Razonamientos sobre “Desprecio Irracional” de Polístrato

Polístrato fue el tercer Escolarca en Atenas y el primero en guiar a la comunidad de Amigos después de que los cuatro fundadores habían muerto. Se cree que había conocido a Epicuro y estudió con él cuando era sólo un niño y Epicuro un hombre muy viejo.

Sólo los fragmentos de dos de sus escritos permanecen. Aquí, estudiamos El desprecio irracional, que es una polémica dirigida “contra los que desprecian irracionalmente las creencias populares”. Parece ser una diatriba contra los cínicos, o los escépticos, o ambos. Los adversarios de Polístrato parecen estar llenos de insolencia. Al igual que en el caso de Colotes, Polístrato también argumenta que las filosofías de las otras escuelas no son prácticas, que no se pueden utilizar sin hacer daño a uno mismo, y que no practican lo que predican.

La comparación con los demás animales

La obra comienza diciendo que los animales no pueden aprender de sus errores ni pueden encontrar las causas de las cosas. Hoy sabemos que esto no es cierto en todos los casos: los delfines y simios son tan inteligentes que algunos científicos han hecho llamados a que sean considerados personas no-humanas.

También niega que los animales sueñan, pero sabemos los perros sueñan, y dice que los animales no creen en los dioses ni tienen facultades de razonamiento como nosotros. Esta parece ser una premisa importante de la obra. Mas tarde veremos porqué esto es importante, cuando Polístrato hable de las cualidades relativas de las cosas. Parece estar argumentando que la creencia en dioses es una cualidad relativa al ser humano, un producto natural de la experiencia sicológica humana.

El propósito y necesidad de estudiar la naturaleza

Una gran porción de la obra es dedicada a este tema. El Escolarca argumenta que por medios dialécticos no podemos liberarnos de los miedos irracionales, solo por medio de la evidencia, y que solo el estudio de la naturaleza nos puede ayudar a entender a los dioses. Este argumento sigue siendo válido aunque para la mayoría de nosotros, la conclusión a la que llegamos al estudiar la naturaleza sea que los dioses no existen.

Polístrato insiste en que entendamos claramente el fin del estudio de la naturaleza y el fin de la filosofía. Algunos dicen que solo necesitamos buscar la salud (y no el placer ni el estudio de la naturaleza) pero luego caen en las supersticiones. La verdad disipa las preocupaciones y las verdades no se contradicen unas a otras. Luego, continúa con mas advertencias en contra de los retóricos y dialécticos carismáticos, muchas de las cuales se podrían aplicar a los predicadores religiosos modernos:

Aquellos que se quieren entregar al estudio de la naturaleza no deben seguir a los que nos echan miedo y a los que, sin preocuparse de la verdad ni del acuerdo con lo que ellos mismos prueban, practican la ironía despreciando su propia opinión para complacer a la audiencia que les rodea; sino que se deben pronunciar sobre cada cuestión en toda libertad y practicar una filosofía coherente y verdadera, de manera que lleven sin espera la obra de la verdadera filosofía a su punto de perfección, en plena conciencia. Reconocerás mejor aún la verdad de lo que digo si examinas lo que dicen los otros filósofos  … (laguna 10 líneas) …

Mira, pues, en sus mismos propósitos, como algunos sacan conclusiones sobre todo por medio de silogismos y axiomas, de los cuales ellos mismos no se sirven durante sus vidas ni siguen, y como otros, para complacer a las audiencias presentes o para equivocarlas con el fin de obtener la aprobación de la multitud y seducirla, elaboran un verbaje colorido que nada logra, ni para ellos ni para su audiencia, a mejorarlos ni a procurarles una mejor vida … (laguna 5 líneas) … ya que se han deshecho de las enseñanzas que están de acuerdo con los fines que nuestra naturaleza misma busca.

Sin estos últimos, de hecho, todas las otras cosas tienen rango de artificio; lo que nos ocupa y concierne en realidad es la mejora de nuestra vida, es lo que gracias a el, liberados de pasiones que afectan el pensamiento, progresamos hacia la serenidad y hacia un tipo de vida exento de tristeza y conforme a nuestra naturaleza. Y este es un resultado que se obtiene únicamente, como ya se ha dicho, por el estudio correcto de la naturaleza guiado por aquellos que han examinado cual es la naturaleza de todas las cosas, al igual que el poder que está en ella para producir consecuencias conformes a ella o extrañas a ella, y por aquellos que han observado cuales deseos son naturales y los que no lo son …

En todo caso, el hecho de que hasta las acciones virtuosas con frecuencia no tienen provecho porque, en los casos mencionados mas arriba, los hombres muestran demasiada altanería o vuelven a caer sin razón en los miedos supersticiosos, y porque en las otras acciones de la vida cometen muchas faltas de toda clase, nadie la muestra (la virtud). Nosotros, a cambio, comprometidos con seguir el placer, llevaremos testimonio a favor nuestro de que nuestros asuntos son llevados mas fácilmente en las circunstancias dentro de las cuales hasta ahora habíamos exhibido dolor.

Este último párrafo, específicamente, habla contra los que buscan la virtud sin estudiar la naturaleza y nos recuerda la prevalencia de las supersticiones religiosas con sus pretensiones arrogantes de superioridad moral. Esto es vano y desmerece la virtud. El punto que está argumentando el Escolarca es que de nada vale virtud, piedad o fe sin el estudio de la naturaleza de las cosas. Es necesario un entendimiento científico de la realidad para poder vivir una vida placentera y sana.

En el libro Varios días en Atenas vemos como los maestros insisten en que “muchos adoran la Virtud pero pocos se ponen a evaluar el pedestal en que se levanta”. Este pedestal es el placer. Es decir, es sumamente importante entender porqué las virtudes son virtudes: porque son medios al placer, y no fines en si mismo. Si una virtud no incrementara la felicidad ni removiera el sufrimiento, no sería virtud.

Este punto lo argumenta Polístrato aquí. Dice que aquellos que buscan la Virtud sin un fin concreto, sin basarse en el estudio de la naturaleza, caen en las supersticiones y abandonan la virtud, algunos cayendo en el tormento. De nuevo, esto podría aplicarse a la gente religiosa que rechaza la ciencia.

Lo hermoso y lo feo, lo placentero y desagradable: cualidades relacionales

Los escépticos argumentaron que lo noble (a kalón) y lo bajo (a aiskhron) están condicionados culturalmente y por lo tanto no son objetivamente reales; que no existe el bien y el mal que se puedan discernir en la naturaleza. Al igual que en el discurso filosófico en otros lugares, hay tensión entre nomos (ley, costumbre) y physis (naturaleza).

El poderoso argumento de Pirrón parece apelar a la doctrina materialista. Si la realidad objetiva se compone de átomos y vacío, a continuación, el bien y el mal, de existir, tendrían que estar compuestos de átomos y vacío, y serían evidentes y no habría desacuerdo con respecto a lo que son estas cosas en las diversas culturas.

El ejemplo aquí dado (aparentemente, por lo opositores) es que el bronce, el oro y otros metales son universalmente reconocidos por lo que son independiente de la cultura por ser lo que son por naturaleza, no por convención.

Pero Polístrato argumenta que esta es una falsa analogía: lo hermoso y lo feo existen al igual que el bronce, solo que existen de una manera distinta y la comparación no es válida. Es aquí que el maestro propone que las cosas tienen propiedades inherentes y propiedades relativas o disposicionales. Lo hermoso y lo feo pertenecen a esta última categoría, al igual que lo placentero y desagradable (categorías estéticas y éticas).

Lo hermoso y lo feo, al igual que lo placentero y desagradable no son lo mismo para todos los hombres y animales. Los oponentes dicen que los hombres erran al buscar esto y no buscar aquello, como si lo deseable debiera ser igual para todos. La salud, la creencia y la corrupción y sus opuestos son distintos para cada cual según su efecto (sus cualidades relativas). El maestro argumenta que 

o todas las cosas que dan estos efectos son falsas

o no hay que rechazar lo bello y lo feo como si fueran opiniones falsas porque no son identicas para todos, como es el caso del oro o la piedra.

El ejemplo que da el maestro concierne las diversas propiedades curativas de un solo fármaco, todas los cuales son eficaces y reales. Si sufrimos de una enfermedad, el medicamento tratará los síntomas de esta. Si sufrimos de otra enfermedad, tratará la otra, pero es el mismo fármaco (convencionalmente) el que muestra distintos efectos (relacionalmente).

Los medicamentos funcionan para algunas enfermedades y no para otras ni para los que están sanos. No es útil que todos actúen de la misma manera en todo momento, sino según las diferencias en las naturalezas individuales y en los accidentes o situaciones particulares.

Un imán sólo podrá atraer metal y no cemento, pero sigue siendo un imán en medida que atrae metal. Este es un ejemplo de una propiedad relacional o disposicional: es tan observable y tan real como las propiedades inherentes de las cosas.

De modo que no se puede dar a la categoría de lo relativo el mismo rango que a lo que existe por naturaleza propia (como el oro, el bronce, que son universalmente reconocidos como tal). No se puede decir que existen unos y los otros no, o que uno y los otros tienen las mismas propiedades.

Podríamos inventarnos muchísimos otros ejemplos de cualidades relativas. Los cacahuetes pueden ser nutritivos o mortales (para los que son alérgicos), pero no son intrínsecamente mortales: se trata de una propiedad relacional, no una propiedad convencional. Los colores y los sabores son propiedades relacionales: sólo vemos el color de un objeto cuando la luz se refleja en contra de ella.

La carne putrefacta es buena para los buitres y lobos que tienen las enzimas para digerirla, pero mala para los seres humanos que no lo hacen y pueden morir después de comer un cadáver crudo.

Noten que éstas consideraciones nos llevan a ponderar la importancia de la teoría de selección natural, que se encuentra de manera rudimentaria explicada en la obra de Lucrecio Sobre la naturaleza de las cosas. Esta teoría es sumamente importante para entender la doctrina epicúrea.

Si los  herbívoros consideran las hierbas como buenas, hermosas y placenteras y a la carne como desagradable, mientras que el caso es vice versa con los carnivoros, es gracias a la selección natural. Si en el hedonismo entendemos lo placentero y lo desagradable como un componente indispensable de nuestro compás moral, entonces la moralidad existe en la naturaleza como la explica Polístrato: como una serie de cualidades disposicionales o relativas a la entidad viviente. .

Lo que el argumenta es que esta moralidad no es menos real, no es menos medible ni observable, que las otras cualidades de la naturaleza por el hecho de ser relacional del mismo modo que las propiedades de un imán y las tendencias de los herbívoros versus los carnívoros no son menos reales. Estas experiencias son reales: el placer y la aversión se experimentan como verdaderos en el cuerpo y la mente de los depredadores o los seres humanos, pero son propiedades relacionales.

Los males que producen las doctrinas falsas

De hecho, nadie podría, de una manera válida someter a un examen racional detallado las dificultades que estas doctrinas ocasionan en la vida para poder, mientras que da atención a las pasiones mismas y a los eventos, comprender, entre otras cosas, lo funesto que es, demostrar una audacia irracional, caer en todas las infelicidades que he mencionado y lo funesto que es, de otra parte, vivir siguiendo servilmente las opiniones transmitidas al azar, siendo víctima de las muchas dificultades y deseos que engendran, y aplicándose sin cesar a las múltiples y diversas actividades y prácticas dañinas que éstas últimas suscitan, multiplicando las aspiraciones de manera irracional–porque uno es infeliz en realidad y en toda ocasión guarda remordimiento–y además encargándose de numerosas preocupaciones sobre los demás.

Resulta que las mismas personas que pasan sus vidas movidas por las tempestades o expuestas a sospechas temerosas, no acaparan nunca el beneficio y el gozo verdaderos de la vida, sino que de antemano expulsados de la vida luego de muchos vanos sufrimientos nacidos de esperanzas siempre vanas y nunca completamente confirmadas, y acumulan por consecuencia sobre sus cabezas aún los otros males, por hecho de su incapacidad de reconocer distintamente cual fin nuestra naturaleza misma persigue y por cuales medios este fin se realiza naturalmente. Porque la ignorancia de estas cosas es la causa primera de todos los males.

Esfuérzate pues de distanciarte de las adversidades de las que te he hablado. Al contrario, dándote razán a ti mismo sobre todas las cosas, como se ha dicho, de una manera adaptada a la vida y a los afectos.

Conclusión

La postura que defiende Polístrato–según la cual lo placentero y lo desagradable existen realmente y son observables en la naturaleza–es conocida como realismo moral, o naturalismo moral, y personalidades modernas como Sam Harris han hecho la misión de su vida el probar que la moral existe en la naturaleza tal y como hizo Polístrato en sus días.

Pero además de argumentar a favor de un realismo hedonista, Polístrato denuncia los males que suceden cuando no alineamos nuestros juicios morales con la evidencia que la naturaleza pone frente a nuestras facultades. Es difícil ser verdaderamente moral sin estudiar la naturaleza.

El realismo hedonista nos lleva a una firme insistencia en que el placer es el fin establecido por la naturaleza, y que hacia el se vierten todas las verdaderas virtudes naturalistas. Debemos reiterar, porque es importante, el siguiente pasaje:

… su incapacidad de reconocer distintamente cual fin nuestra naturaleza misma persigue y por cuales medios este fin se realiza naturalmente. Porque la ignorancia de estas cosas es la causa primera de todos los males.

Es al desconectarse del placer como la meta natural de las entidades vivientes, que los pensadores morales, filósofos y religiosos cometen errores de juicio a veces horribles, que generan enorme sufrimiento innecesario. Echan a un lado el placer para defender la dictadura del proletariado, o el libre mercado, o el dios del desierto, o el honor, o la hombría, dispuestos a incluso matar por estos ideales arbitrarios divorciados del estudio de la naturaleza, que nos muestra que los seres naturales simplemente buscan el placer y evitan el dolor. Entonces, el filósofo naturalista solo debería buscar las maneras mas racionales y sanas de buscar el placer y evitar la aversión.

Podríamos perdonar estas ideologías por el daño que hacen tomando en cuenta que nunca nos prometieron una vida placentera. Si no se establece esta meta desde el principio, ¿como vamos a esperar que la produzca como resultado final?

Cuando no basamos nuestras opiniones firmemente en el estudio de la natura y cuando no tenemos un entendimiento claro de como lo placentero es bueno y lo desagradable es malo dentro de nuestra experiencia real, inmediata y directa de la realidad, terminamos sirviendo fines otros que el que la naturaleza misma ha establecido para nosotros como seres naturales, sirviendo fines otros que lo que nos consta de manera orgánica.

El naturalismo moral es simple: como seres naturales podemos discernir directamente, con nuestras facultades, lo placentero y lo que produce aversión.

Estos razonamientos son parte de Epítome: Escrituras Epicúreas

cropped-soe_sm-1.png

Anuncios

4 pensamientos en “Razonamientos sobre “Desprecio Irracional” de Polístrato

  1. Pingback: Cuando la virtud se vuelve nada • Ateístas de Puerto Rico

  2. Pingback: Otra víctima inocente del culto al sufrimiento • Ateístas de Puerto Rico

  3. Pingback: Seis cosas que aprendí luego de publicar Cultivando el jardín epicúreo | Sociedad de Amigos de Epicuro

  4. Pingback: Diálogo sobre la búsqueda de sentido | Sociedad de Amigos de Epicuro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s