sueños. Y Antífona de inmediato le recordó que un águila siempre hace que otras aves vayan antes que el y es en sí mismo el último. Sin embargo, dice que otro intérprete declaró, al ser consultado, que el dios no dijo al corredor serás vencido” y que el águila no es motivo de ansiedad. Si, gracias a Antífona, el corredor no hubiera ido al otro intérprete para ser capaz de ver que el sueño podría interpretarse de formas completamente diferentes, no hubiera sospechado que estaba recibiendo consejos no fiables  Para cosa como los sueños dan testimonio

Fr. 25

Para el hombre feliz, el hombre infeliz siempre parece más turbulento que él ya que está lleno de perturbación y confusión.

La ética

Fr. 28

El epítome de Diogenes de Oinoanda sobre las emociones y acciones.

Fr. 29

Hay muchos que buscan la filosofía por el bien de la riqueza y la fama, con el objetivo de procurar éstos ya sea de particulares o de reyes, por lo cual consideran la filosofía como una gran y preciosa posesión.

Bueno, no es con el fin de ganar alguno de los objetivos antes mencionados que hemos emprendido la misma empresa, sino para que podamos disfrutar de la felicidad a través de la consecución del objetivo anhelado por la naturaleza.

La identidad de este objetivo y el modo en que ni la riqueza lo puede proporcionar, ni la fama política, ni el oficio real, ni una vida de lujo y opulentes banquetes, ni placeres amorosos, ni ninguna otra cosa, mientras que solo la filosofía puede asegurarlo: ahora vamos a explicar esto después de haber establecido el asunto ante usted. Porque hemos inscrito esta escritura en público no para nosotros mismos, sino para ustedes, los ciudadanos, para que podamos hacerla disponible a todos de una forma fácilmente accesible sin la instrucción oral. Y usted

Fr. 30 

Tiempo … e hicimos esto con el fin de que, incluso mientras estemos sentado en nuestras casas, seamos capaz de exhibir los bienes de la filosofía, no a todas las personas aquí sino a las que son civiles de expresión; e igual de importante, lo hicimos para los llamados “extranjeros“, aunque no lo son realmente. Porque, mientras los diversos segmentos de la tierra dan personas de un país diferente, todo el ámbito de este mundo la da a todas las personas un mismo país: toda la tierra, y una sola casa: el mundo.

No estoy de presionando a alguno de ustedes a que declare sin pensar y sin reflexionar a favor de los que dicen esto es así”, porque no he establecido la ley en nada, ni siquiera en los asuntos relativos a los dioses

Sólo una cosa les pido, como yo también lo hice hace un momento: incluso si se siente un tanto indiferente y apático, no sea como los transeúntes en su acercamiento a los escritos, que consultan cada uno de ellos de una manera irregular y omitiendo leer todo

Fr. 31

Vamos a continuación a empezar con discutir los placeres, y por otra parte, examinar cuidadosamente los argumentos en detalle

Fr. 32

Siendo estos últimos tan maliciosos como los primeros.

Discutiré la locura dentro de un poco, las virtudes y el placer ahora.

Si la materia en debate entre estas personas y nosotros involucra una investigación sobre “cual es el medio a la felicidad?”, ellos quieren responder que las virtudes” (lo cual en realidad sería cierto), sería innecesario adoptar cualquier otra medida que esto, sin más ni más. Pero ya que, como digo, la cuestión no es ¿cuál es el medio de la felicidad?” sino “¿qué es la felicidad y cual es el objetivo final de nuestra naturaleza?”, le digo en voz alta ahora y siempre a todos los griegos y no griegos que el placer es el fin del mejor modo de vida, mientras que las virtudes, que estas personas no manejan bien (ya que trasladan los medios al final), no son en absoluto un fin sino el medio para el fin.

Ahora afirmamos que esto es cierto, y que es nuestro punto de partida.

Supongamos, entonces, que alguien preguntara, aunque es una pregunta ingenua, ¿a quién es que benefician estas virtudes?”. Obviamente, la respuesta será “al hombre”. Las virtudes ciertamente no proveen para las aves que pasan volando ni les permiten volar bien, ni para ninguno de los otros animales: no abandonan la naturaleza con la que viven y por la que han sido engendradas; más bien es por esta naturaleza que las virtudes hacen de todo y existen.

Cada (virtud?), por lo tanto …………… medio de  como si una madre por algún motivo viera que la naturaleza que posee ha sido convocada allí, para luego permitir al tribunal que se le pregunte a cada virtud lo que está haciendo y para quién ………………………….. …. Tenemos que demostrar tanto cuales de los deseos son naturales y cuáles no; y en general todas las cosas que se incluyen en la primera categoría se alcanzan fácilmente …..

Fr.33

… Esas virtudes … placer … y de virtudes … se siente mucho dolor … el mal es … de todas las virtudes … aparte de la tensión … placer, pero estos sofistas admiten … menudo no se encuentra … y el propio Zenón propone la opinión ……….., al igual que si él quiere decir virtud cuando ha dicho “placer”, y que los hombres corren a ellos. Y de nuevo en otro lugar, habiendo olvidado esta hambre (porque ellos no dijeron que ……..) … de este … así que … es … de ninguna manera …. Dado que estas personas la ponen como una trampa para atraparnos, al igual que las aves mismas, y alearnos a pesar de que hemos demostrado ser aptos para los nombres de las virtudes, a veces …., en otros momentos ……………………………………….. ……… someterse a …….

Quiero ahora para deshacerse del error, frecuente entre ustedes y otros, en relación a la misma emoción, y sobre todo para hablar en contra de una doctrina suya, estoicos. Mi argumento es el siguiente: no todas las causas en las cosas preceden a sus efectos, aunque la mayoría lo hace, pero algunas preceden a sus efectos, otras coinciden con ellos, y otras los siguen.

Ejemplos de causas que preceden son el cauterio y la cirugía para salvar vidas: en estos casos hay que tener dolor extremo, y después de esto el placer llega.

Ejemplos de causas coincidentes son el alimento sólido y líquido y, además de éstos, los actos sexuales: no comemos los alimentos y experimentamos placer después, ni bebemos vino y experimentamos placer después, ni emitimos semen y experimentamos placer después; más bien la acción nos provoca estos placeres de inmediato, sin esperar el futuro.

En cuanto a las causas que siguen, un ejemplo está a la espera de ganar elogios después de la muerte: aunque los hombres experimentan placer ahora, ya que habrá un recuerdo favorable de ellos después de que se habrán ido, sin embargo la causa del placer ocurre más tarde.

Ahora, usted se descarrila al no poder marcar estas distinciones y ser consciente de que las virtudes tienen lugar entre las causas que coinciden con sus efectos (porque emergen junto con el placer).

Fr. 34

… El razonamiento de la felicidad … ………………. es … esperanza, después de la selección de éstos, y cura de las emociones errantes. Entonces, digo que donde el peligro es grande, también lo es el fruto. Aquí hay que echar a un lado estos argumentos falaces en base a que son insidiosos, insultantes y artificiales, por causa de la ambigüedad terminológica, y guían a los seres humanos sufrientes por mal camino ……………… ….. no evitamos cada dolor que está presente, y no elijamos todos los placeres, como muchos siempre hacen. Cada persona debe emplear el razonamiento, ya que no siempre se va a lograr el éxito inmediato: Al igual que el esfuerzo a menudo implica una ganancia al principio y otras con el paso del tiempo, igual también con el placer; pues sembrar semillas no trae siempre el mismo beneficio al que siembra, sino que vemos algunas semillas que germinan y dan fruto muy rápidamente y otros que toman más tiempo …………… de placeres y dolores …….. placer .

Y así, el ………. son ……. Si ……………… prudencia.

Vamos ahora a investigar cómo la vida se nos hace agradable tanto en estados como en acciones.

Primero discutamos estados, manteniendo un mente que cuando se retiran las emociones que perturban el alma, las que producen placer entran para tomar su lugar.

Bueno, ¿cuáles son las emociones perturbadoras? Son temores – de los dioses, de la muerte y de los dolores; y además, aquellos deseos que rebosan los límites fijados por la naturaleza. Estas son las raíces de todos los males, y a menos que las cortemos, una multitud de males crecerá sobre nosotros.

Bien, examinemos nuestro temor a los dioses …

Fr. 35

De hecho, este miedo es a veces evidente, a veces no está claro; está claro cuando evitamos algo obviamente perjudicial como el fuego, por temor a que encontremos la muerte por el; no está claro cuando, mientras la mente está ocupada con otra cosa, él (miedo) se ha insinuado en nuestra naturaleza y se esconde …

Fr. 37

El alma proporciona a la naturaleza la causa última tanto de la vida como de la muerte. Es cierto que tomando en cuenta el número de sus átomos constituyentes, tanto en sus partes racionales como las irracionales, no es igual al cuerpo; sin embargo, circunda todo el hombre y, aunque está confinada, lo unifica al igual que la cantidad más diminuta de jugo ácido unifica una gran cantidad de leche.

Y esto también es un signo, entre muchos otros, de la primacía de esta causa: a menudo, a pesar de que el cuerpo es asediado por una larga enfermedad y ha llegado a estar tan atenuado y demacrado que la piel marchita a penas se adhiere a los huesos y la constitución de las partes internas parece que está vacía y sin sangre, sin embargo, siempre que el alma permanece, no permite que la criatura muera. Y este no es el único signo de su supremacía, sino que también es cierto que las amputaciones de manos y con frecuencia de brazos o piernas enteras por el fuego o el hierro no pueden desabrochar la vida. Tan poderoso es el dominio que nuestra alma ejerce sobre ellas. Por el contrario hay ocasiones en que, aunque el cuerpo está intacto y no ha sufrido ninguna pérdida, la facultad de sensación nos abandona; por ello no sirve de nada si el alma ya no permanece y se disuelve su unión con el cuerpo. Pero, siempre y cuando vemos esa misma parte que permanece como guardián, el hombre vive. Por lo tanto, como ya he dicho, la causa última de la vida es que el alma esté unida o separada del cuerpo.

Fr. 38

El alma no puede sobrevivir la separación del cuerpo, ya que es necesario entender que también es una parte (de el). Por su cuenta, el alma no puede ni existir (a pesar de que Platón y los estoicos dicen muchas tonterías sobre el tema) ni experimentar movimiento, así como el cuerpo no posee sensación cuando el alma se libera de él.

Fr. 39

… En movimiento perpetuo … Si …., por qué entonces ………… decimos ….. incluso ser …. esto …. a partir de el …….. después de que el cuerpo, …. que …………… se une con el cuerpo, si … potente …. cuando …………………….. ¿Cómo, pues, Platón, surgirá para usted lo imperecedero? ¿O cómo puede esto en el lenguaje común llamarse Imperecedero ………………..?

Los estoicos (queriendo decir cosas más singulares que otros sobre este tema) niegan que las almas son absolutamente incorruptibles, pero luego dicen que las de los necios son destruídas inmediatamente después de la separación del cuerpo, mientras que las de los hombres virtuosos sobreviven, aunque también son destruidas en algún momento. Bueno, observemos la inverosimilitud evidente de su punto de vista: hacen su afirmación como si el sabio y el imprudente, incluso si difieren en la capacidad intelectual, no tuvieran la misma mortalidad. En realidad, me maravilla más en su moderación: cómo es posible que, una vez que el alma tiene el poder de existir separada del cuerpo, incluso si decimos por el momento más breve de tiempo, y …

Fr. 42

Empédocles en relación con estas cuestiones, tomó prestada su filosofía de Pitágoras. ……………… descarriadas, dice que las almas transmigran de un cuerpo a otro después que el primero ha sido destruido y que esto sucede hasta el infinito, como si alguien no le fuera a decir: “Empédocles, si las almas son capaces de sobrevivir de forma independiente y usted no tiene necesidad de arrastrarlas a la naturaleza de un ser vivo y transferirlas por esta razón, ¿de que modo es la transmigración de las almas de utilidad para usted? Porque en ese intervalo de tiempo, durante el cual su transmigración se efectúa, la interrupción de la naturaleza de un ser vivo, las almas serán arrojadas a la confusión completa. Si, por el otro lado, son capaces de sobrevivir sin un cuerpo, ¿por qué exactamente usted les da este problema, arrastrándolas y haciéndolas transmigrar de una criatura a otra y estos …………………………………………………………………… ? ……………………. Sería preferible hacer las almas independientes y absolutamente indestructibles y no hacer que embarquen en un largo y tortuoso viaje, por lo que con el tiempo su teoría, aunque todavía falaz, recibiría más respeto. De lo contrario, no le creeremos, Empédocles, con respecto a estas transmigraciones “.

Fr. 43

Las visiones no son ilusiones vacías de la mente, como los estoicos imaginan, y se van totalmente en mal camino. De hecho ellas también tienen la naturaleza de imágenes corpóreas e impresiones similares en forma a todos estos objetos visibles que el cambio nos permite aprehender, como demostré también en la escritura previa cuando estaba dilucidando las teorías sobre los sueños.

Ahora bien, estas imágenes no tienen sensación alguna, como Demócrito supone, ya que son compuestas de átomos finos y sólo la mente las puede percibir. Si tienen la forma de cosas afines a nuestra naturaleza, alegran el alma; pero si tienen la forma de cosas repugnantes a nuestra naturaleza, llenan el hombre de una gran perturbación y miedo, y hacen el corazón palpitar.

Fr. 44

El alma experimenta sentimientos mucho mayores que la causa que los ha generado, al igual que un fuego lo suficientemente vasto como para quemar los puertos y las ciudades se enciende con una muy pequeña chispa. Pero la preeminencia de estos sentimientos del alma es difícil de medir para la gente común: es imposible hacer una comparación directa por medio de experimentar simultáneamente ambos extremos (hablo de los sentimientos del alma y del cuerpo), ya que esto rara vez sucede y, cuando sucede, se destruye la vida; y en consecuencia no se encuentra el criterio para determinar la preeminencia de uno de los dos. En cambio, cuando alguien se encuentra con dolores corporales, dice que estos son mayores que los del alma; y cuando se encuentra con los del alma, dice que ellos son superiores a los demás. Ya que lo que está presente es invariablemente más convincente que lo que está ausente, y es probable que cada persona, ya sea por necesidad o por placer, confiera preeminencia a la sensación que tiene en el momento. Sin embargo, este asunto, que es difícil de medir para la gente común, un hombre sabio lo calcula sobre la base de muchos factores, entre ellos … (continúa en fr. 45?)

Fr. 45

(continuación de fr. 44?)

… Incluyendo la consideración del futuro con respecto a los que están en peor situación, que cuando se han despertado por los sentimientos del alma ….. golpeó ……. nunca …… ……….. que imponer sus dolores corporales sobre sus almas …

Fr. 47

Tampoco consideramos terribles las desgracias que provocan tales grandes dolores. Pues (si es necesario que alguien tome ilustraciones de dolor) cuando alguien ha sido golpeado por un rayo, o cuando una piedra de cuatro metros de ancho le ha aplastado con la velocidad del pensamiento, o cuando ha sido decapitado con una espada con la rapidez de un sueño, ¿cómo, en nombre de Heracles, es el sufrimiento terrible en estos casos, cuando la muerte se produce inmediatamente y ni siquiera permite un grito de agonía, sino que con gran vehemencia le arrebata el dolor al alma?

Así, digo que no debemos temer las ocurrencias críticas y también menos críticas, ninguna de los cuales llega a introducir dolores a largo plazo en la carne. Ya que si el dolor toma un giro para lo peor, ya no sigue siendo grave, sino que la crisis viene y se va en poco tiempo; mientras que si se alivia, marca el comienzo de la salud. ¿Qué, pues, en nombre de los doce dioses, hay de malo en eso? ¿O cómo podemos justamente presentar una denuncia contra la naturaleza, si alguien que ha vivido durante tantos años y tantos meses y tantos días llega a su último día?

Así que ni una ni la otra eventualidad es mala, ya que la crisis no dura muchos días después de lo cual, o bien la muerte viene y la inconsciencia absoluta se produce a la vez, o es pronto restaurado a la salud y la vida se conserva. Y en cuanto a las crisis de las enfermedades, que de hecho son llevaderas en estas circunstancias, ¿por qué es también necesario experimentar dolor mental por ellos?

Fr. 48

No ……………… (?) ……………………. Por lo tanto tres tipos de dolores, uno viene a nosotros por deseos, otro de los heridas y los huesos (ya sea a través de golpes o de manera imperceptible), otro de las enfermedades; todos tienen en el poder de escaparlos en  medida en que la naturaleza de un hombre sea capaz de evitarlos. Ahora se ha discutido más arriba los deseos; en cuento a las heridas y cosas por el estilo, esto es suficiente. Para algunos ……………., mientras que otros ….

Fr. 49

Porque aún si yo no hubiera hecho nada para revelar y señalar la naturaleza de los placeres, ellos mismos nos revelarían su propia naturaleza. De esta manera ……. bien …… ya. A través de los placeres corporales, el alma también recibe los que son productivos de este (placer mental?). Pues nuestra naturaleza quiere lo que es mejor para nuestra alma.

Por otra parte, el alma es manifiestamente más poderosa que el cuerpo, ya que tiene control sobre los sentimientos extremos y supremacía sobre los otros sentimientos, como de hecho hemos revelado anteriormente.

Así que si, al prestar atención a los argumentos de Arístipo, nos encargamos del cuerpo y elegimos todo el placer derivado de la bebida, la comida y los actos sexuales, y de hecho todas las cosas que ya no dan disfrute luego de suceder sino que descuidan el alma, nos estaremos privando de los placeres más grandes.

Fr. 51

Ni fama política, ni oficio real, ni riqueza producen placer. El filósofo por lo tanto no quiere la autoridad y el dominio de Alejandro (Magno) … ya que los seres humanos por constitución no tienen ninguna necesidad de lo que es vano.

Fr. 53

¿Por qué, entonces, es el cumplimiento de ciertas predicciones más fuerte evidencia de la solidez de la adivinación que su incumplimiento es evidencia de su falta de solidez? No es lógico, en mi opinión. ….

Fr. 54

… contradicciones …. ……………….. es así, como dicen estas personas, y que es imposible escapar la necesidad, ….. la error; mientras que si ……. indecisos …………… y ………. que otro argumento va a adoptar …. …? Evidentemente, no tendrá uno.

Así que, si la adivinación se elimina, ¿qué otras pruebas para el destino existen?

Si alguien adopta la teoría de Demócrito y afirma que, debido a sus colisiones entre sí, los átomos no tienen libertad de movimiento y que, en consecuencia, parece que todos los movimientos son determinados por la necesidad, vamos a decirle: “¿No saben ustedes que en realidad hay una libre circulación de átomos, que Demócrito no logró descubrir pero Epicuro sacó a la luz, un girón, como él demuestra por medio de los fenómenos?” La consideración más importante es esta: si se cree en el destino, toda admonición y censura se anulan y ni siquiera los malvados pueden ser justamente castigados ya que no son responsables de sus pecados.

Fr. 56 

Así que no vamos a alcanzar la sabiduría universalmente, ya que no todos son capaces de ello. Pero si asumimos que es posible, entonces verdaderamente la vida de los dioses pasará a ser la de los hombres. Por todo va a estar lleno de justicia y amor mutuo, y no habrá mas necesidad de fortificaciones o leyes, ni todas las cosas que nos ingeniamos para lidiar unos con otros. En cuanto a las necesidades derivadas de la agricultura, ya que no tendremos esclavos en ese momento (porque nosotros mismos araremos, cavaremos, cuidaremos las plantas, desviaremos los ríos y velaremos por los cultivos), deberemos … cosas como .. . no … tiempo … y este tipo de actividades, de conformidad con lo necesario, interrumpirán la continuidad del estudio compartido de la filosofía; ya que las operaciones de cultivo proporcionarán lo que nuestra naturaleza quiere.

Epístola a Antifás

Fr. 62

De Diógenes.

Mi querido Antifás,

Muchas veces ya me ha dado indicaciones de buena voluntad, Antifás, tanto en la carta que nos envió recientemente como antes, cuando yo estaba ardientemente tratando de persuadirle en persona a recurrir a la filosofía para viva la vida más agradable posible utilizando excelentes principios.

En consecuencia, le aseguro que estoy ansioso por ir a su encuentro de nuevo, y el de los demás amigos en Atenas, Calcis y Tebas, y supongo que todos ustedes tienen el mismo sentimiento.

Estas palabras en esta carta ahora que le estoy escribiendo de Rodas, donde me he mudado recientemente de mi país en el comienzo del invierno …

Fr. 63

… Nuestra propia tierra fue azotada por la nieve.

Así que, como iba diciendo, después de haber tenido mi apetito muy estimulado por todas las ventajas del viaje, voy a tratar de cumplir con usted tan pronto como el invierno haya terminado, ya sea navegando primero a Atenas, o a Calcis y Beocia.

Pero, ya que esto es incierto, tanto a causa de la variabilidad y la inconstancia de nuestras fortunas como a causa de mi vejez, además, también les envío, de acuerdo con su petición, los argumentos relativos al número infinito de mundos. Y usted ha tenido suerte en el asunto porque, antes de que llegara su carta, Teodóridas de Lindus, un miembro de nuestra escuela que ya usted conoce que es todavía un novato en la filosofía, estaba tratando la misma doctrina. Y esta doctrina llegó a articularse mejor como resultado de ser evaluada entre los dos cara a cara; ya que nuestros acuerdos y desacuerdos mutuos y nuestros cuestionamientos han hecho la investigación sobre el objeto de nuestra búsqueda más precisa.

Por lo tanto, le envío el diálogo, Antifás, de modo que puede estar en la misma posición que si usted mismo hubiera estado presente, al igual que Theodoridas, acordando sobre algunos asuntos y presentando nuevas consultas en los casos en los que tenga dudas.

El diálogo comenzó algo así: “Diógenes”, dijo Theodóridas, “confío en que la doctrina establecida por Epicuro sobre el número infinito de mundos es verdadera ……………. …………….., como si …………. Epicuro …….

Fr. 64

…. la … del asunto investigado …. haber asumido todo lo que …

Fr. 65

Me río … y desestimó los argumentos transmitido a nosotros por usted, de los que dicen que el mundo es ……. …… de alguna ….. …. … con respecto a este …… y en …………… argumento ….. Por lo tanto, por lo que no puede abrir la tierra y llenarla y …….

Fr. 66

Preguntémos ahora a los que nos engañan por una explicación de su teoría. Así que digamos a los caballeros: “¿Qué quieren decir, señores, cuando consideran apropiado explicar la tierra de esta manera, como ilimitada? ¿Limitan la tierra en toda su longitud desde arriba, circunscrita por una bóveda celestial? Y, desde ese punto de partida, ¿La extienden indefinidamente hacia la región de abajo, desestimando la opinión unánime de todos los hombres, tanto laicos como filósofos, de que los cuerpos celestes siguen sus cursos alrededor de la tierra tanto arriba como abajo, y retirando el sol fuera del cosmos para reintroducirlo por otro lado? O ¿no están diciendo que una sola tierra ………….? ……………… ….. Si ….

Fr. 67

…………………………….. Modo que ……. ellos ….. por lo tanto, si asumimos que las entidades indivisibles son finitas en cantidad, y por las razones que hemos indicado, son incapaces de juntarse (por que ya no hay otras entidades detrás de ellas para rodearlas y apoyarlas desde abajo y reunirlas por todos lados), ¿cómo van a engendrar cosas, cuando están aisladas unas de otras? La consecuencia es que ni siquiera este mundo existiría, ya que si la cantidad de átomos fueran finitos, no serían capaces de unirse.

Epístola a Dionisio (y Caro?)

Fr. 68

… Incluyendo …, Dionisio y Caro (?), En una revisión …. fenómenos ….. resumen ………

Fr. 69

La corriente se disuelve gradualmente en el aire. Como resultado de los embates, se disipa porque a causa de la gran extensión de espacio no puede preservar el orden y la posición de los átomos. Ahora, las corrientes fácilmente dispersas de los átomos, aunque se dejan llevar en forma diáfana, sin embargo tienen realidad y son constituídas de materia por la naturaleza …

Ya que está en espera de impresiones cuadradas, el hombre acusa falsamente a los ojos cuando se transmiten impresiones no-cuadradas que, en realidad, se nos graban a través del aire en forma redondeada. Ya que en ese caso, suponemos que él no sabe que el aire desgasta las imágenes que emanan de la torre, pero después él ve bien que no son los ojos los que erran, sino la mente …

Fr. 70

En estos asuntos préstenos atención, de lo contrario es desgraciadamente necesario tener una discusión prolongada sobre ellos.

Así que, si usted hubiera olvidado la doctrina que hemos expuesto a Avitiano, viene a la mente que la norma de nuestras acciones son los sentimientos de aversión y de placer, haciendo referencia a los cuales determinamos tanto lo que evitamos como lo que buscamos.

Pero si recuerdan, amigos, ¿qué les hizo embarcar en una acción como esta, que ha dado lugar al dolor a Nicératos, y han sido dolorosas para nosotros mismos a causa de sus desgracias? Porque si usted afirma que tiene una sólida comprensión de la doctrina, pero que con respecto a la decisión de enviarnos o no a un hombre, sobre si tenían que hacerlo en esas circunstancias o se equivocaron .. …………….. nos ………………. se han equivocado ………. … la mayor …. Nicératos.

La dificultad de este asunto se ha examinado a fondo para que después todos podemos ser capaces de saber lo que debemos hacer …

Fr. 71

La suerte nos puede hacer daño, pero rara vez; porque no tiene combustible del cual se pueda apoderar, como el fuego. Así Epicuro, teniendo en cuenta estas cuestiones, se negó a remover la suerte de las cosas del todo (ya que hubiera sido precipitado e incompatible con la respetabilidad filosófica al dar una cuenta falsa de una cuestión tan clara y patentemente obvia a todos), pero a muchas ocurrencias las llamó sólo pequeñas. Entonces, la disposición del hombre sabio puede representar el acontecimiento accidental de esta manera, por lo que parece (la suerte) raramente operar como un factor dominante, tal y como el hijo de Neocles dijo: “Es muy raro que el azar impida algo al sabio: es la razón lo que controla y controló los más grandes e importantes asuntos” ………. Sobre todo ………

Fr. 72

{El sobreviviente aquí se presume que es Epicuro, en su camino de Mitilene a Lámpsaco}

… aquellos en las rocas … los otros …… frío ………………………. …………………….. por fin encontró un lugar de refugio en las rocas, del que el mar ya no era capaz de succionarlo hacia abajo y destruirlo de nuevo. Así que él fue herido, como era de esperar, y tragó (agua de mar); fue lacerado por haber caído sobre las rocas crudas del mar. Sin embargo, comenzó a revivir y poco a poco ………. Durante el tiempo en que, después de un largo período, los ataques de las olas eran intermitentes, apenas llegó a salvo a tierra firme, literalmente con la piel toda lacerada. Así estuvo en el extremo del mirador, donde pasó el día en este estado y la noche, y de nuevo el siguiente día hasta la noche, gastado por el hambre y las heridas.

Sabemos ahora que lo accidental es hacer bien lo que es considerado apropiado para uno. Pues su heraldo que le trajo la salvación completa no está muerto; para la próxima ….. suerte ….

Fr. 73

Le sigo cuando usted hace estas declaraciones acerca de la muerte, y me ha convencido a reírme de ella. Porque yo no tengo miedo a cuenta de los Tityuses y Tantaluses quien algunos describen en el Hades, ni me estremezco cuando reflexiono sobre la descomposición del cuerpo, ya que estoy convencido de que no tenemos sensación ni otra cosa una vez que el alma queda sin sentidos.

Por lo tanto sobre este asunto, debo decir ahora: “Seré privado de la vida y dejaré atrás sus placeres; placeres que sin embargo después de la muerte nadie anhela”. Porque en este caso ni una fuerte esperanza ni deseo posee (al muerto) debido a que dejó atrás todos los objetos que también se van a descomponer. Pues en verdad para los muertos, la muerte no es nada …

Fr. 74

… Provoca angustia, en nombre de Atenea, y seguramente es característico del hombre bueno conversar consigo mismo y decir: “Yo soy un ser humano y es posible que fui afectado de alguna manera, ya que de hecho tal y tal y tal cosa (y muchas otras) son de la carne, entre las cuales todas deben ocurrir “. Así que en toda ocasión es capaz de tener en cuenta los afectos que son naturales, porque son fácilmente definidos y delimitados como si fueran brújulas.

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3 pensamientos en “Inscripción del Muro de Diógenes de Enoanda

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