De la comunidad natural

En el discurso epicúreo a menudo debatimos el minimalismo desde la perspectiva de los deseos naturales y necesarios: minimalismo no meramente en aras a la frugalidad y sencillez, sino en aras de tener una profunda convicción de lo que es y lo que no es necesario.

La medida natural de la riqueza es la que corresponde a nuestros deseos naturales y necesarios.

Por lo tanto, en nuestras discusiones de autarquía hablamos de la medida natural de la riqueza y durante el Mes del Orgullo discutimos la medida natural de orgullo (muchas personas son forzadas a una re-evaluación de su autoestima como consecuencia de la intolerancia y el maltrato). En una evaluación naturalista de la igualdad, un término a veces mal usado y confuso, argumenté que nuestras limitaciones y necesidades naturales compartidas sirven de base para una igualdad real y vivida y que, debido a que todos los mortales tienen una necesidad universal de alimentación, cuando nos reunimos alrededor de las mesas podemos experimentar la verdadera igualdad comunal y natural.

Los colaboradores del blog Las Indias, una comunidad virtual bilingüe dedicado a la ética de cooperación que se proclama epicúreo con orgullo, ha estado argumentando hace un tiempo que existe algo llamado comunidad natural. En un artículo reciente, David Ugarte presenta el caso a favor de un modelo comunal epicúreo:

Indianos participa en una tradición comunitaria epicúrea: la comunidad es una «sociedad» de amigos. Desde el punto de vista epicúreo, la amistad (fraternidad) y el conocimiento son los objetivos centrales de la comunidad (1). Por lo tanto, uno acepta y busca gente  de quien puede ser amigo. Pero también pone otra condición: compartir contextos comunes básicos con el fin de poder aprender juntos. En consecuencia, la comunidad es algo que sucede (dentro de) un terreno común cultural y filosófico, no sólo un conjunto de normas abiertas a todo el mundo.

El vínculo con la tradición comunitarista epicúrea lleva a otra entrada del blog sobre comunidad y la felicidad. En el núcleo de la doctrina comunitaria de Las Indias nos encontramos con las teorías de Adler sobre comunidad natural (que es de menor escala y con base en las relaciones interpersonales REALES), en contraposición a la comunidad no-natural o platónica: construcciones ideológicas artificiales y narrativas que las personas usan para tejer sus identidades, pero que no constituyen verdaderas comunidades ni se traducen en relaciones interpersonales reales. La construcción de la nacionalidad es el principal ejemplo. Hay muchas otras comunidades imaginadas sobre la base de la estrategia política y la ideología que también se ajustan a la definición platónica de ser comunidades artificiales.

Note, también, cómo las comunidades de amigos evolucionan de manera natural y orgánica. Es más fácil hacerse amigo de los amigos de nuestros amigos porque ya hay cierta familiaridad. Un estudio reciente de 20 años de duración demuestra que la felicidad (y tristeza) se extienden como un contagio, lo que significa que incluso a niveles muy sutiles somos el reflejo de los patrones de comportamiento y psicológicos en nuestro entorno social. Existen instintos gregarios en todas las entidades sociales, así seamos o no conscientes de ello, así lo aceptemos o no. El hecho de que el término “contagio” haya sido utilizado en el estudio, coloca las relaciones sociales en el marco de la natura, no de la cultura.

La idea de la amistad e intimidad epicúrea es que debemos involucrarnos en la felicidad, la auto-superación y mejoramiento moral de nuestros amigos (y ellos en el nuestro). A la luz de los estudios recientes, hace perfecto sentido que esto sea importante: a diferencia de los relatos patrióticos y comunidades imaginarias, en las comunidades naturales la felicidad de nuestros amigos tiene un efecto directo y tangible, medible en nuestro propio bienestar a largo plazo.

Los últimos estudios sobre el aislamiento demuestran que se siente frío en el cuerpo y es un factor de riesgo para la salud que acorta la duración de la vida a la par con la obesidad y el fumar. La gente necesita sentirse productiva y amada. Cuando no lo hacen, sus cuerpos y sus mentes comienzan como a descomponerse. La salud sufre. En otras palabras, la comunidad es natural y necesaria, y (al igual que con la riqueza, el orgullo, etc.) la gente necesita al menos una medida natural de comunidad en sus vidas.

¿Qué hacer? La tradición de sabiduría de los escandinavos lo dice bien en estrofas 43-44 del Hávamal. Llame a sus buenos y verdaderos amigos y vealos con frecuencia, mezcle su mente con la de ellos, hágase amigo de sus amigos, nunca los traicione y hónrelos con regalos:

A su amigo un hombre le debe tener como amigo,
a él y a un amigo suyo;
pero cuídese de no ser el amigo
de quien es amigo de su enemigo.

¿Tiene un amigo en quien usted confíe bien,
de quien se le antoja algún bien?
Comparta su mente con él, intercambie regalos con él,
haga esfuerzos para encontrarle a menudo

Notas:

1. Los maestros de nuestra tradición advierten que el único fin establecido por la naturaleza es el placer, junto con evitar el dolor. Esta aseveración que atribuye un fin a la comunidad epicúrea no constituye un punto doctrinal sino la opinión del autor. Lo que nos interesa de su artículo es la separación de las comunidades en naturales y platónicas.

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Un pensamiento en “De la comunidad natural

  1. Pingback: Lecturas interesantes del 25/02/2015

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