Feliz día veinte: el #Havamal, contra el aislamiento

¡Feliz día veinte a todos los epicúreos! El Havamal pertenece a una de las tradiciones de sabiduría que me han nutrido a lo largo de los años. Contiene el consejo de los ancianos escandinavos tal y como fue preservado por una casta de bardos antiguos y medievales conocidos como skalds, que utilizaron la rima y la música para memorizar el sabio consejo dado por los antiguos.

En ella, mezclada con algún otro folclor, encontramos una de las enseñanzas de sabiduría más completas y ennoblecedoras sobre los valores humanos asociados con la verdadera amistad y lealtad. Algunas otras tradiciones de sabiduría, como la escritura oral de Ifá y los proverbios del pueblo yoruba que se han conservado oralmente incluso en lugares como Cuba y Brasil, dan fragmentos de esta sabiduría: “Un palo no hace bosque”, los ancianos yorubas decían. Pero el Havamal trata de manera coherente el tema de la amistad, por lo que cito sus estrofas en gran medida en el capítulo de mi libro sobre la amistad: nos dice en detalle cómo identificar a los verdaderos y falsos amigos, cómo honrar a los verdaderos, cómo nutrir las amistades más importantes y no dejar que el amor de los amigos se vuelva frío y, finalmente, el tema que quiero enfocar hoy: nos recuerda las razones por las que nuestra naturaleza busca y necesita amigos.

Se pudre el pino joven que en el páramo se alza,
corteza y hojas le faltan;
así es el hombre que nadie ama,
¿para qué seguir viviendo?

Havamal, Estrofa 50

Se pudre el pino …” Se nos da la imagen de un árbol seco que se agota y se muere: metáfora apta para un hombre que no tiene amigos. Este verso es interesante por muchas razones: da una imagen que resuena con los verdaderos y comprobados efectos perjudiciales para la salud de la soledad crónica. Estudios han demostrado que la soledad aumenta el riesgo de muerte prematura y es tan dañina a la salud como la obesidad y el fumar. Hay incluso estudios que muestran los efectos fisiológicos de la soledad: se siente fría. El cuerpo humano, literalmente, no metafóricamente, necesita el calor, el abrazo, los abrazos, el afecto de otro.

La estrofa también describe la lamentable realidad existencial de tal hombre, e insinúa que la amistad es una de las cosas que hace que la vida valga la pena vivir, que la amistad da sentido y propósito a la vida: “¿para qué seguir viviendo?“.

“¿para qué seguir viviendo?” … Si alguna vez conocemos a alguien que se está haciendo esta pregunta, debemos recordarles el placer de la compañía y llamar a todos sus amigos y seres queridos para asegurarse de que sus presencias se hagan disponibles en la vida de esa persona. La gente necesita gente.

Mientras que algunas personas de vez en cuando pueden desear o incluso necesitar la soledad temporal, está claro que no estamos construidos para la soledad a largo plazo. Confucio hizo el argumento de que nos volvíamos verdaderamente humanos y humanizados por asociación. Sin amigos, nos volvemos deshumanizados y misántropos.

Esto me recuerda a una compañera epicúrea de Grecia que contó una anécdota de cómo, mientras su madre estaba muriendo, encontró consuelo en compañía de su hija y esto hizo que su cáncer terminal fuera un poco más soportable. La anécdota fue compartida en el contexto de la discusión alrededor de mi artículo recientemente escrito para The Humanist sobre la eutanasia. El artículo fue inspirado en la nominación de Gorsuch a la corte suprema. El argumento que hizo nuestra amiga es que, si bien la opción de la eutanasia merece ser discutida, la importancia de ser una presencia amorosa en las vidas de aquellos a quienes amamos–particularmente en sus momentos más vulnerables–marca la diferencia en su calidad de vida y puede incluso ayudar a evitar tener que tomar la opción amarga de “muerte con dignidad”. Sostener la mano de un ser querido puede contrarrestar incluso el peor dolor físico hasta el punto de que podamos ganar la fuerza y ​​la voluntad para vivir otro día.

Anuncios

2 pensamientos en “Feliz día veinte: el #Havamal, contra el aislamiento

  1. Mario Fabian Turchinsky

    Estimado Sr. Hiram Crespo:Lo saludo con ¡PAZ Y SEGURIDAD! o como en los libros de Carlos Garcia Gual donde dice que Epicuro comenzaba sus cartas dirigidas a sus discipulos con ¡PAZ Y ALEGRIA!. En primer lugar quiero agradecerle el hecho que nos deje estas enseñanzas, ya que hace un par de años aproximadamente que recopilo todos los escritos que pueda sobre Epicuro. Me atrae mucho la forma en que el filosofo busca la ATARAXIA.
    Lamento muchisimo que aqui en la Argentina no conozco gente que sepa sobre Epicuro. ¡Tendria tanto que charlar y preguntar! Hay un par de temas que me intrigan .Epicuro siempre habla que el conocimiento tiene que estar corroborado por las sensaciones y la memoria, pero a veces no es necesario como el conocimiento de los atomos y la existencia de los dioses: siempre y cuando se pueda corrobar por la logica y no como el diria POR LAS VANAS OPINIONES Sin embargo me gustaria que alguien me pueda dar una explicacion mas extensa sobre el tema. Pareceria que El o sus discipulos le dan a los dioses una especie de relacion o interaccion con el mundo ¿se refieren a que son modelos para los sabios para que consigan la Ataraxia y a su vez para que los sabios sean modelos para el resto de la gente , o hay algo mas? En fin,en algunas cosas me cuesta entender mas que en otras. Le envio un saludo muy afectuoso.

    Responder
    1. hiramcrespo Autor de la entrada

      Los átomos y los dioses fueron temas que se establecieron no por la “lógica” sino por deducción basada en evidencia de otras partes. En societyofepicurus.com hay un documento (solo en inglés) sobre métodos de inferencia (Philodemus’ on Methods of Inference) que habla del tema.

      Los dioses epicúreos serían animales super evolucionados en otras partes del cosmos, y esta doctrina va ligada a la doctrina de los mundos innumerables. La implicación matemática de que existan innumerables átomos en el espacio infinito es que en todas direcciones existen repeticiones de planetas y formas de vida como las que vemos en nuestra parte del cosmos, porque las mismas leyes de la física y la naturaleza existen en todas partes. Por lo tanto el ser humano no puede ser el ápice de las ecologías planetarias. Entonces, se especula sobre como serían los seres superiores a nosotros en placer, auto suficiencia y otras facultades. De modo que estos dioses no intervienen ni necesitan adoración etc. pero podrían ser un tema contemplativo para practicar el placer.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s