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Ateísmo 2.1 y la tensión entre la ataraxia y la militancia

Finalmente me tomé el tiempo para ver el fulminante discurso ateísmo “firebrand” de David Silverman, el cual inspiró varias reacciones en mi. No se puede negar que la intrusión inadecuada de la religión en nuestras vidas ha tenido el efecto de dar a luz un movimiento ateo militante. Se podría decir que se trata de una necesidad moral de nuestros tiempos y que si la religión no se hubiera vuelto política, no habría necesidad de un secularismo político.

Por ejemplo, Daniel Radcliffe dijo recientemente: “Yo soy ateo, y soy ateo militante cuando la religión comienza a impactar sobre la legislación”. Veamos como no siempre es militante: sólo cuando se trata de la legislación, de la política, de cambios sociales regresivos en vez de progresivos, que siente la necesidad de ser militante.

No todo el mundo encuentra ventaja en ser militante. Las tensiones surgen cuando la militancia se convierte en una fuente de conflicto dentro de nuestras familias y relaciones personales, y uno debe elegir entre el conflicto, el armario o la ataraxia.

En una de mis conversaciones con ateos “firebrand” en facebook, ellos me argumentaron que a menos que los ateos empiecen a salir del armario en masa, y con orgullo asuman la etiqueta de ateo, y que veamos una normalización del ateísmo, habrá marginación y exclusión. Eso se entiende. A pesar del aumento del laicismo en los últimos años, los ateos siguen siendo uno de los grupos más odiados en Estados Unidos.

Pero luego, algunos de estos ateos “firebrand” hacen llamados a obligar a otros a salir del armario, a llamarlos hipócritas, cobardes, y otros nombres si no salen del armario. Es aquí que surge un problema: puede ser costoso para muchas personas salir del armario. El ateísmo (militante o no) puede crear acaloradas discusiones con familiares, colegas del trabajo y amigos, e incluso la posibilidad del exilio y la alienación en comunidades y familias profundamente religiosas. Muchos ex-mormones experimentan alienación profunda y están condenados al ostracismo, convirtiéndose en parias para siempre en sus propias comunidades, y los ex musulmanes a veces tienen que temer por sus vidas cuando salen del closet ateo (como bien hemos visto con los bloggers de Bangladesh). Muchas iglesias y familias cristianas no son diferentes.

Por otra parte, hay quienes sostienen que denominarse ateo no es necesario ni tiene sentido. AC Grayling lo compara con etiquetarse a sí mismo “un no-colectador de sellos” y dijo famosamente: “¿Cómo se puede ser un ateo militante? Es como dormir con furia“.

Cuando se le preguntó “¿Existe Dios?”, el Dalai Lama sonriendo dijo: “No sé”. Hay muchas clases de ateos, del militante al budista muy religioso, al filósofo epicúreo que simplemente quiere una vida de ataraxia y tranquilidad, que simplemente no quiere verse molestado con conflictos innecesarios con extraños o seres queridos. Incluso hay “atheists for Jesus“. Un ateo no tiene que ser un militante. Un ateo no tiene que ser nada. Salir del armario siempre debe ser una elección personal basada en convicción, prioridades y cálculo hedonista.

En lugar de obligar gente a salir del armario, una estrategia necesaria debe ser educar a la gente. Muchas universidades tienen un “día de preguntarle algo a un ateo” y otras oportunidades para el diálogo entre laicos y religiosos, que no sólo ayudan a luchar contra los prejuicios, sino también ayudan a los ateos del closet a encontrarse unos a otros. Un ateo militante debería, idealmente, ser un aliado amigable y atento en el proceso de salir, no el bully que empuja al exilio a un joven vulnerable contra su voluntad. Si una persona no se siente seguro de salir, entonces lo que hay que hacer es ayudar a que la gente se sienta más a salvo al salir. Organizaciones como openlysecular.org están haciendo mucho trabajo en este sentido.

El filósofo Alain de Botton introdujo el ateísmo 2.0 en un discurso TED donde evalúa, en base a sondeos y estudios, cuales tácticas han sido mas efectivas, y cuales menos efectivas, en batallar el prejuicio anti-ateo. Aboga por un ateismo menos militante, más amable, más curioso y afirmativo; también más inclusivo de las mujeres y otros grupos étnicos.

En general, estoy de acuerdo con las ideas expresadas en ateísmo 2.0. Sin embargo, específicamente utilizo el término ateísmo 2.1 debido a que una relación dialéctica está evolucionando entre la filosofía epicúrea y el nuevo ateísmo que nos obliga a hacer esfuerzos concientes por recordar que el verdadero objetivo de la vida es la felicidad. Es fácil perder de vista el placer y la ataraxia que busca nuestra propia naturaleza en nuestras discusiones políticas.

Algunos argumentan que un verdadero epicúreo no debe ser militante en lo absoluto; que los maestros antiguos dijeron “lathe biosas“: vive tranquilo. No estoy de acuerdo con esto. Muchos, como Thomas Jefferson, han sabido balancear la vida filosófica con la vida de activismo. Siempre se debe aplicar el cálculo hedonista. En muchos casos el beneficio a largo plazo que emerge de salir del armario es mucho mayor que las pérdidas. Así es como puede ser apropiado ser, a veces, militante. Un filósofo no tiene porque ser un ermitaño. De hecho, una de sus responsabilidades es decir la verdad a la sociedad. Nunca debemos malinterpretar lathe biosas como un llamado a escapar la sociedad, la realidad y la vida: ese es exactamente lo contrario del realismo de nuestros predecesores.

El ateísmo 2.1 probablemente se pueda denominar como ateísmo de ataraxia, calculado, ecuánime, filosófíco y placentero, en comparación con el controvertido ateísmo militante. Pero, de nuevo, el tener un compromiso con nuestra paz y con una vida intelectual robusta no quita que, a veces, podamos y debamos dar una medida de militancia.

Tal vez fijar una etiqueta particular no resuelva plenamente las tensiones inherentes a esta relación dialéctica entre el ateísmo como una necesidad moral de nuestros días (nuestra cultura) y la ataraxia como una necesidad ética eterna de la condición humana (nuestra naturaleza); pero establece el tono para un tipo diferente de conversación donde nunca perdamos la noción de la felicidad y tranquilidad que busca nuestra propia naturaleza, al menos para aquellos de nosotros que hemos elegido filosofar primero y luego, tal vez, ser militantes.

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Sinopsis del Libro 25 de “Sobre la naturaleza”, por Epicuro: El desarrollo moral

Basado en la traducción francesa que se encuentra en el major Epítome epicúreo en la lengua francesa: el tomo de 1.550 páginas titulado Les Epicuriens.

 Un concepto central aquí es el problema de la responsabilidad causal y si esta responsabilidad se puede conectar a nuestra constitución inicial (nuestra naturaleza, nuestra fisiología), al medio ambiente, o a nuestra agencia.

Si la naturaleza de uno es responsible por las acciones, atribuímos menos elogio y culpa a las acciones. Epicuro dice que hay personas que están por naturaleza “solidificadas” y carecen de maleabilidad (capacidad de cambio), ergo uno no trata de alentar o incitar a estas persona a la realización de acciones oportunas, ya que su naturaleza no nos permite asignar responsabilidad causal.

F. Massi sugiere que esta maleabilidad o suavidad, que es odiada por los estoicos, es alabada como algo bueno por Epicuro, ya que ayuda contra la solidificación o cristalización: quien es maleable, flexible o blando, puede progresar y volverse moralmente mejor a través de la educación. Como nota al margen, el tema de cómo ser flexible y maleable es una virtud en la filosofía naturalista se elaboró en nuestras contemplaciones taoístas y es también un tema en la filosofía cirenaica.

Sin embargo, debido a su naturaleza maligna, denigramos y muchas veces odiamos a un hombre por lo que, al final, en la práctica, nuestra reacción con frecuencia no es diferente a asignar culpa. El ejemplo que se da en el libro Les Epicuriens es el de un tiburón: odiamos a la criatura, pero no culpamos al tiburón por comerse a un hombre porque la constitución inicial del tiburón y el producto desarrollado (del carácter del tiburón) son idénticos (es decir, el tiburón no experimenta desarrollo moral).

Este es el caso incluso si separamos  un poco la constitución inicial (o naturaleza) de un hombre de su product final en el curso de desarrollo, porque la constitución inicial (naturaleza del hombre, no importa cuan malvada) a veces puede hacerse un camino para que sea posible que otras cosas (no naturales, como la cultura, el medio ambiente, la educación) construyan un producto desarrollado, un carácter sano.

Es por eso que todavía amonestamos a personas que por naturaleza son malvadas, y no la eximimos plenamente de sus crímenes, somos simplemente más indulgente con ellos. No los tratamos como trataríamos a bestias salvajes (en palabras de Epicuro) porque los hombres no son tiburones. Los miembros de nuestra especie son criaturas domesticadas. Por lo tanto, tenemos un poco más expectativas de  de nuestros compañeros humanos menos moralmente desarrollados que las que tenemos de bestias salvajes.

Muchos de los razonamientos de Epicuro en este libro podrían ser (y han sido) interpretados para incluir gatos, perros, caballos y otros animales que hemos domesticado, y por lo tanto, su comportamiento se aparta de su constitución inicial hasta cierto punto.

Por lo tanto, existe una correlación entre la constitución inicial (o la naturaleza) de una criatura, que puede tener tendencias antisociales o viciosas, y la atribución de responsabilidad causal.

Pero en medida que el individuo madura, deja de actuar puramente por impulso. Esto es desarrollo moral, y transforma la constitución inicial. Por tanto, podemos evaluar y describir la evolución moral del hombre.

De acuerdo a a teoría de Epicuro sobre nuestros impulsos instintivos, subconscientes, llevamos dentro de nosotros ciertas tendencias o disposiciones, que a su vez informan nuestras acciones. Epicuro afirma que, en el proceso de desarrollo moral, uno tiene el poder de cambiar las creencias propias, e incluso cambiar atómicamente la estructura de la mente de uno. Esto, en la actualidad, se está investigando como la ciencia de la neuroplasticidad. El objetivo de la terapia epicúrea es, por lo tanto, transformar nuestras disposiciones con el fin de tener un producto desarrollado final, que es un carácter bueno y feliz que experimenta ataraxia (placer estable y auto-suficiente) y está libre de miedos irracionales o supersticiosos.

La gente tiene, desde el principio, los gérmenes de las tendencias buenas, malas y neutrales. Llega un momento en que estas semillas dan sus frutos, y depende absolutamente de nosotros. Nos amonestamos, combatimos y transformamos unos a otros como si tuviéramos la responsabilidad causal en nosotros mismos y no sólo en nuestra constitución inicial.

La responsabilidad causal reside en los agentes, no simplemente en acciones que son causadas por movimientos anteriores, porque es a los agentes (los que llevan a cabo acciones) que observamos dejar de hacer las cosas malas de las que su naturaleza es capaz.

Si un determinista argumenta en contra de esto, puede optar por seguir amonestando y alabando a los demás, pero aún dejará intacta nuestra anticipación de responsabilidad–sobre la cual nuestros juicios de elogio y censura se construyen–y sólo habrá cambiado su nombre.

Y, si todas las cosas son por necesidad, entonces los deterministas no pueden auto-alabarse por razonar claramente ni culparnos por razonar de mal modo, y así atribuir a sus adversarios la culpa causal por su propio razonamiento equivocado.

Si todas las acciones están determinadas por átomos (por naturaleza), a continuación, nuestras prácticas morales y sociales de amonestación no tendrían sentido. Por lo tanto, el adversario (determinista) de Epicuro tendría que renunciar a su práctica moral, social y educativa debido a la incompatibilidad de la teoría y la acción.

De hecho, las acciones y las opiniones de los deterministas estarían constantemente en contradicción, porque nos detenemos constantemente a nosotros mismos y a los demás de hacer cosas malas o tontas, a pesar de nuestros propios impulsos y deseos.

Nuestra contribución (a nuestras acciones) consiste en la percepción de que, si no entendemos claramente las normas y criterios de todas las cosas que hacemos en virtud de nuestras opiniones, y en cambio seguimos nuestros impulsos irracionalmente, todo estará perdido en exceso y defecto. – Epicuro

Hay muchas cosas que se hacen con la contribución de la naturaleza, así como muchas cosas que se hacen sin su contribución; y también muchas cosas que se hacen ordenando nuestra naturaleza (a través de la disciplina, la educación, o la reforma y entrenamiento de nuestra constitución inicial), y muchas otras cosas se hacen donde la naturaleza misma sirve como guía.

La responsabilidad causal y la necesidad se procuran entre sí. Somos causalmente responsables de buscar poco a poco el principio, la regla y el criterio por el cual vamos a actuar.

Otras lecturas:

La responsabilidad moral y el desarrollo moral en Epicuro, por
Susanne Bobzien

Feliz día veinte: las vías neurales en Lucrecio

¡Les deseamos un feliz vigésimo a todos los epicúreos en todas partes! Hoy voy a compartir una porción del texto de Lucrecio que explica la concepción antigua de las vías neurales, cuya confirmación moderna provocó la aparición del campo científico de la neuroplasticidad, o cómo el cerebro puede ser cambiado a través de ciertas prácticas con el fin de facilitar una vida y una mente placentera y feliz. Este es un tema que discuto con gran entusiasmo en mi libro, donde cito estudios sobre la recitación de mantras, la meditación zen y otras prácticas, y también describo como en la antigüedad los epicúreos practicaban la repetición de ciertas doctrinas a modo de mantra.

Durante el primer siglo en el libro IV de Sobre la naturaleza de las cosas, Lucrecio hizo un recuento de estas “vías dentro de la mente” (neural pathways, en inglés) que se forman a través de la repetición y la habituación. Él usa nuestra capacidad para recordar y naturalmente elevar el ánimo por medio de la música, y las actividades que suceden cuando soñamos con simulacros de la vida diaria, como ejemplos de cómo la mente de forma natural esculpe vías neurales cuando desarrollamos un hábito.

Y hacia cualquier búsqueda
a la que uno se aferra absorbido, o a los asuntos
a los que uno ha dedicado mucho tiempo
y en los que la mente más se esfuerza, parece
que uno retorna en el sueño no pocas veces.
Abogados parecen alegar y citar decretos,
comandantes van a luchar e impugnar,
marineros a vivir en combate con los vientos,
y nosotros mismos de hecho vamos a hacer este libro,
y a estudiar la naturaleza del mundo
y ponerla, una vez descubierta, aquí
en estas hojas de mi país. Por lo tanto todas las actividades,
todas las artes en general parecen al dormir burlar
y dominar las mentes de los hombres. Y quienquiera que
día tras día dedique mucho tiempo a los eventos
con atención, todavía mantiene
(como a veces observamos), incluso cuando ha dejado de verlos,
esos eventos en sus propios sentidos, abre vías 
dentro de la mente por las que películas
de esos juegos pueden venir. Y por eso es que
a muchos desde entonces, éstas les aparecen
como flotando delante de los ojos, incluso despiertos,
y ellos piensan que ven bailarines que mueven
sus extremidades flexibles, y que captan con los oídos
la canción líquida del arpa y las cuerdas de habla …

Este tema es importante por muchas razones, pero sobre todo para nosotros los epicúreos por la firme creencia de que aunque nacemos dentro de ciertas condiciones naturales y sociales, en última instancia, con el fin de desarrollar un carácter moral maduro, debemos asumir responsabilidad por el contenido de nuestra mente y de nuestro carácter. Esta es la expectativa que Epicuro tiene de todos sus seguidores, y va tan lejos como a incitarnos a asegurarnos de que cambiemos la estructura atómica de nuestro cerebro mediante la habituación hacia la versión más perfeccionada, más moral, más feliz y más saludable de nosotros mismos, tal y como es atestiguado en el Pergamino 25 Sobre la naturaleza, subtitulada “El desarrollo moral“.

El hecho de que Epicuro sabía sobre la neuroplasticidad y que esto fue transmitido en nuestra tradición de sabiduría durante siglos, y muchas generaciones más tarde fue posteriormente atestiguado de nuevo en términos tan claros por Lucrecio, sirve como otro testimonio de la naturaleza precoz y científica de esta enseñanza. ¡Preservemos y propaguemos la ética epicúrea! ¡Compartan los escritos y artículos epicúreos con todos!

¡Feliz día veinte!

Lucrecio contra los creacionistas

Cuando fingen
que los dioses han establecido todas las cosas solo para el hombre,
exhiben de todas las maneras un fuerte lapso
de la verdad de la razón de ningún modo la naturaleza del mundo
fue para nosotros construida por un poder divino:
Tan grandes son los defectos que se encuentran en ella.

Lucrecio, De la naturaleza de las cosas, Libro II

Titus Lucretius Carus

Titus Lucretius Carus

La primera vez que oí hablar de Lucrecio y su épico poema en seis libros titulado De rerum natura, fue leyendo la antología de artículos titulada The Portable Atheist, de  Christopher Hitchens. Fue allí donde aprendí que Hitchens era parte de la escuela filosófica epicúrea, que se alzaba sobre los hombros de gigantes como Lucrecio, y que de alguna manera el llamado nuevo ateísmo no era tan nuevo: muchos de los argumentos que son hoy hechos por gente como Hitchens y Dawkins tienen miles de años de antigüedad.

Lucrecio era un proto-Hitchens, por cierto. Persistentemente desdeñoso de la superstición y de la religión, en el 1er siglo este poeta romano insultó a los que insistían que los dioses habían creado la Tierra para la humanidad (es decir, los creacionistas antiguos), llamándolos ignorantes–como vemos arriba–y que a pesar de que la Tierra era nuestra madre, ella no era un ser sensible y cualquier personificación de ella no era más que poesía.

También argumentó que hay demasiadas fallas con la naturaleza para haber sido hecha por seres perfectos, y más tarde en el quinto libro da numerosos ejemplos de como la “creación” no parece haber sido hecha para nosotros: cosas como mal clima, malas hierbas, catástrofes, bestias salvajes, etc.

Otro conjunto de argumentos contemporáneo que hace eco a la antigüedad tiene que ver con la afirmación religiosa de que las cosas están “hechas con un propósito” y, por lo tanto, dan evidencia de un fabricante o creador. En el siguiente pasaje, Lucrecio argumenta que nuestros ojos, oídos, extremidades, etc. “fueron creados antes de que encontraran su uso”.

Toda esta interpretación
es razonamiento inverso,
ya que
nada nace en el cuerpo para que podamos
usarlo, sino el nacimiento engendra el uso:
no hay visión antes de nacer las luces de los ojos,
n
o se habla antes de que la lengua exista;
sino que el origen de la lengua llegó mucho antes
que e
l discurso de las palabras, y las orejas fueron creadas
m
ucho antes de que se escuchara algún sonido;
Y todos los miembros, me parece, estaban allí
a
ntes de llegar a su uso, y por lo tanto
n
o podrían ser generados en aras de uso.
Sino al contrario, la contienda en la lucha
mano a
mano, y el desgarre de las articulaciones,
y
el ensuciamiento sangriento de las extremidades, fueron
mucho antes de que las lanzas relucientes volaran;
y la naturaleza del hombre le llevó a huir de una herida

antes de que el brazo izquierdo con la ayuda del arte
se o
puso a un enemigo blindado. Y, en verdad,
ceder el cuerpo cansado al reposo
es mucho mas antiguo qu
e cojines de camas blandas,
y
calmar la sed es anterior a las tazas.
Estos objetos, por lo tanto, que para el uso y la vida
s
e han diseñado, pueden ser concebidos como hechos
pa
ra el bien de utilizarlos. Pero aparte de tales
están todos que nacieron primero y después
d
ieron conocimiento de su propia utilidad.
Supremos entre estos
contamos los sentidos, las extremidades:
Por lo cual, de nuevo, queda mucho más allá de tu poder
s
ostener que éstos podrían haber sido de este modo creados
p
ara su utilidad.

Lucrecio, De la naturaleza de las cosas, Libro IV

Gran parte del poema épico ahonda en posibles teorías naturales que explican fenómenos como el trueno, los terremotos, las órbitas de los planetas, con el fin de contradecir las supersticiones imperantes de su época. Las teorías de Lucrecio son obviamente antiguas y precientíficas, pero representan un manifesto y una declaración de guerra contra las degradaciones gemelas de la religión y la superstición.

Hay casos en que Lucrecio se acerca bastante a intuiciones e hipótesis completamente científicas. Por ejemplo, en el libro V nos encontramos con el razonamiento que explica la selección natural: cuando la naturaleza produce rarezas o mutaciones, aquellas criaturas que son incapaces de comer, luchar y reproducirse, son eliminadas de forma natural de la reserva genética-un proceso que conduce naturalmente a que sólo los mejor adaptados puedan transmitir sus genes.

Y otros prodigios y monstruos la Tierra
luego fue engendrando así en vano,
ya que la naturaleza prohibió por horror su aumento
y fueron impotentes a llegar
a la flor codiciada de la justa madurez,
o a encontrar alimento, o entrelazarse
en las obras de Venus.

Entre las explicaciones protocientíficas en De RerumNatura, una de las más intrigantes y que mas elocuentemente se presta para educar a niños y adultos sobre la ciencia se encuentra en el Libro VI, donde en los versos 495-526 y 608-630 los ciclos de lluvia y condensación son descritos con precision tras abrir con este verso, que apela a la curiosidad: “¿Se preguntacómo el mar nunca se hace más grande?

No sólo Lucrecio presenta ideas científicas o protocientíficas sobre la naturaleza de las cosas: lo hace de una manera entretenida, ingeniosamente usando lenguaje bibliesco hermoso y poético. Aunque precede por mucho el método científico, usa muestras de la naturaleza con el fin de ser empírico: observa como el sol seca la ropa, como el agua se filtra a través del suelo, y cómo nuestras calles se secan dentro de un día después de la lluvia, con el fin de dar cuenta de los ciclos de lluvia y condensación.

… como la humedad de las lluvias se espesa
en las nubes altas, y cómo sobre las tierras
después se descarga al caer grandes lluvias,
esto voy a desplegar. Comenzaré triunfante
persuadiéndote de que se alzan junto
con las mismas nubes, muchas partículas llenas de agua
que han salido de todas las cosas, y que ambas aumentan-
tanto las nubes como el agua que está en la nubes-
en proporción igual, a medida que crecen nuestras formas
en proporción igual a nuestra sangre, así como
el sudor o la humedad en nuestros miembros.
Además, las nubes toman en de vez en cuando
mucha humedad de la amplia mar,
mientras que los vientos la llevan sobre el mar poderoso,
como pieles colgante de lana blanca. Así,
incluso desde todos los ríos se levanta
la humedad a las nubes. Y cuando en ellas
las partículas de agua de tantas maneras
se han unido, aumentadas desde todos los lados,
las nubes ahora densas entonces luchan por descargar
sus diluvios por un doble motivo: he aquí,
la fuerza del viento las amontona, y el exceso de
nubes de tormenta (juntadas en una vasta multitud)
da impulso y presión desde arriba
y hace que las lluvias se viertan. Además cuando, también,
las nubes se aventan por los vientos, o dispersas y
abatidas en la parte superior por el calor del sol, envían
su humedad en las lluvias y destilan sus gotas
al igual que la cera, por el calor de fuego,
se suelta y licua en abundancia.
Pero viene la violencia de las lluvias mayores
cuando violentamente las nubes son empujadas hacia abajo
tanto por su masa acumulada como por
el inicio del viento. Y las lluvias acostumbran
durar un tiempo y quedarse largo rato,
cuando se levantan muchas partículas de agua
y las nubes sobre nubes se vacían
en capas apiladas y son transmitidas
de todas partes, y cuando toda la tierra
en vapor exhala su humedad. En ese momento
cuando el sol con vigas en medio de la oscura tempestad
brilla contra las duchas de lluvias negras,
luego, entre las nubes emerge brillante
El resplandor del arco.

… Sobre todo, los hombres se maravillan de que la naturaleza no hace
más y más grande la mayor parte del océano, ya que
es tan vasto el torrente de las aguas,
y todos los ríos de cada reino
vienen al mismo; y al añadir las lluvias al azar
y las tempestades que salpican todos los mares
y humedecen la tierra y añaden sus propios manantiales:
Sin embargo, todos éstos a la suma de los océanos
solo son como el aumento de una gota.
Por tanto, es casi una maravilla que el mar,
el poderoso océano, no se multiplica. Además,
el sol con su calor extrae una gran parte:
Sí, contemplamos que sol con rayos ardientes
seca la ropa mojada que gotea sobre todo;
y más de un mar, mas sus expansiones por debajo,
observamos. Por lo tanto, aunque sea leve
la porción de lo mojado que el sol en cualquier punto
entresaca del nivel principal, todavía toma
de las olas una amplia cantidad
en abundancia. Entonces, aún más, también los vientos,
barriendo el nivel de las aguas, puede llevarse
una parte poderosa de lo mojado, tal y como contemplamos
a veces en una sola noche las carreteras secarse
por los vientos, y el barro suave endurecerse antes del amanecer.
De nuevo, te he enseñado que las nubes se llevan
mucha humedad también, tomada de los alcances
del poderoso océano, y los rocía sobre
todas las zonas cuando llueve en las tierras
y los vientos transportan los bastidores airados de vapor.

Lucrecio, De la naturaleza de las cosas, Libro IV

Así en este poema, murieron los dioses del clima … en el jihad de la libre expresión y la literatura. Vale la pena contrastar estos intentos bellos y precoces de inventarse una cosmología natural en un mundo sumergido en la superstición, con las explicaciones contra natura que se encuentran en las mitologías, en la Biblialos Vedas, o el Corán. Se hace evidente que Lucrecio nos ha dado una de las grandes joyas de la literatura antigua.

Si les gusta la literatura humanista, les invito a que añadan el poema de Lucrecio a su lista de libros a leer, tal vez utilizando el próximo Día de Hitchens-Jefferson como ocasión y excusa para comprarse libros y regalar libros a sus amigos.

… a la naturaleza, liberada de todo señor altivo
y en un acto librese le ve hacer todas las cosas
ella sola y por su propio acuerdo,
deshecha de todos los dioses.

Lucrecio, De la naturaleza de las cosas, Libro II

Diálogos sobre los dioses epicúreos

Nuestra tradición es firmemente secular y la mayoría de los epicúreos modernos se etiquetan a sí mismos ateos, humanistas o agnósticos, pero en la antigüedad los fundadores de nuestra escuela eran todos hombres piadosos y los antiguos atomistas tenían una teología naturalista según la cual los dioses eran seres que evolucionaron de forma natural, vivían en el espacio entre el mundos (metakosmai), y cuyos cuerpos eran similares a todos los cuerpos: compuestos de átomos y vacío.

Las dos interpretaciones tradicionales de los dioses epicúreos son la visión realista, mas antigua, según la cual los dioses son seres naturales que viven en perfecta ataraxia según lo descrito por nuestros sabios, y la visión idealista, mas reciente, según la cual los dioses son construcciones mentales que son, tal vez, terapéuticamente, cultural y espiritualmente útiles, pero no obstante imaginarias. Un tercer punto de vista, el ateo, se ha propuesto en nuestra generación, según la cual la creencia en los dioses no es ni necesaria ni natural, y su existencia no se puede justificar con el uso de nuestro Canon.

Pero vivimos en un mundo regido por el miedo y el asombro ante Dioses, y, recientemente, algunos de los miembros de la Sociedad de Epicuro han llevado a cabo discusiones sobre la naturaleza de los dioses epicúreos con el fin de responder a preguntas planteadas por estudiantes de filosofía. Por otra parte, también vivimos en una época donde la ciencia ficción ha comenzado a explorar en detalle las repercusiones de la posibilidad de la existencia de seres extraterrestres superiores, lo cual es inherente a la especulación epicúrea sobre los innumerables mundos. Estas discusiones se publican aquí para el beneficio de cualquier persona nueva en el tema, y ​​para fomentar el estudio de puntos de vista naturalistas y alternativos sobre los dioses como entidades dentro de una ecología y cosmología natural, más que como personajes de las fábulas y la fantasía sobrenaturales de la gente.

Diálogos sobre los dioses epicúreos

6. Primeramente, considera a la divinidad como un ser incorruptible y dichoso, tal y como la naturaleza ha grabado en la mentes humanas, y no le atribuyas nada ajeno a su incorruptibilidad ni a su dicha. 7. Cree que la divinidad posee todo lo necesario para preservar su naturaleza dichosa. 8. Porque los dioses, desde luego, existen: el conocimiento que tenemos de ellos es claro y evidente2. 9. Pero no son como los considera la gente, que mantiene creencias impuras de ellos. 10. No es impío el que desecha los dioses de la gente, sino quien atribuye a los dioses las opiniones de la gente. 11. Pues no son preconcepciones otorgadas por la naturaleza, sino vanas presunciones los juicios de la gente sobre los dioses, como la idea de que los dioses envían infortunio a los malos y bendiciones a los buenos. 12. Falsas opiniones como estas surgen porque los humanos imaginan a los dioses como si tuvieran cualidades humanas y no comprenden que las deidades poseen virtudes distintas a las suyas. – Epicuro, en su Epístola a Meneceo

Alejandro. Una amiga mía, que es estudiante de biología, me ha preguntado por qué los dioses epicúreos no experimentan la emoción de gratitud (DP 1). Después de dar una introducción a mi punto de vista de los dioses, terminé con mi especulación de que la selección natural ha eliminado la emoción vestigial nunca invocada. Mi respuesta fue:

“Muy buena pregunta acerca de la gratitud de los dioses. Me quedé estancado allí también. No hay un solo punto en ningún documento antiguo en el que se responde la pregunta directamente, que yo sepa. Mi respuesta es derivada y construida, pero no definitiva. Todos los puntos que elabloro y parafraseo a continuación se encuentran en las tres cartas de Epicuro, en los poemas de Lucrecio, y tal vez algunas otras fuentes públicas y gratuitas. Existen muchas traducciones, y cada una tiene su fuerza y ​​su debilidad. Las he estudiado y seguiré haciéndolo. Entiendo más en cada lectura. Todavía estoy aprendiendo. Aquí va. No todas son mis palabras, sino una mezcla.

Cuando se trata de seres humanos, la gratitud es un sentimiento agradable. Una buena sensación. Una sensación deseable. Una sensación placentera. Se calientan nuestros corazones y pone una sonrisa en nuestros rostros. Activa y sabiamente recordamos pasados momentos agradables y renovamos activamente nuestra felicidad con estos recuerdos. Nosotros los humanos no somos dioses, sin embargo podemos vivir una vida que se puede comparar a la de ellos. Las virtudes de los dioses son diferentes a las virtudes de los seres humanos. En ambos casos la naturaleza da al animal sus virtudes. La selección natural da a cada forma de vida sus virtudes propias que le ayudan a navegar su entorno natural. Los dioses epicúreos son seres naturales que están hechos de partículas elementales como tu y como yo.

El universo es ilimitado. El universo está compuesto de muchos cosmos (universos observables). La física es la misma en todas partes. El universo está lleno de vida y de seres que se comparan a los animales que conocemos en la Tierra y seres similares que podemos imaginar / intuir.

Por todas partes en la tierra que nos fijamos, llegamos a la conclusión de que la naturaleza humana ha dado a la gente la intuición de que existen seres bendecidos. Por bendecido, nos referimos a felices y capaces de preservar su naturaleza contra las enfermedades de la vejez. Por lo tanto deben existir seres que consideraríamos dioses. Felices y capaces de preservar su naturaleza contra la enfermedad. Ellos tienen todos los recursos que necesitan para preservar su naturaleza. No tienen ninguna necesidad de temer por su vida, su salud o su felicidad. No necesitan nada de nosotros. No ganan nada de la interacción con nosotros. Requieren nada de nosotros. Tampoco están descontentos con nosotros. La naturaleza hizo tanto a nuestro cosmos como a ellos. Los dioses no crearon nuestro cosmos.

Cuando se apagan los sentidos, durante el sueño, o cuando no son fiables, cuando estamos enfermos, con sed, hambre o heridos, no podemos confiar en nuestras impresiones mentales, que siempre deben ser probadas a través de los sentidos, porque las ilusiones de todo tipo abundan y la mayoría de la gente anima la imaginación por encima del juicio cuidadoso. Es en estos tiempos que los humanos dicen tener visiones y sueños de los dioses. Estos no son confirmados por un enfoque Canónico (científicamente fiable) de observación, análisis, prueba y pensamiento.

En este punto me inclino a IMAGINAR una especie alienígena avanzada que es autosuficiente y feliz, y lo ha sido por un tiempo, y la selección de modo natural ha eliminado la facultad vestigial nunca-invocada de la gratitud.

Una vez más, tengo que admitir que no estoy satisfecho con mi respuesta, porque la gratitud es un instrumento de placer para los seres humanos y se invoca en nosotros porque la selección natural nos hizo de esta manera. Finalmente, usted debe saber que nosotros sabemos que el estudio de los dioses es un tema epicúreo muy avanzado, para estudiantes que han dominado la física, a pesar de que tener “la actitud correcta” hacia los dioses es un tema de principiante”.

¿Qué piensan ustedes?

Casio. Alex, creo que esto que has dicho es la clave: “Ellos necesitan nada de nosotros. Ganan nada de interactuar con nosotros”. La gratitud sería una emoción de placer que surge de tener una necesidad cumplida, que no se cumplió con anterioridad. Si estamos postulando un ser que ya tiene todas las necesidades llenas, y no necesita nada más, entonces nunca habría de surgir una situación en la que se mostrará la gratitud, porque la gratitud es una respuesta a una necesidad, antes no satisfecha, que se ha llenado. Así que creo que ese es el corazón de esto. Todo lo demás que ha dicho es verdad también, pero yo no veo ninguna forma de evitar que esto es el corazón de este asunto.

Ilkka. Mi respuesta dependerá de la razón por la que está preguntando esto. ¿Es esta una cuestión práctica o está interesado en las minucias de la filosofía epicúrea? … Si se trata de una cuestión práctica mi respuesta sería que no experimentan gratitud porque no existen … Esta situación indicaría a mí que la persona está luchando con un temor persistente a los dioses, y debería trabajar en ESO …

En el plano de la teoría filosófica, los dioses epicúreos no pueden experimentar gratitud. Son totalmente autónomos y seres auto-mantenidos. La gratitud implica que un ser ha solicitado o recibido ayuda de otro ser. Un dios epicúreo no podría estar en esa posición, ya que podría ayudarse a sí mismo en cualquier forma requerida, mantienen la autonomía, y son Perfectos-con-P-mayúscula.

Alejandro. Ilkka, ¿qué quieres decir cuando dices con una “P” mayúscula?

Ilkka. Perfecto en el sentido más fuerte. No sólo normalmente perfecto como se ve por todas partes.

Alejandro. Ese tipo de “perfecto” suena como “imaginario” para mí.

Ilkka. Sí, lo son …

Alejandro. La querellante está, sin duda, luchando con creencia en Dios, y es más cómodo para ella compartir pensamientos que incurrirían la ira de su familia y amigos en un espacio privado. Aquí está la pregunta inicial:

He tenido la intención de leer esto, finalmente comencé esta mañana, y ya me quedé atascada luchando con una de las primeras líneas: “Un ser bendito e indestructible no tiene dificultades ni genera dificultades a ningún otro ser; por lo tanto está libre de furia y gratitud, pues todas esas cosas implican debilidad”. Se dice que esta es una de las principales doctrinas, sin embargo, no puedo entender cómo o por qué la gratitud sería mal vista. ¿Tus pensamientos?

Más adelante, agradezco esta línea: “El hombre que mejor sabe enfrentar las amenazas externas hace una familia de todas las creaturas que pueda; y a aquellos que no pueda unir a sí, como quiera no los trata como extraños; y cuando encuentra que incluso esto es imposible, evita todo trato con ellos y, siempre y cuando sea ventajoso, los excluye de su vida. (DP 39)”

Ilkka. Podrías decir a ella que la primera doctrina significa que los dioses (que no existen …) no pagan la adoración con favores. La gratitud sólo es mal vista cuando la gente dice que los dioses la tienen hacia los que los adoran. Los seres humanos pueden y deben sentir gratitud hacia aquellos que en realidad les ayuden. ¿Ella sabe que esta doctrina está hablando de los dioses?

Alejandro. Supongo que ella piensa que un “ser perfecto” es un dios.

Ilkka. Me aseguraría preguntando, porque eso podría ser la fuente de la confusión.

Alejandro. Ilkka, estoy de acuerdo de que no existen los dioses de la religión popular, dioses sobrenaturales. Cuando dice que no existen los dioses epicúreos en la práctica, ¿qué quiere decir? ¿Es que: ser capaz de preservar su naturaleza es imposible debido al calor? ¿Es que: la felicidad continua no es posible al ser seres que han nacido y pasan por una infancia? ¿Es que la física (relatividad) prohíbe el contacto causal entre diferentes cosmos? ¿Es que aún cuando pudieran llegar a nuestro sistema solar, de inmediato son incapaces de preservar su carácter cuando se acercan a las emisiones de partículas de nuestra estrella? ¿Es que son demasiado inteligentes como para correr el riesgo de contacto con nosotros? ¿Es que tienen mejores cosas que hacer y nos evitarían?

Ilkka. ¡Guauu! Que dolor de cabeza de preguntas, un grupo de preguntas como una manada de leones … Estoy bromeando … Quiero decir que si seguimos las reglas de evidencia (el Canon) y la aplicamos a los dioses como tal y se presentan en las obras de Epicuro, vemos que no existen tales seres. Esto se debe a que sabemos mucho más sobre el universo, que lo que era posible en tiempos de Epicuro. Es posible que haya seres inteligentes extraterrestres y que podrían ser mucho más poderosos que nosotros, pero serían seres como nosotros, no por encima de nosotros como los dioses epicúreos. Ellos tendrían que preservarse como nosotros por el comer, el consumo de energía, o lo que sea. La felicidad continua es posible para los humanos, por lo que sería posible para los extraterrestres, también …

No tengo ni idea de lo que dice la relatividad sobre el contacto entre los cosmos del multiverso … Sería increíble ver qué tipo de vehículo usan los extraterrestres para llegar al Sistema Solar. Pero estoy bastante seguro de que el vacío del espacio los mataría (siempre que no hubieran hecho algo de ingeniería genética seria) … Tal vez son demasiado inteligentes para eso. Yo evitaría la mayoría de la gente si pudiera …

Alejandro. Lo siento por el aluvión de preguntas. Sobre todo en un tema sobre el que tenemos tan poca información.

Sí, nunca los hemos conocido ni visto. Sí, ellos tendrían que comer para conservar / rehacer sus partículas y conecciones de tejido contra las colisiones rápidas siempre-existentes, que golpean las partículas de sus cuerpos, incluso si viven en los espacios inter-cósmicos fríos que separan a los diferentes cosmos, donde hay pocas partículas. Sí, sus cuerpos estarían hechos de las mismas partículas elementales que nosotros, y por esto la fuerzas de unión de sus partículas serían las mismos que las nuestras, y si estuvieran en un ambiente cálido como el nuestro que tendrían que trabajar más duro para preservar su naturaleza.

No estoy seguro de lo que entendemos por “encima de nosotros”. Por lo que he leído, sólo en la felicidad y en estar situados donde podían preservar su naturaleza, es decir. en un lugar lo suficientemente frío para que sus conecciones de tejido o de partículas puedan ser reparadas a un ritmo más rápido que los que están rotos. Sospecho que tenemos diferentes ideas acerca de los seres extraterrestres avanzados, pero también sospecho que los humanos nunca los encontrarán cara a cara.

Casio. Alexander, dudo que sea necesario que yo repita lo que he dicho en el pasado, pero esta es un área donde Ilkka y yo no estamos de acuerdo, por lo que sólo quiero que tomes nota, y que mi silencio no sea mal interpretado. Creo que no hay nada en la ciencia moderna que haría obsoleta la lógica de Epicuro en este punto.

Alejandro. Gracias por el recordatorio. Creo que mi opinión ha cambiado en este tema un poco. Ahora veo los “dioses” epicúreos como compatibles con la idea de seres extraterrestres avanzados que adoptan medidas para ser autosuficientes y evitar la enfermedad, pero podrían ser asesinados, en principio, aunque no en la práctica. Se quedan lejos de los seres peligrosos como nosotros.

Casio. Ese último comentario, Alex, remonta a (Norman) DeWitt, que menciona que el propio Epicuro nunca los llamó “inmortales”. Otra analogía a este tema de dioses es la cuestión de “vida en otros planetas”. Sospecho que él consideraba ambos puntos relacionados, y son bastante igualmente objetables para los tipos religiosos, que quieren ver a los hombres y su redentor como el centro del universo.

Alejandro. Mira a estos chicos. Ellos viven aquí en la Tierra. En todos lados. Son tan pequeños que apenas podemos verlos y pueden preservar su naturaleza de todo tipo de peligro. Dudo que temen tanto. ¿Hay alguna razón por la que deben excluirse?

Alexander aquí compartió una foto de tardígrados microscópicos, que “pueden estar sin comida ni agua durante más de 10 años y pueden sobrevivir el vacío del espacio. También pueden soportar presiones en torno a seis veces mayor que las que se encuentran en las trincheras más profundas del océano y manejar dosis ridículas de radiaciones ionizantes”.

Casio. Buena pregunta. Pueden tener la parte de “inmortalidad” cubierta, pero ¿nuestra anticipación de un ser perfecto también no requiere que sea inteligente? Tengo entendido que los epicúreos creían (o bromeaban) que los dioses hablaban griego, así que puede ser evidencia de que serían “perfectos” en muchos aspectos diferentes …

Alejandro. Sí. La inteligencia parece importar, pero no puedo encontrar donde dice eso. Todo lo que me parece es: feliz y autosuficiente. “Griego”, como hablando de la perfección en el lenguaje, parece ser un gran error para mí. Parece que Diógenes de Enoanda tomaría excepción a eso también. A continuación dice que los dioses, o no son inmortales, o son incapaces de aprender.

Porque es justo asumir que todos los esfuerzos para transformar la mente, y de hecho todos los intentos de alterar cualquier otra sustancia, implican la adición de partes, o la transposición de partes existentes, o la sustracción de al menos algo de la suma total. Pero una sustancia inmortal no permite que sus piezas se transpongan, ni permite añadir o robar ni una jota. Ya que cada cambio que implica que una cosa excede sus propios límites significa la muerte instantánea de lo que antes existía.

– (Traducción de Ferguson de) Lucrecio, “Sobre la naturaleza de las cosas”

Casio. Veo; Gracias. Yo no tengo mucha idea, aparte de decir que, en lo que se refiere a los “dioses”, el pasaje clave a considerar es la sección de “Sobre la naturaleza de los dioses” de Cicerón donde encontramos la base de la analogía de la “cascada” …

“Para (suponer) la forma divina, tenemos indicios de la naturaleza complementados por las enseñanzas de la razón. Por naturaleza, todos los hombres de todas las razas derivan la noción de dioses como teniendo forma humana y no otra; ¿en qué otra forma siempre aparecen a la gente, despierta o dormida? Pero para no hacer de los conceptos primarios de la única prueba de todas las cosas, la razón misma entrega el pronunciamiento. Ya que parece apropiado que un ser que es el más exaltado, ya sea por razón de su felicidad o de su eternidad, también debe ser el más bello; y ¿que disposición de miembros, que características, que forma o contorno puede ser más hermosa que la forma humana? Ustedes los estoicos al menos, Lucilio, (porque mi amigo Cotta dice una cosa una ocasión y otra en otra ocasión) tiene la costumbre de retratar la habilidad del creador divino mediante la ampliación de belleza, así como la utilidad del diseño que aparece en todas las partes de la figura humana. Pero si la figura humana sobrepasa la forma de todos los demás seres vivos, y si los dioses son seres vivos, los dioses deben poseer la forma más hermosa de todas; y dado que se ha acordado que los dioses son supremamente felices, y nadie puede ser feliz sin la virtud, y la virtud no puede existir sin la razón, y la razón sólo se encuentra en la forma humana, se deduce que los dioses poseen la forma de hombres. Sin embargo, su forma no es corpórea, sólo se asemeja a la sustancia corporal; no contiene sangre, sino la apariencia de sangre.

Estos descubrimientos de Epicuro son tan agudos en sí mismos y expresados tan sutilmente que no todo el mundo sería capaz de apreciarlas. Todavía puedo confiar en su inteligencia, y hacer mi exposición más breve que lo que el tema requiere. Epicuro entonces, como él no sólo discierne las cosas abstrusas y recónditas con el ojo de su mente, sino que los maneja como realidades tangibles, enseña que la sustancia y la naturaleza de los dioses es tal que, en primer lugar, no es percibida por los sentidos, sino por la mente, y no de manera material o de forma individual, al igual que los objetos sólidos que Epicuro en virtud de su sustancialidad denomina “steremnia”; sino que percibimos las imágenes por su similitud y sucesión, porque un tren interminable de imágenes precisamente similares surge de los innumerables átomos y fluyen hacia los dioses, nuestra mente con los sentimientos más agudos de placer fija su mirada en estas imágenes, y así alcanza una comprensión de la naturaleza de un ser a la vez bendito y eterno.

Por otra parte existe el principio sumamente potente del infinito, que requiere el estudio más cercano y cuidadoso; debemos entender que en la suma de las cosas, todo tiene su correspondencia exacta y contraparte. Esta propiedad Epicuro la denomina por “isonomía”, o el principio de distribución uniforme. De este principio se deduce que si el número total de los mortales fuera tanto, debe existir una cantidad no menor de inmortales, y si las causas de destrucción están más allá de lo que se puede contar, las causas de conservación también están obligados a ser infinitas.”

Alejandro. Hmm. Cicerón. Menos que deseable. No encuentro ninguna mención de la cascada en eso. Algunas reacciones inmediatas: la belleza en el argumento de Cicerón parece inválida, si escupimos la belleza cuando no trae placer. Pero los dioses que no interactúan, no pueden dar placer sino por sueños desafortunadas y visiones poco fiables, y preferimos fracasar antes de tener éxito por fortuna.

Ver con la mente es “imaginar”. ¿Correcto? Los humanos no son los únicos animales que razonan. La selección natural da virtudes a todos los animales, a un mayor o menor grado.

No entiendo la isonomía. Implica que los dioses se reproducen, pero eso implica que reorganizan sus partículas elementales, de modo que significa que pueden ser asesinados. Tal vez nosotros somos los dioses. ¡Si tan sólo pudiéramos ser más felices!

Casio. Creo que me estoy refiriendo a DeWitt con la analogía de la cascada, o la analogía de fotos y películas en movimiento. En lo que concierne a ver con la mente, no estoy seguro de que significa imaginar, al menos no si eso significa “inventarse algo”.

La isonomia es muy interesante. No estoy seguro de que implique reproducción, sino la implicación es muchos dioses a causa de la otra observación de que la naturaleza no da un solo ejemplar de cada tipo. También con isonomía creo que puede haber algún tipo de relación con anticipaciones, o tal vez sólo es la forma estándar en que las facultades interactúan, pero me parece que el núcleo de la misma es un proceso o capacidad, en que podamos reconocer u ordenar los elementos en series de “superior” e “inferior”, en otras palabras, creo que aquí hay algo que nos ayuda a pensar sobre la serie de características que se unen para formar un ser “perfecto” y superior frente a uno “primitivo” o de categoría baja.

Y podría tal vez ser, que el tipo de placer en la contemplación o la visualización de los seres superiores quizá se parece a cuando los perros tienen una interacción con las personas, como un ejemplo. Parecen ser instintivamente felices alrededor de los seres humanos más allá de simplemente una buena fuente. Creo que es posible que esta reacción podría ser similar a lo que los antiguos epicúreos sugerían que sentiríamos con las imágenes benéficas de los “dioses”. No estoy seguro, pero algo en esa dirección. O tal vez sólo el sentido de admiración que un jugador de tenis joven puede sentir al interactuar personalmente con Arthur Ashe o John McEnroe. Mis analogías deportivas están anticuadas.

Supongo que para comentar en este punto, es muy importante para nuestra confianza en la estabilidad del universo considerar que existe, en algún nivel, alguna partícula “más pequeña” que lleva las características básicas que dan estabilidad al universo. Desde luego, no considero esa partícula como un dios, pero Epicuro parece haber estado buscando en el concepto de isonomía una escala móvil de lo más primitivo a lo mas evolucionado, y que al igual que una partícula elemental es absolutamente estable y no necesita ni da nada, él probablemente pensaba que una forma “perfeccionada” de la vida tendría las mismas características. Creo que estoy de acuerdo en que Epicuro probablemente diría que nunca había visto un (ser perfecto) el mismo, ni lo esperaba, pero este tipo de argumento lógico, o mejor dicho, argumentar a este nivel teórico básico, es probablemente necesario para algunas personas, que de otro modo se preocupan de que hay alguna posibilidad de que Jehová (o Alá o Krishna) exista. Recuerda el pasaje de Lucrecio sobre argumentos que ganan “yendo y viniendo” o algo por el estilo, que cortan la retirada del enemigo. Creo que este es ese tipo de argumento.

… Ahora que lo pienso más, ¿no era la referencia al “griego o una lengua como el griego”? La redacción de texto “o una X como X” parece haber sido un patrón epicúreo.

Ilkka. Casio escribió más arriba: “Creo que no hay nada en la ciencia moderna, que haría la lógica de Epicuro en este punto obsoleta“, en referencia a los dioses epicúreos.

Mi punto es que no es su lógica, sino la evidencia que él podría tener a su disposición. Creo que si Epicuro tuviera la evidencia que tenemos, él también habría llegado a la conclusión de que los dioses epicúreos no son posibles.

A partir de la física de partículas, sabemos que sólo hay tantas combinaciones posibles que pueden componer a los seres materiales, y ninguna de ellas parece producir dioses. Sabemos por mirar el universo amplificado en una gama de longitudes de onda, que no parece que haya vida inteligente en ningún lugar cerca de nosotros. Y los estudios de la percepción humana han demostrado que aunque muchas personas piensan que han visto “dioses”, en realidad no los han visto. No es que los dioses epicúreos estén meramente en desacuerdo con la ciencia moderna, aunque lo están, sino que están en desacuerdo también con la epistemología epicúrea. Y el Canon del Conocimiento triunfa sobre la teología cada vez …

Cassius. En un universo que es infinito en tamaño, que no es teología sino se deduce de los principios del atomismo, es imposible decir que nunca podemos ver lo suficiente lejos como para descartar todas las combinaciones que existen en el universo.

Elli. De la Inscripción de Diógenes:

Sólo unos pocos hombres entre cientos son de conciencia por temor a los dioses en lugar de las leyes. Ni siquiera estos pocos son firmes en actuar con justicia, ya que incluso estos no están convencidos profundamente de la voluntad de los dioses. Buena prueba de la incapacidad completa de la religión para evitar el mal es proporcionada por el ejemplo de los Judios y los egipcios. Estas naciones, mientras que están entre las más religiosas y supersticiosas de los hombres, son también los más viles.

Entonces, ¿qué clase de dioses o religión va a hacer que los hombres actúen con rectitud? Los hombres no son justos por CUENTA DE LOS DIOSES REALES, ni por causa de los jueces en la infratumba de Platón y de Sócrates.

Con su permiso, mis amigos epicúreos: en el párrafo anterior entiendo que Diógenes examina las consecuencias y declara claramente que los dos dioses (los reales y los falsos) no causan que los hombres actúen con rectitud.

Así, de acuerdo con lo anterior de Diógenes, entendemos que se examina la cuestión de los “dioses” bajo el término de “beneficio”. ¿Cómo de beneficiosos son los dioses para ayudar a un ser humano a vivir una vida feliz y agradable? Como hemos confirmado con nuestros propios sentidos y de la historia, no hay ningún beneficio en absoluto. De la Epístola de Epicuro a Meneceo, entendemos que para vivir una vida placentera, tenemos que conectar con la sabiduría (o la prudencia), ya que todas las virtudes surgen de ella.

La sabiduría es algo más valioso aún que la filosofía misma, ya que todas las demás virtudes surgen de ella. La sabiduría nos enseña que no es posible vivir feliz a menos que uno también viva con sabiduría, con honestidad y con justicia; y que uno no puede vivir sabia, honesta y justamente sin también vivir feliz. Pues estas virtudes están, por naturaleza, ligadas junto con la vida feliz, y la vida feliz es inseparable de estas virtudes.

Otro punto de la carta es:

Pero, los hombres no entienden que los dioses tienen virtudes que son diferentes a las suyas.

¿Hay que conectar las virtudes con la prudencia y el placer? ¡Sí! Pregunta: ¿cuáles son las diferentes virtudes que los dioses tienen que mantener para siempre vivir una vida grata? ¿O será que los dioses no viven gratamente? Si los dioses no tienen placer, esto significa que están en contra de toda la naturaleza. Por esta razón, en mi opinión, Epicuro coloca a los dioses en la metakosmia (la región entre los cosmos).

Pregunta: ¿Epicuro declaró si existen los átomos y el vacío en la metakosmia? Nuestro primer principio es que existen los átomos y el vacío en todas partes. Así, los dioses viven en un lugar donde la naturaleza da a los seres superiores el mismo objetivo que a nosotros: “el placer”.

¿Por qué, entonces, son los dioses tales tipos de seres, que tienen diferentes virtudes de nosotros? Sus diferentes virtudes son basadas en el hecho de que mantienen su energía y placer en el nivel de 100% constantemente y no se preocupan por la comida, el agua, y no hay entropía. El universo no es un sistema cerrado. Si tenemos una confirmación de esto, entonces tenemos que admitir que los dioses son obvios.

¿Que es obvio y que ha sido confirmado? Las partículas y el vacío, y energía inagotable. En mi opinión, cuando Epicuro habló de “dioses” que son evidentes, quería decir y describe las partículas, el vacío y la energía sin fin. En mi opinión, el “vacío” tiene el mismo significado que la palabra metakosmia. De no ser así, entonces tenemos que llamar a Epicuro “idealista” y no “materialista”.

Hiram. Según el pergamino de Filodemo Sobre la Piedad, Metrodoro propuso una teoría mediante la cual los dioses inmortales podrían ser viables, basada en un concepto no muy claro de que algo puede ser numéricamente indistinto. Esto suena como la forma en que una colmena o algunas especies de insectos constituyen un super-ser autónomo en virtud de ser tan numerosos. Es un concepto fascinante, y me gustaría que tuviéramos fuentes mejores y más completas sobre esto.

Metrodoro … explicó que si un compuesto está hecho de cosas que no son numéricamente distintas, estas cosas pueden ser imperecederas, indestructibles o divinas. En su obra “Sobre la Santidad”, se cita a Epicuro elaborando una doctrina acerca de los dioses físicos como seres eternos e indestructibles, y diciendo que quien existe en esta forma “en perfección, como una sola y la misma entidad, se denomina una entidad unificada”.

Alejandro. Tengo pensamientos similares, pero no idénticos. Pensé que tal vez los dioses eran partículas elementales, pero descarté esa posibilidad, ya que seres así no podrían ser felices. Entonces pensé que tal vez estaban compuestos de un tipo de partículas elementales, pero eso no podía ser lo suficientemente complejo como para experimentar la felicidad, o ser capaz de preservar su naturaleza. En cuanto a la preservación de su naturaleza, los espacios inter-cósmicos proporcionan un buen refugio.

Los espacios inter-cósmicos deben tener algunas partículas, incluso si la densidad es mucho menor y las partículas son mucho más lentas. Algo así como cuando se dice que el espacio intergaláctico es frío (menos partículas, y partículas más lentas). Pero esto significa una falta de acción, y así vivir más tiempo no añade ningún beneficio, ya que no significa más placer.

¿No hay entropía? ¿Cómo puede haber ninguna entropía? Sin entropía, no hay cambio, ni sensación, ni placer, ni virtud, ni naturaleza que preservar.

Elli. El universo no es un sistema cerrado, y tiene energía inagotable. Y si nos basamos en los átomos para demostrar el viraje (libre albedrío), tenemos que basarnos en los átomos para demostrar la naturaleza obvia de los dioses, como decía Epicuro.

Alejandro. ¿El Universo no es un sistema cerrado? ¿Se refiere al cosmos? Hay muchos cosmos, pero sólo un Universo. Nada puede entrar en el Universo desde fuera de el, y nada puede salir del Universo.

Elli. Sí muchos Cosmos y un único universo.

Alejandro. El Universo está cerrado por definición. ¿Correcto?

Elli. ¡Correcto! Los cosmos no son sistemas cerrados. ¿Correcto?

Alejandro. Los kosmoi no son sistemas cerrados. La ciencia moderna los llama “universos observables”. Sabemos que hay muchos, pero sólo podemos observar el nuestro. Sólo tenemos prueba del nuestro. Los cosmos nacen y mueren. Podemos ver la evidencia del nacimiento de nuestro cosmos. El Big Bang.

Casio. Hay todo tipo de preguntas aquí, pero creo que es útil, ya que habrá pistas sobre la línea de pensamiento al hacer las siguientes preguntas. ¿Qué atributos poseería un ser superior y perfecto? La conciencia parece obligatoria. Pero sabemos que la conciencia viene de / a través de partículas no-conscientes. Así que incluso si no nos preocupamos sobre lo apropiado de usar el término “dios” en este caso, debemos ser capaces de aproximarnos a suponer estos seres superiores al considerar cómo los hombres podrían “evolucionar” en organismos inmortales y totalmente autosuficientes. Y no hay necesidad de excluir la idea de que esta “evolución” proviene de la ingeniería genética científica. Estamos haciendo un rápido progreso hoy mismo, y el tiempo que tenemos para seguir haciendo mejoras es esencialmente ilimitado. Y puesto que el universo es infinitamente viejo y sin límites en el espacio, se podría esperar y suponer que el proceso de perfeccionamiento de las formas de vida se ha producido una cantidad innumerable de veces en el pasado.

Elli. Pero Casio, como hemos dicho más arriba con Alex, nuestro Universo es un sistema cerrado y hay entropía. La energía algún día va a terminar. ¿Cómo pueden esos seres o dioses mantener su energía por siempre en un sistema cerrado, como es nuestro Universo? Por esta razón, Epicuro los colocó en el metakosmia o intermundia.

Alejandro. Espere. Hay entropía. ¿Qué significa eso desde el punto de vista de partículas? Significa solamente que algunas partículas son más rápidas que la velocidad media transferida entre ellas cuando hay una dispersión (colisiones, absorciones y emisiones). Significa que el cambio dentro de nuestro cosmos existe por ahora. Nuestro cosmos morirá, y el cambio en nuestro cosmos cesará. No podemos concluir lo mismo para el Universo. Sólo podemos observar nuestro cosmos, por lo tanto, nunca observaremos nada que reside “entre los cosmos”. Aunque yo ni siquiera sé lo que “entre los cosmos” significa. Suena como “imaginario” para mí.

Casio. No estoy seguro de que estoy siguiendo las implicaciones del sistema cerrado, pero Lucrecio dice claramente que, en total, las fuerzas de la creación prevalecen sobre las fuerzas de la destrucción, o el universo hace mucho hubiera dejado de existir. Si un “sistema cerrado” contradice esto, entonces yo diría que no lo es. Sólo creo que el término podría ser utilizado en el sentido verbal de definir el universo como “todo lo que hay”, e incluso allí sería necesario estipular que “cerrado” no significa numerable. No pretendo ser experto en esto, me corrigen si me equivoco, pero yo no creo que es una buena idea hablar en términos de universos observables debido a que un universo infinito va a ser infinitamente más grande que lo que podamos observar.

Hiram. Correcto, si el universo es realmente infinito, y si lo es la cantidad de átomos, entonces el asunto de que se exhausten las partículas y de entropía puede ser en teoría excluído porque no hay final.

Alejandro. El universo es cerrado, de acuerdo a la Carta a Heródoto. Nada puede entrar o salir de él, pero eso no significa que el universo se quedará sin movimiento o partículas (energía). El cosmos en que vivimos morirá (alcanzará equilibrio de partículas) y no se producirán más cambios en él.

Casio. Mientras vuelvo a leer lo que escribiste, Elli, creo que estamos juntos. Hay innumerables cosmos …

Elli. Hemos leído que este ser imperecedero tiene la sensación de placer, porque es feliz. Si este ser no tuviera la sensación de “placer”, estaría en contra de la naturaleza. ¿No es así?

Doctrina Principal 1. Un ser bendito e indestructible no tiene dificultades ni genera dificultades a ningún otro ser; por lo tanto está libre de furia y gratitud, pues todas esas cosas implican debilidad.

¿Sabe usted, Casio, que en la antigua lengua griega PD1 sigue: En otro lugar (Epicuro) dice que los dioses son percibidos por la mente, que algunos son (categorizados) por número (como individualidades), otros por su imagen que se forman a partir de el continuo flujo (prótesis) de imágenes idénticas que terminan en el mismo lugar, (y que son) antropomórficos … (?)

Cassius. También tenemos que recordar que Epicuro siempre estaba construyendo explicaciones alternativas plausibles, y afirmando claramente que cualquier número de alternativas coherentes con nuestra evidencia limitada, y no contradicho por nuestra poca evidencia, puede ser parte o la totalidad de la verdad. Así que, por definición, con nuestra limitada evidencia sería impropio afirmar que una sola explicación puede dar cuenta donde múltiples explicaciones también se ajustan a la evidencia.

Buen punto, Elli. Era evidente que estaba hablando no sólo de seres incorruptibles, sino también “felices”, lo que sin duda implica conciencia …

Elli. ¿Es verdad que existen partículas y vacío en todos los cosmos? ¿Por qué Epicuro coloca los Dioses en metakosmia? Esto significa entre los cosmos. Si un ser sensible vive entre los cosmos, y es feliz y contento ya que mantiene su energía internamente, cómo puede comunicarse con otros cosmos y enviar imágenes idénticas a nosotros? Es decir, ¿cómo puede la mente percebir sus imágenes? Mi mente se va sólo a las partículas. Estas van al mismo lugar y son antropomorfas también.

Alejandro. Sí. Si están “entre los cosmos” entonces es imposible comunicarse bidireccionalmente con entidades dentro del cosmos, pero no imposible tener comunicación unidireccional desde el lejano pasado, porque esa comunicación llegará al futuro de un cosmos siempre que el universo se esté expandiendo. Eventualmente será imposible. Por ejemplo hoy tenemos evidencia del nacimiento de nuestro cosmos (el Big Bang), pero en medio millón de años, ningún ser viviente va a tener acceso a ese hecho. El cosmos parecerá no-nacido a ellos.

De la misma manera, un dios podría haber transmitido una emisión hace 12 billones de años que podría llegar aquí, pero el cosmos en expansión impide comunicarse de vuelta. Finalmente, el dios para siempre ya no podría interactuar mas con nosotros. Incluso una comunicación bidireccional con el tiempo deja de mantenerse al día con la tasa de expansión.

Elli. “Incluso se desvanece la comunicación unidireccional”. Alexander, ¿quieres decir que no pueden enviar imágenes y no podemos enviar nuestras imágenes de vuelta?

Alejandro. Sí. Finalmente, la distancia y la velocidad de separación es demasiado grande para superar incluso por las partículas más rápidas. Incluso las partículas de mayor velocidad. Los fotones (que viajan a la velocidad de la luz).

Elli. ¿Hay en algún lugar en el cosmos velocidad más rápida que la luz? En mi opinión: sí, nuestra mente, que puede funcionar en cualquier lugar rápido que la luz. Esto significa que podemos imaginar todo. Así que si los dioses pueden ser percibidos por la mente, y si los conectamos con la justicia como dijo Diógenes … pero ahora, como sabemos, la “justicia” no es algo que pueda ser percibido por la mente, solamente Platón dijo eso. Por lo tanto, la percepción de los dioses es totalmente inútil para los seres humanos y no proporciona ningún beneficio para vivir una vida agradable y sin problemas. ¡Epicuro tuvo razón al colocar los Dioses en el metakosmia! No hay comunicación, sólo imágenes de nuestra imaginación. Como Liantinis explicó y dijo: “Los dioses de Epicuro son fantasmas”.

Alejandro. Creo que estoy de acuerdo con su conclusión, pero no la premisa de que la mente es mas rápida que la luz. La mente es materia. Nuestras neuronas del cerebro se comunican por intercambio de iones. Los iones son elementos químicos cargados eléctricamente,  con bastante masa y e inercia, pero sus cargas eléctricas están mediadas por los fotones. Estas son las partículas elementales más rápidas y más ligeras. Nuestra imaginación toma atajos, y no genera imágenes completas fiables, y por lo tanto puede “saltar” a conclusiones. Las conclusiones podrían estar equivocadas.

Elli. Alejandro, ¿me puede decir por favor, si los científicos han logrado ver y observar las partículas? Debido a que un amigo epicúreo escribió en un lugar que no las hemos visto todavía, y nosotros las percibimos sólo por la mente como percibimos los dioses.

Para que conste, vean esto y esto.

Alejandro. Los ojos animales y humanos ven por colisiones de fotones que cambian la forma de las moléculas de la retina, que transduce carga eléctrica. Ningún ojo o instrumento es capaz de ver los elementos químicos por colisiones de fotones, del tipo de las cuales ven los ojos. Es imposible. Epicuro tenía razón.

Sin embargo podemos colisionar electrones con moléculas químicas con grandes átomos. Si chocamos muchos, muchos electrones con productos químicos y observamos sus patrones de rebote, podemos deducir su forma y densidad. La gente dice que “fotografiamos” el producto químico, pero no existe fotografía de fotones. Estos instrumentos son llamados microscopios electrónicos. Es “Electrografía”.

También podemos deducir la forma de algunas moléculas mediante el bombardeo con fotones de rayos X, y la observación de los patrones de fotones reflejados en papel fotográfico sensible a rayos X .

Epicuro nos enseñó que toda sensación es de “tocar”. Es por ello que se chocan las partículas con el objeto que esperamos conocer. Los fotones que los ojos humanos pueden detectar no son adecuados para la detección de productos químicos. Son aún menos adecuados para ver a las partículas elementales.

Hay tres tipos de “eventos de dispersión”. Ellos son:

1. colisión
2. emisión
3. absorción

Epicuro lo sabía. Colisión significa que la partícula proyectil, que ha sido emitida en la dirección de un cuerpo, es rechazada al llegar al cuerpo que investigamos. Esto es “tocar”. Si no hay repulsión, no existe un “tocar” y no puede haber sensación.

En cuanto a las fuerzas de la creación y la destrucción: en la escala universal, las fuerzas creativas superan las destructivas, pero no en las escalas más pequeñas.

Tomo esto como auto-evidente. Me refiero a que de las cuatro fuerzas conocidas, la gravedad es siempre atractiva (creativa) y las otras tienen acciones tanto atractivas como repulsivas que se cancelan, en promedio, cuando se suman a largas distancias. En escalas universales, la gravedad domina a pesar de que en escalas cortas es más débil.

Elli. ¿Cuántas cosas he aprendido de usted, Alejandro, y lo feliz que me hace cuando dice que “Epicuro lo sabía”! Estamos “tocando” su filosofía, y nos mantenemos en contacto con los demás. Estoy muy orgullosa de mis amigos epicúreos de todo el mundo.

Deseo terminar mi vida en ese momento en que la filosofía de Epicuro ayude y de a muchas personas equilibrio mental, como él me la dio. El año que viene voy a empezar a escribir un libro dirigido a mis nietos aún no-nacidos. Tienen que aprender todo lo que yo no sabía en mi infancia, cuando la oscuridad cubría la luz del placer y la felicidad. Voy a escribir de los castigos de mi “maestro” de teología. Todavía me acuerdo de su cara roja, la forma de sus ojos desorbitados, y el vapor que salía de sus oídos, cuando le hacía preguntas y no tenía las respuestas correctas.

Y así termina el registro de nuestros diálogos sobre los dioses epicúreos.

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Epístola de Epicuro a Herodoto

La siguiente epístola fue escrita por Epicuro para uno de sus pupilos a modo de introducción completa a su sistema filosófico para uso educacional. Futuras generaciones luego celebraron esta obra con tanto respeto que es considerada el Pequeño Epítome y debe ser estudiada sistemáticamente antes de estudiar el Gran Epítome. Contiene explicaciones del atomismo, de la importancia de razonar en base a la evidencia, de la doctrina de los mundos innumerables, de la importancia de encontrar muchas causas naturales a los fenómenos y otros asuntos.

Sección 1. La verdad sólo puede establecerse mediante el estudio de la evidencia que la naturaleza nos proporciona y la organización de esa evidencia en nuestras mentes1.

1. Epicuro a Herodoto, deseando que esté bien.

2. Muchos de los estudiantes que se dedican al estudio de la naturaleza no pueden, Herodoto, elaborar en detalle todos los muchos volúmenes que he escrito sobre el tema. 3. Para estos estudiantes, ya he preparado un largo resumen de todo el sistema, para que tengan en cuenta los principios más generales y la comprensión de los puntos más importantes.

4. Incluso aquellos que han hecho considerable progreso en la comprensión de los principios fundamentales deben tener en cuenta un esquema de los elementos esenciales de todo el sistema, 5. ya que a menudo tenemos necesidad del entendimiento en general, pero con menos frecuencia necesitamos los detalles. 6. Y es necesario centrarse en los principios fundamentales y memorizarlos firmemente si vamos a ganar la comprensión más esencial de la verdad2. 7. Esto se debe a que un conocimiento exacto de los detalles se puede obtener sólo si los principios generales en los distintos departamentos se comprenden a fondo. 8. Incluso para aquellos que están bien educados, la característica más esencial de todo conocimiento preciso es la capacidad de hacer uso rápido de ese conocimiento, y esto sólo se puede hacer si los datos se resumen en sus principios y fórmulas elementales.

9. Porque no es posible comprender el curso completo a través de todo el sistema a menos que uno pueda captar en la propia mente las fórmulas breves que establecen los principios que controlan los detalles.

10. Dado que este método que he descrito es esencial para la adecuada investigación de la naturaleza, y ya que yo mismo insto a otros a estudiar la naturaleza constantemente y encuentro mi propia tranquilidad sobre todo en una vida dedicada a ese estudio, he compuesto para usted un resumen corto de los principios de toda la doctrina, el cual ahora le relataré.

11. Pero en primer lugar, Herodoto, antes de comenzar la investigación de nuestras opiniones, hay que captar firmemente las ideas que se adjuntan a nuestras palabras de modo que podamos referirnos a ellas a medida que avancemos. 12. A menos que tengamos una firme comprensión del significado de cada palabra, dejamos todo incierto, y llegaremos hasta el infinito usando palabras vacías que carecen de significado3. 13. Por lo tanto, es esencial que nos basemos en la primera imagen mental asociada a cada palabra, sin necesidad de explicación, si queremos tener un estándar firme al que referirnos a medida que avanzamos en nuestro estudio.

14. Por encima de todo, debemos mantener nuestras investigaciones estrictamente de acuerdo con la evidencia de los sentidos. 15. Debemos asegurarnos de mantener nuestras conclusiones consistentes con las cosas que ya hemos establecido claramente a través de nuestras sensaciones, de nuestros sentimientos de dolor y placer, y de las aprensiones mentales que recibimos a través de anticipaciones. 16. Siempre debemos tomar como verdad las cosas que ya han sido claramente establecidas y referirnos a ellos como bases para nuestros nuevos juicios4. 17. Este es el método que empleamos en la investigación de todas las nuevas preguntas, independientemente de que el objeto de la pregunta pueda ser percibido directamente por los sentidos o de que sólo pueda ser entendido por el razonamiento en base a lo que ya se ha percibido.

Sección 2. La evidencia que la naturaleza coloca claramente ante nosotros revela que el universo es eterno y opera según principios naturales.

18. Siempre debemos primero determinar con claridad las cosas que son perceptibles a los sentidos, y cuando nos volvemos a los asuntos más allá del alcance de los sentidos, hay que juzgarlos por lo que ya hemos comprendido como verdadero. 19. Utilizamos este proceso para llegar a varias conclusiones de especial importancia:

20. En primer lugar, nada puede ser creado a partir de lo que no existe. 21. Llegamos a la conclusión que esto es cierto, porque si las cosas pudieran ser creadas a partir de lo que no existe, veríamos todas las cosas siendo creadas de todo sin necesidad de semillas, y nuestra experiencia nos demuestra que esto no es cierto5.

22. En segundo lugar, nada es completamente destruido por medio de la no existencia. 23. Concluimos esto porque si las cosas que se disuelven de nuestra vista completamente dejaron de existir, todas las cosas habrían perecido a la nada hace mucho tiempo6. 24. Si todas las cosas se hubieran disuelto a la no existencia, nada existiría para la creación de cosas nuevas, y ya hemos visto que nada puede venir de lo que no existe.

25. En tercer lugar, el universo en su conjunto ha sido siempre como es ahora y siempre será el mismo. 26. Concluimos este porque el universo en su conjunto es todo lo que existe y no hay nada fuera del universo en lo que pueda transformarse, o que pueda entrar en el universo desde fuera de el para lograr un cambio.

27. En cuarto lugar, no existe nada en el universo excepto cuerpos y espacio. 28. Llegamos a la conclusión de que los cuerpos existen ya que es la experiencia de todos los hombres, a través de nuestros sentidos, que los cuerpos existen. 29. Como ya he dicho, debemos juzgar necesariamente todas las cosas, incluso aquellas cosas que los sentidos no pueden percibir, con razonamiento que esté totalmente de acuerdo con la evidencia que los sentidos perciben. 30. Y llegamos a la conclusión de que existe espacio porque, si no existiera, los cuerpos no tendrían donde existir ni a través de donde moverse, y vemos que los cuerpos se mueven. 31. Además de estos dos, los cuerpos y el espacio, y las propiedades que son incidentales a combinaciones de cuerpos y espacio, nada más en absoluto existe, ni hay evidencia en base a la cual se pueda especular que exista otra cosa que no tenga su fundamento en los cuerpos y el espacio.

32. En quinto lugar, los cuerpos que hemos descrito son o bien partículas finales o compuestos de esas partículas. 33. Y llegamos a la conclusión de que estas partículas deben ser indivisibles e inalterables porque si no fuera así, todas las cosas se hubieran desintegrado en lo que no existe7. 34. Pero vemos que restos permanentes queda atrás cuando se disuelven todos los compuestos. 35. Estas partículas deben ser completamente sólidas e indivisibles, con el fin de constituir los primeros inicios del universo.

36. En sexto lugar, el universo en su conjunto no tiene límites. 37. Concluimos esto porque todo lo que está delimitado tiene un punto extremo y este punto extremo puede ser visto en relieve contra otra cosa. 38. Pero el universo, como un todo, no puede tener un punto extremo y por lo tanto puede no tener límite. 39. No puede haber nada fuera del término que utilizamos para todo lo que existe, por lo que hay que concluir que el universo, en su conjunto, no tiene límite y es infinito.

40. En séptimo lugar, el universo es infinito tanto en el número de cuerpos como en la cantidad de espacio vacío. 41. Concluimos esto porque, si el espacio vacío fuera infinito pero el número de cuerpos fuera limitado, los cuerpos serían llevados y estarían dispersos a través del vacío infinito, sin otros cuerpos para apoyarlos y mantenerlos en su lugar. 42. Por otro lado, si el espacio se limita, pero el número de cuerpos fuera infinito, los cuerpos llenarían el universo y no existiría espacio para los cuerpos moverse o tomar su propio lugar.

43. En octavo lugar, las partículas del universo tienen una cantidad de formas innumerable, pero no infinita. 44. Concluimos este porque no es posible que las grandes variedades de cosas que vemos surjan de partículas con sólo unas pocas formas. 45. Por otro lado, aunque el número de formas está más allá de nuestra capacidad de contar, el número de formas no es infinito. 46. Concluimos esto porque vemos que aunque es mucha la variedad de las formas, no es infinita.

47. En noveno lugar, las partículas del universo están en continuo movimiento por toda la eternidad. 48. Algunos viajan largas distancias, mientras que otras rebotan en sus movimientos, ya que están entrelazadas con otras alrededor de ellas. 49. Concluimos esto ya que el espacio alrededor de las partículas no les ofrece ninguna resistencia. 50. Por otra parte, las partículas son sólidas, por lo que se resisten unas a las otras y después de chocar, deben retroceder a la distancia que permita su trayectoria entrelazada.

51. En décimo lugar, los movimientos de las partículas últimas no tienen punto de comienzo en el tiempo. 52. Concluimos esto porque las partículas y el espacio han existido desde la eternidad, ya que nada puede ser, o ha sido alguna vez, creado de la nada.

Sección 3. La evidencia que la naturaleza coloca a cierta distancia de nosotros requiere la consideración de cómo las partículas se mueven y la posibilidad de error.

53. Y ahora, firmes sobre la verdad de lo que hemos probado hasta ahora y siempre teniendo en cuenta lo que ya se ha demostrado como una prueba de nuestras próximas conclusiones, consideremos el movimiento de las partículas elementales.

54. En primer lugar, existe un número infinito de mundos en el universo, algunos de los cuales son como este mundo y algunos de los cuales son diferentes al nuestro8. 55. Concluimos esto porque las partículas últimas son infinitas en número, como ya fue demostrado. 56. No importa lo lejos que se muevan en el espacio, no es posible que el número de partículas se ha gastado del todo en la formación de cierto número de mundos. 57. Por lo tanto no hay ningún obstáculo para la existencia de un número infinito de planetas, y llegamos a la conclusión de que hay innumerables mundos en el universo incluyendo aquellos que, como el nuestro, contienen seres vivientes9.

58. En segundo lugar, es la naturaleza de todos los cuerpos, ya que se han formado por la unión de partículas, que esos mismos cuerpos también emitan partículas. 59. Estas partículas son emitidas en la forma de los objetos de los que proceden y así las llamamos “imágenes”. 60. Estas imágenes son demasiado finas como para ser perceptibles en sí mismas, pero la evidencia apoya la conclusión de que existen y que a medida que se mueven preservan, en cierto grado, las respectivas posiciones que tenían en los cuerpos sólidos de los que proceden.10

61. En tercer lugar, estas imágenes se mueven a una velocidad insuperable. 62. Concluimos esto porque el movimiento de todas las partículas es uniforme en velocidad, y para una sustancia tan fina como las imágenes hay pocas colisiones para impedir su progreso, como sería el caso si su cantidad fuera mayor. 63. Una vez más nuestra conclusión es coherente con nuestros principios fundamentales y no hay evidencia que contradiga la conclusión de que estas imágenes son increíblemente finas.

64. En cuarto lugar, la creación de imágenes sucede instantáneamente, tan rápido como nuestros propios pensamientos. 65. Ya que el flujo de partículas que salen de la superficie de los cuerpos parece ser continua, sin embargo no podemos detectar ninguna disminución en el tamaño del objeto, porque lo que se pierde se vuelve a llenar constantemente. 66. Este flujo continuo de imágenes conserva durante un tiempo la posición y el orden de las partículas tal como existían en el cuerpo sólido, pero a medida que viajan más allá de las imágenes, finalmente, llegan a distorsionarse11.

67. En quinto lugar, las imágenes a veces se pueden formar en el aire sin haber originado en un cuerpo sólido. 68. Concluimos esto porque nuestros sentidos proporcionan una clara evidencia de que este tipo de imágenes se forman bajo ciertas condiciones. 69. Como siempre, llegamos a esta conclusión en base a la evidencia de nuestros sentidos, que nos permite juzgar la continuidad del flujo de todas las partículas que observamos, y nos encontramos con que no hay nada en esta conclusión que contradiga las sensaciones o nuestros primeros principios.

Sección 4. Juzgue cosas que son obscuras clasificando como verdad sólo lo que es claro.12

70. Aquí vamos a dar un paso atrás por un momento. 71. Llegamos a la conclusión, por la experiencia, de que cuando las partículas que se originan en otros cuerpos como imágenes chocan con nosotros, percibimos las formas de estas otras entidades en nuestras mentes. 72. Y llegamos a la conclusión de que deben existir las imágenes, pues no podríamos percibir el color o la forma de los objetos externos por medio del aire que se encuentra entre nosotros y ellos, o por medio de imágenes o partículas de cualquier tipo que pasan de nosotros a ellos.

73. Debemos concluir que las impresiones que percibimos en nuestra mente surgen de estas imágenes, que son similares en color y forma a los objetos que han dejado. 74. Y estas imágenes se mueven rápidamente, emitidas continuamente por la vibración de las partículas del cuerpo sólido del que proceden. 75. Y a partir de esas imágenes que nos llegan, nuestras mentes reproducen una visión de una sola cosa continua, preservando la correspondiente secuencia de cualidades y movimientos del objeto original. 76. Este es el caso en cada acto de aprehensión de la mente o de cualquier órgano sensorial. 77. Nuestro acto de percepción consiste en percibir la forma y otras propiedades transmitidas a nosotros por la imagen.

78. Comprender este proceso nos permite darnos cuenta del origen de la falsedad y la incomprensión. 79. Pues sólo percibimos lo que las imágenes nos transmiten, pero nuestras mentes al razonar agregan opinión a lo que se recibe, la cual no siempre se confirma. 80. A veces las imágenes adicionales no confirman nuestra opinión, o de hecho pueden contradecirla.

81. Por lo tanto, siempre hay que entender que las imágenes mentales que percibimos mientras dormimos o por medio de cualquier actividad de nuestros órganos de los sentidos, pueden ser infieles a los hechos. 82. No hay que etiquetar un asunto como verdadero y real hasta que sea confirmado en el tiempo mediante la observación repetida.

83. De modo que el error no existiría si nuestras mentes al razonar no añadieran opinión a las cosas que nuestros órganos de los sentidos perciben13. 84. Ya que el error se produce cuando se origina un movimiento dentro de nuestras mentes que, aunque vinculado al objeto, se diferencia de él de una manera que no se confirma o se contradice, otra observación del mismo objeto.

85. Comprender este proceso es importante porque siempre debemos esforzarnos por preservar nuestro estándar de juicio, y para ello debemos darnos cuenta de que nuestro juicio depende de una visión clara. 86. Nunca debemos permitir que nuestra determinación de depender de la visión clara se vea socavada. 87. Si siempre establecemos nuestros juicios sobre la visión clara, ningún error puede llegar a establecerse tan firmemente como la verdad, pero si seguimos opiniones que no se basan en una visión clara, todo será lanzado a la confusión.

88. Revisemos este proceso a la audición, que se produce cuando un flujo de partículas14 se realiza fuera de un objeto que hace ruido. 89. Este flujo de partículas, cada una reflejando el conjunto, conserva durante un tiempo una correspondencia de las cualidades una con otra que se remonta al objeto que emite el sonido. 90. Es esta correspondencia la que produce conciencia o comprensión en el receptor.

91. Si no se produce esta transferencia de la correspondencia de las cualidades del objeto, no tendríamos los medios para comprender el sonido. 92. Por lo tanto, no hay que suponer que el aire se moldea en una forma por la voz que está hablando. 93. Es más bien el caso de que, cuando hablamos, emitimos partículas, lo que produce un flujo de tal carácter que nos permite la sensación de audiencia.

94. El mismo proceso opera en relación con el sentido del olfato. 95. No seríamos capaces de oler un objeto, a menos que deseche partículas de tamaño adecuado, que luego afectan nuestras narices en formas que son a veces ordenadas y a veces desordenadas.

Sección 5. Conforme sus juicios a las propiedades eternas de las partículas, pero recuerde que las propiedades no existen por separado.

96. Ahora vamos a discutir las partículas que componen las imágenes y todos los demás cuerpos.

97. Recordemos, de nuestros primeros principios, que las partículas últimas no poseen ninguna de las cualidades de las cosas perceptibles, excepto el peso, tamaño, forma, y ​​esas cosas que necesariamente van con la forma. 98. Porque mientras se ve que las cualidades de las cosas que son perceptibles para nosotros cambian, las partículas elementales no cambian en absoluto, ya que debe haber algo que permanece eternamente igual. 99. Estas últimas partículas pueden causar cambios en los cuerpos que forman por las posiciones y combinaciones de desplazamiento, pero ellas mismas no pueden ser a su vez modificadas, creadas o destruidas. 100. Esto lo vemos en el hecho de que las cosas que son perceptibles para nosotros, y que disminuyen ante nuestros ojos, sin embargo, conservan una forma de algún tipo mientras son perceptibles, incluso cuando cambian todas las demás cualidades del objeto. 101. Son estas últimas partículas, que se quedan atrás cuando un objeto se erosiona, que dan cuenta de las diferencias en los cuerpos compuestos y que nunca se destruyen hasta llegar a ser inexistentes.

102. Y les recuerdo de otro principio. 103. Llegamos a la conclusión de que pueden existir partículas finales en muchas variaciones de tamaño, ya que esto es consistente con lo que percibimos en nuestras sensaciones. 104. Sin embargo, no debemos suponer que pueden existir partículas finales en todos los tamaños posibles en absoluto. 105. Esto se debe a que no hay partículas tan grandes como para ser vistas con nuestros ojos, y de hecho, no sería posible concebir una partícula visible.

106. Por lo tanto hemos establecido que las partículas finales puede ser sólo tan grandes, y no más. 107. Pero es igualmente importante observar que las partículas finales sólo pueden ser tan pequeñas, y no menores. 108. Concluimos esto porque no hay que suponer que un cuerpo de tamaño finito puede estar compuesto de un número infinito de partes. 109. Hay que descartar la idea de que una cosa se pueda dividir en partes cada vez más pequeñas hasta el infinito, porque si ese fuera el caso, todas las cosas serían débiles y finalmente erosionan en la no-existencia.

110. Si tuviéramos que decir que hay una infinidad de piezas pequeñas en un cuerpo, ¿cómo pudo ese cuerpo ser de tamaño limitado, pues es obvio que estas infinitas partículas deben ser de cierto tamaño u otro? 111. Por mas pequeñas que especulemos que sean esas partículas, el tamaño de un cuerpo compuesto de un número infinito de partículas también sería infinito.

112. También observamos que cada cuerpo finito tiene un punto extremo que es distinguible, aunque las últimas partículas que lo componen no son distinguibles. 113. Por ello, no concuerda con los hechos suponer que se podía dividir algún objeto en la dirección de su punto extremo un número infinito de veces.

114. También observamos que la partícula más pequeña perceptible a nuestros sentidos no es ni exactamente como la cosa de la que procede, ni es diferente en todos los aspectos, sin embargo, no puede en sí misma ser dividida en partes. 115. Pero cuando tratamos de razonar que podemos extender esta analogía más allá del nivel de la percepción, a las dimensiones aún más pequeñas, es necesario razonar que encontraremos otro punto como el primero. 116. Cuando razonamos sobre estos puntos en sucesión, separando una partícula de otra que aún posee un tamaño de su cuenta, nos encontramos con más de tales partículas en un cuerpo mayor y un menor número de este tipo de partículas en un cuerpo más pequeño, por lo que llegamos a la conclusión de que en algún momento más división debe ser imposible.15.

117. Además, debemos tener en cuenta estos puntos indivisibles como límites, proporcionando en sí mismos unidades primarias por las cuales podemos medir el tamaño de las partículas. 118. Entonces podemos utilizar estas unidades para comparar las partículas más pequeñas y más grandes al razonar acerca de ellas, y al considerarlas sin cambio y sin embargo siempre en movimiento.

119. En lo que respecta a los movimientos de las partículas últimas, no hay que hablar de “arriba” o “abajo” como si nos refiriéramos a altos o bajos absolutos. 120. Es posible proceder infinitamente lejos en cualquier dirección, por lo que nunca vamos a llegar a un punto más alto o más bajo durante el viaje en esa dirección. 121. “Arriba” y “abajo” no son más que términos que se aplican desde el punto de vista de un observador.

122. Y en sus movimientos, las partículas se mueven con la misma velocidad a medida que avanzan a través del espacio, siempre y cuando nada choque con ellas. 123. Las partículas grandes y pesadas no se mueven más rápido que las partículas pequeñas y ligeras, porque lo que percibimos como más rápido o más lento surge sólo porque las partículas en su movimiento chocan con otras partículas.

124. En cuanto a su velocidad, las partículas viajan cada distancia que es perceptible para nosotros en un tiempo inconcebiblemente corto. 125. Es sólo la colisión, o ausencia de colisión, con otras partículas que proporciona para nosotros el aspecto exterior de la lentitud o rapidez.

126. Así que no debe confundirse con la creencia de que, cuando percibimos un cuerpo que se mueve, las partículas de ese cuerpo en movimiento están viajando más rápido que las partículas en un cuerpo que percibimos como inmóvil. 127. Si tenemos en cuenta el constante movimiento a empujones de las partículas, en lugar de la apariencia externa de los cuerpos que componen, entenderemos que la velocidad de los empujones de las partículas sigue siendo igual en ambos cuerpos.

128. Este es un ejemplo de cómo la adición de opinión en nuestro razonamiento nos puede conducir a error. 129. Porque así como las partículas que componen un objeto no comparten el color del objeto tal como lo percibimos, no es correcto suponer que las partículas en el nivel por debajo de nuestra percepción asumen el movimiento del objeto tal como lo percibimos que se mueve.

130. Aquí, de nuevo, al determinar lo que es verdad, debemos restringir nuestras opiniones para ajustarnos a los hechos que hemos captado previamente. 131. Para ello no debe suponerse que los movimientos de un cuerpo, como un todo, son los mismos que los movimientos de sus partículas componentes. 132. La verdad es que las partículas que componen el cuerpo se mueven en una dirección y luego otra dirección después de la colisión, sólo en el tiempo que es apreciable por nuestro pensamiento y no por nuestros sentidos. 133. El movimiento de todo el cuerpo es lo único que es evidente para nosotros y esto no refleja las colisiones internas de sus partículas. 134. Es otro error de opinión que asumamos que el movimiento de las partículas, a velocidades que se pueden entender sólo a través del pensamiento, aparece a nuestros sentidos como movimiento continuo. 135. Debemos recordar, aquí como siempre, la regla de nuestro Canon de la verdad. 136. Sólo cuando se confirma un asunto, después de repetidas observaciones directas de los sentidos y de la aprehensión directa de nuestra mente, podemos considerar que es verdad.

Sección 6. El alma humana está compuesta de partículas eternas que experimentan sensación sólo mientras están unidas con el cuerpo.

137. Ahora tomemos lo que hemos llegado a concluir que es verdad sobre la naturaleza de las partículas elementales y apliquemos estas lecciones a lo que llamamos nuestra alma16.

138. Una vez más, nos referimos a nuestras sensaciones, a nuestros sentimientos de dolor y placer, ya nuestros percepciones mentales a través de las anticipaciones, ya que estas nos proporcionan la única base confiable para la creencia. 139. En base a nuestros principios hasta ahora, y sabiendo que el alma existe, ya que actúa y se actúa sobre ella, se concluye que el alma está compuesta de partículas muy finas, similares al aire mezclado con el calor17, y se distribuye a lo largo de toda la estructura del cuerpo. 140. Estas partículas del alma deben mas finas incluso que el viento, porque vemos que son capaces de proporcionar sensación en toda la estructura del cuerpo. 141. Llegamos a estas conclusiones porque de lo que observamos acerca de las acciones del alma y de sus sentimientos, y sobre la rapidez de sus movimientos, y sobre sus procesos de pensamiento, y sobre lo que observamos que se pierde en el momento de muerte.

142. De estas observaciones, se concluye que el alma posee la principal causa de la sensación. 143. Sin embargo, el alma no podría tener sensación, a menos que estuviese encerrada dentro del cuerpo. 144. Y por el hecho de que encierra el alma, el cuerpo a su vez adquiere una participación en las capacidades del alma. 145. Sin embargo, el cuerpo no adquiere todas las capacidades que posee el alma, y ​​cuando el alma se va del cuerpo, el cuerpo ya no tiene sensación. 146. Y así vemos que el cuerpo nunca posee el poder de la sensación en sí mismo, sino que permite al alma sólo la oportunidad de experimentar la sensación. 147. De esto vemos que el cuerpo y el alma fueron traídos a la existencia al mismo tiempo, y que por medio de los movimientos del alma y de sus interconexiones con el cuerpo, el alma imparte conciencia al cuerpo18.

148. Y vemos también que mientras el alma permanece en el cuerpo, no pierde la sensación, a pesar de que algunas partes del cuerpo se pueden perder. 149. Este es el caso a pesar de que partes del alma estaban encerradas en las partes del cuerpo que han sido removidas. 150. Por otro lado, el resto del cuerpo, a pesar de que puede seguir existiendo, no retiene sensación una vez que ha perdido esa suma de partículas, por pequeña que sea, que se unen para producir el alma.

151. Una vez que se disuelve toda la estructura, sin embargo, el alma se dispersa y ya no tiene el poder de realizar sus movimientos, y por lo tanto no posee sensación tampoco. 152. Es imposible imaginar que el alma pueda experimentar sensación fuera del organismo en el que surgió, y, puesto que sólo es capaz de sus poderes y movimientos.

153. Habiendo observado estas cosas, seguramente debemos entender que la idea general de que el alma es “incorpórea” e independiente del cuerpo, está mal. 154. Pues es imposible concebir nada incorpóreo, excepto el vacío, y el vacío no puede actuar ni se puede actuar sobre el. 155. El único atributo del vacío es que permite que los cuerpos se muevan a través de su espacio.

156. Los que dicen que el alma es incorpórea están hablando en vano, porque el alma no sería capaz de actuar o de que se actúe sobre ella, en ningún respecto, si su única característica fuera la de proporcionar un espacio vacío. 157. Pero vemos que el alma es algo que puede actuar y se puede actuar sobre ella, y como tal, está claramente compuesta de partículas, al igual que todas las demás cosas que existen19.

158. Así que aquí hemos proporcionado los principios a los que podemos referir todos nuestros razonamientos acerca del alma. 159. Así podemos aquí, como en todas las otras cosas, llevar nuestras opiniones en línea con nuestras sensaciones, con nuestros sentimientos de dolor y placer, y con nuestras anticipaciones.

Sección 7. Conforme sus juicios también a las cualidades incidentales de los cuerpos, pero recuerde que las cualidades no existen por separado.

160. Vamos ahora a distinguir las cosas que son propiedades eternas de las partículas de las cosas que son incidentales a la disposición de combinaciones de partículas en los cuerpos en cualquier momento en el tiempo.

161. En lo que se refiere a la forma y el color y el tamaño y peso, y todas las otras cosas que están asociadas con los cuerpos, no debemos suponer que estas cualidades son existencias independientes con sus propias piezas materiales o naturales20. 162. Pero es igualmente erróneo considerar que estas cualidades no tienen existencia en absoluto, o que tienen algún tipo de existencia incorpórea. 163. La verdad es que estas cualidades son características de los cuerpos bajo ciertas condiciones. 164. No son existencias separadas que se han reunido desde el exterior para formar el cuerpo. 165. Es a través de cualidades como éstas que un cuerpo tiene su identidad.

166. Debemos distinguir a las partículas, que tienen propiedades eternas y esenciales, de los cuerpos, que son combinaciones de partículas y vacío y que tienen cualidades que son meramente transitorias mientras están combinados. 167. Estas cualidades temporales las llamamos “incidentales” a los organismos con los que están asociadas. 168. Al igual que con las propiedades permanentes de las partículas, las cualidades incidentales transitorias de los cuerpos no tienen existencias materiales propias ni pueden ser clasificadas como incorpóreas. 169. Cuando nos referimos a algo como de calidad accesoria o incidental, debemos dejar claro que esta cualidad incidental no es esencial para el cuerpo, ni una propiedad permanente del cuerpo, ni algo sin lo cual no podríamos concebir el cuerpo como existente. 170. En cambio, las cualidades accidentales de un cuerpo son el resultado de nuestra aprehensión que acompañan el cuerpo sólo por un tiempo.

171. Aunque esas cualidades que son incidentales no son eternas, o incluso esenciales, no hay que desterrar cuestiones incidentales de nuestras mentes. 172. Las cualidades incidentales en el fondo no tienen una existencia material, ni tampoco existen independientemente de alguna realidad que está más allá de nuestra comprensión. 173. Debemos, en cambio, considerar las cualidades incidentales de los cuerpos como poseedoras exactamente del carácter que nuestras sensaciones revelan que poseen.

174. Por ejemplo, es importante captar firmemente que “el tiempo” ni tiene una existencia material ni existe independientemente aparte de los cuerpos. 175. Tampoco debemos pensar en el “tiempo” como una concepción general, como aquellas concepciones que se forman por el razonamiento en nuestras mentes. 176. A cambio, tenemos que pensar sobre el tiempo haciendo referencia a nuestras intuiciones, nuestras prenociones mentales formadas por las anticipaciones21, y es en este contexto que se habla de un “largo tiempo”, o un “tiempo corto”, aplicando nuestras intuiciones como se hace con otras cualidades incidentales.

177. Al evaluar el tiempo como una cualidad incidental, no hay que buscar a términos que podamos considerar mejores que los que son de uso común y no debemos creer que el tiempo tiene propiedades aparte de ser un incidente de los cuerpos. 178. Debemos evaluar el tiempo solamente de acuerdo con nuestras intuiciones o anticipaciones.

179. Porque en verdad, no necesitamos demostración sino sólo reflexionar, para ver que asociamos tiempo con días y noches y con nuestros sentimientos internos y con nuestro estado de reposo22. 180. Estas percepciones de cualidades incidentales son la raíz de lo que llamamos “tiempo”.

Sección 8. Las cualidades incidentales de los cuerpos no son sobrenaturalmente creadas o gobernadas23, pero tampoco son todas las posibles combinaciones y cualidades de las partículas. Las cualidades incidentales de los cuerpos se rigen por las propiedades eternas de las partículas que las componen.

181. Y ahora, al aplicar nuestros principios al universo una vez más, llegamos a la conclusión de que, desde el cuerpo más pequeño que vemos hasta el mundo en sí, todo se forman a partir de partículas eternas. 182. Algunos cuerpos se reunieron en un momento particular, algunos más rápido y otros más lento, y luego se disolvieron, algunos por una causa y otros por otra causa.

183. Debemos ver también que no todos los mundos se crean con la misma configuración, pero tampoco es cierto que todo tipo de configuración es posible. 184. Los únicos cuerpos y mundos que existen y son posibles, son los que están de acuerdo con las propiedades de las partículas elementales eternas24.

185. Esto significa que en los innumerables mundos que existen, hay criaturas y plantas vivientes, algunas de los cuales son similares y otras diferentes a las nuestras. 186. Y también la evidencia apoya la conclusión de que algunos mundos tienen semillas similares, y otros diferentes, a las semillas que existen en nuestro propio mundo.

187. Y debemos concluir que la naturaleza ha enseñado y obligado a hacer muchas cosas a la naturaleza humana, según las circunstancias25. 188. Sólo más tarde fue que los hombres, por medio del razonamiento, elaboraron lo que antes había sido sugerido por la naturaleza con el fin de hacer más inventos. 189. En algunos asuntos estas invenciones ocurrieron rápidamente, en algunos asuntos lentamente, y en diferentes lugares y tiempos, en mayor o menor grado.

190. Y fue de este mismo modo que el lenguaje se desarrolló, no dando nombres a las cosas deliberadamente, sino por la naturaleza de los hombres, de acuerdo con sus diferentes nacionalidades y sus propias impresiones peculiares, cada uno emitiendo sonidos de acuerdo a sus propios sentimientos e impresiones26. 191. Sólo después, por medio del acuerdo común en cada nación, nombres especiales fueron dados para hacer que los significados fueran menos ambiguos y más fáciles de demostrar. 192. En algunos casos, hombres de una nación trajeron nuevas cosas hasta ahora desconocidas, y se asignaron sonidos, en algunos casos de acuerdo con los dictados de la naturaleza, y en otros casos la elección de los sonidos fue por la razón, de acuerdo con la costumbre imperante.

193. Otra categoría de cualidades incidentales que es de particular importancia es la de los movimientos de los cuerpos celestes27. 194. Estas salidas y puestas y eclipses no deben ser considerados como causados por un ser sobrenatural, que de alguna manera ordena y controla estos movimientos mientras que, al mismo tiempo, experimenta felicidad perfecta e inmortalidad. 195. La ordenación y el control de los fenómenos celestes no es consistentes con la bienaventuranza perfecta. 196. Asuntos como los problemas y la preocupación, la ira y la bondad, se producen sólo cuando hay debilidad y miedo, y dependencia en los demás.

197. De hecho, los cuerpos celestes brillantes no son más que masas de fuego y nunca debemos creer que estas masas poseen divinidad, o que asumen sus movimientos ellos mismos voluntariamente. 198. Debemos preservar el pleno sentido majestuoso de todas nuestras anticipaciones sobre la naturaleza de la divinidad. 199. Por encima de todo, nunca debemos permitirnos entretener opiniones sobre la naturaleza divina que sean inconsistentes con esta majestuosidad, ya que las opiniones que contradicen nuestras anticipaciones claras acerca de la divinidad causan el mayor de los disturbios en las almas de los hombres28.

200. De manera que no hay que atribuir los movimientos celestiales a los dioses. 201. En su lugar, la evidencia nos lleva a concluir que la sucesión regular de salidas y puestas se ha producido debido a las propiedades de estas partículas que se unieron para componer las estrellas cuando primero se formaron.

Sección 9. Las propiedades eternas de las partículas, junto con las cualidades incidentales de los cuerpos, constituyen los principios de la naturaleza que gobiernan todas las cosas. Para vivir feliz, debe estudiar y vivir de acuerdo con estos principios.

202. La función de la ciencia de la naturaleza es descubrir las propiedades y las causas de las cosas que son esenciales para nosotros, ya que nuestra felicidad depende del conocimiento de los asuntos esenciales, como el hecho de que los cuerpos celestes no son divinidades. 203. En estos puntos esenciales no podemos estar satisfechos con múltiples posibilidades, pues debemos descartar todas las teorías de que los movimientos de los cielos son causados por los dioses. 204. Tales teorías son totalmente incompatibles con nuestras anticipaciones de la divinidad, y la mente es completamente capaz de comprender esta verdad con certeza.

205. Pero las cosas tales como salidas y puestas y eclipses son cualidades incidentales, y el conocimiento preciso de la forma en que se producen no es esencial para la felicidad. 206. De hecho, las personas que estudian las salidas y puestas y eclipses lo suficiente como para saber que se producen, pero no lo suficiente como para conocer su verdadera naturaleza y causas esenciales, se encuentran tan sumidos en el miedo como si no supieran nada acerca de estas cosas en absoluto. 207. De hecho, el miedo que atormenta a estas personas pueden ser incluso mayor, ya que su observación inspira asombro, pero sus mentes no logran encontrar ninguna solución para cómo se producen de forma natural estos fenómenos.

208. Hemos determinado con certeza que las salidas y puestas se derivan de las propiedades de las partículas involucradas y que no son causados ​​por las divinidades, y que salidas y puestas sólo son cualidades incidentales. 209. Por tanto, debemos estar satisfechos si somos capaces de determinar varias causas posibles para estos fenómenos. 210. Hemos llegado a un nivel de precisión suficiente para asegurar nuestra felicidad una vez que hayamos confirmado que estos eventos no son producidos por los dioses y una vez que hemos descartado la idea de que sus movimientos constituyen pruebas que contradicen nuestras anticipaciones de la naturaleza divina. 211. Al investigar cómo se producen las salidas, puestas y eclipses, debemos considerar cómo las apariencias similares ocurren aquí en la tierra, y esto nos llevará hacia posibles teorías para explicar estos fenómenos en el cielo.

212. Tenga en mente que se encontrará con personas que se niegan a admitir que hay más de una forma en la que puede ocurrir una cosa, incluso en asuntos en los que las pruebas sólo pueden ser observadas a distancia y la evidencia es necesariamente incompleta. 213. Las personas que toman esta posición son ignorantes de las condiciones que hacen posible la paz de la mente y las actitudes como ésta usted las debe despreciar.

214. En cuanto a nosotros, si somos capaces de determinar que hay varias maneras posibles en que puede ocurrir un fenómeno y todas esas formas son naturales y no perturban nuestra tranquilidad, entonces estamos tan bien como si supiéramos con certeza de la manera exacta en que se produce.

215. Una vez más, algunos hombres piensan que los cuerpos celestes son dioses y que estos dioses muestran voluntades y acciones incompatibles con nuestras anticipaciones de la divinidad. 216. Estos hombres siempre esperan o imaginan el tipo de miseria eterna que se representa en las leyendas, o temen la pérdida de la sensibilidad en la muerte como uno se debiera preocupar ahora de eso, mientras uno vive. 217. Algunos hombres ni siquiera caen en esta situación por la opinión religiosa falsa, sino simplemente por ideas irracionales. 218. Debido a que estos hombres no entienden los límites del dolor, sufren una alteración tan grande o mayor que si hubieran llegado a esta creencia a través de la religión.

219. Pero la paz de la mente requiere que nos auto-emancipemos de toda esta confusión, manteniendo constantemente en nuestras mentes un resumen de los principios esenciales de la naturaleza.

220. Por las razones que ya he dicho, siempre hay que prestar mucha atención a nuestras percepciones de los sentidos, a nuestros sentimientos de dolor y placer y a nuestras anticipaciones, tanto las que recibimos nosotros mismos como las recibidas por otros hombres. 221. Porque es necesario conformar nuestros juicios a la clara evidencia disponible a nosotros a través de cada uno de los estándares de la verdad. 222. Si siempre nos mantenemos fieles a estos, podemos rastrear correctamente las causas de nuestros disturbios y temores. 223. Por medio de la búsqueda de las verdaderas causas de las cualidades incidentales, como las que se observan de vez en cuando en el cielo, nos liberaremos de la duda que producen los peores temores en otros hombres.

224. He aquí, pues, Herodoto, hemos completado nuestro resumen de los principios fundamentales de la naturaleza, abreviados para que pueda memorizarlos con exactitud.

225. Si este resumen se mantiene y aplica sistemáticamente, incluso aquellos que son incapaces de continuar con el estudio de los detalles pueden obtener una fuerza sin igual en comparación con otros hombres. 226. De hecho, simplemente almacenando el resumen en la mente de uno y refiriéndose a el constantemente como asistencia, un hombre puede aclarar muchos de los detalles. 227. Pues tal es la naturaleza de este resumen que, sin importar el grado de su progreso, un estudiante de la naturaleza lo encontrará de gran valor para la organización de sus investigaciones.

228. E incluso aquellos que no están muy avanzados en su conocimiento de la naturaleza pueden utilizar este resumen y explorar en sus propias mentes, de manera silenciosa y rápida como el pensamiento, las doctrinas más importantes para su felicidad.

Notas:

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En defensa del placer

Bee

“Consecuentemente, quien sigue el placer se mantiene virtuoso, y también aquellos que llamas amantes del placer son amantes de lo bueno y amantes de la justicia, y cultivan y mantienen todas las virtudes.” – Casio a Cicerón, enero del año 45 Antes de la Era Común

La necesidad presente de un contra-diccionario

No ha habido filosofía mas vilificada que el hedonismo, incluso cuando es cualificado como racional, calculado o filosófico. La palabra misma, tras siglos de propaganda cristiana y platónica anti-placer, anti-cuerpo, ha venido a tener una connotación negativa. Se nos ha vendido la idea de que el hedonista busca la gratificación instantánea, que no controla sus deseos. Placer a veces es equiparado con pecado, con corrupción.

A muchos enemigos del cuerpo y del placer les gusta argumentar que somos hedonistas en el sentido vulgar y hasta nos acusan de consumismo. El consumismo es el archi-enemigo de Epicuro, que propone un currículo de control de los deseos basado en su sometimiento al cálculo hedonista.

Otros, como ciertas sectas neo-aristotélicas (bueno, los objetivistas-randianos), sostienen que los placeres, como criterio, son “subjetivos” e “ilógicos”, que supuestamente son necesarios criterios “objetivos” para las decisiones éticas. Pero los seres humanos no somos puramente lógicos o racionales: somos seres naturales con dos hemisferios del cerebro, uno racional o lineal, otro irracional, y no podemos satisfacer nuestras necesidades naturales a través de métodos puramente racionales sin prestar atención a nuestra facultades irracionales. Esto es auto-evidente. Debemos aplicar la razón a los problemas de necesitar alimentos, vivienda y otras necesidades básicas. La naturaleza no nos da una opción: sabemos que tenemos que resolver estos problemas debido a lo que nuestra propia naturaleza nos dice a través de nuestras facultades, como la de placer y aversión (hambre, frío). Por lo tanto, sin esta conexión esencial con la realidad que son nuestras facultades (que incluyen los cinco sentidos y la facultad de placer y la aversión), no podemos sobrevivir o funcionar.

Por esto, una de las labores de los filósofos hedonistas de hoy es reparar el daño que ha hecho esta rebelión contra la naturaleza que son las religiones que predican otros mundos, y a última instancia repudiar el platonismo en el que se basan, por medio de reclamar estas palabras dentro de nuestro vocabulario como afirmaciones de valores sanos y positivos que son esenciales para nuestro compás moral. Este artículo tiene como propósito aclarar las doctrinas hedonistas para el beneficio de la gente moderna.

Los epicúreos enseñamos que el placer es el fin (telos, en griego) que nuestra propia naturaleza ha establecido para nosotros, y que esto es evidente en los niños y hasta en los “gatos y perros” recién nacidos, para usar un término tomado de NewEpicurean.com.

“Todo animal, tan pronto nace, busca el placer y se deleita en él como el bien supremo, mientras que se aleja del dolor como el supremo mal y lo evita en medida que sea posible. Hace esto mientras permanece incorrupto, siguiendo el veredicto sin prejuicios y honesto de la misma naturaleza.” – Torcuato, en Sobre los fines

Entendido así, somos hedonistas no porque seamos caprichosos o irracionales, no porque buscamos la gratificación constante, sino porque nuestra filosofía naturalista se basa en la observación de que la naturaleza misma ha establecido placer y aversión como guías para identificar lo necesario y lo dañino.

Darwin, la selección natural y el hedonismo

En Cultivando el jardín epicúreo, cito el ejemplo de la relación entre las abejas y plantas. Hace millones de años, las plantas decidieron embellecer sus genitales mediante la producción de flores con néctar para atraer a ciertos insectos que habían demostrado sentirse atraídos y estar en sintonía con el aroma y el sabor de ciertas sustancias altamente nutritivas que las plantas sabían cómo producir. Las plantas se beneficiaron mediante la difusión de su polen por la tierra y la obtención de la diversidad, que es una de las ventajas de la reproducción sexual. Con el tiempo, esta simbiosis entre plantas y abejas es tal que, sin ciertas especies de abejas, hay cientos de especies de plantas que no tendrían manera de reproducirse.

Las plantas y los insectos que supieron maximizar del beneficio mutuo de esta relación fueron capaces de pasar con más éxito sus genes a la próxima generación, hasta que todos los miembros de sus grupos habían dominado estas nuevas habilidades y adaptado nuevas facultades a su constitución: las plantas aprendieron a producir néctar que era más dulce y más nutritivo y las abejas ganaron mayor capacidad de identificar estas fuentes de alimentos. La especiación (el proceso de convertirse en una nueva especie) con frecuencia ha sido provocada por la especialización.

Más tarde, otra relación basada en el placer y el beneficio mutuo surgió entre las plantas y los primeros primates, que eran descendientes de pequeños mamíferos roedores que habían decidido vivir en los árboles para protegerse de los depredadores terrestres. Las plantas adaptaron la misma técnica que utilizaron con los insectos y convirtieron sus flores en frutas. Cuando estos primates comían las frutas, o bien se comían las semillas enteras, que más tarde eran fertilizadas en el excremento, o bien las arrojaban al suelo y allí se fertilizaban.

Las plantas y los primates que maximizaron mas eficazmente el beneficio mutuo de esta relación fueron capaces de pasar con más éxito sus genes a las próximas generaciones, hasta que progresivamente todos los miembros de sus grupos habían ganado estas nuevas habilidades y perfeccionado nuevas facultades. Las plantas comenzaron a colocar sus semillas en deliciosas bolsas de alimentos dulces (que daban placer a los primates) y utilizaron colores para llamar la atención, a modo de marketing, cuando sus frutos con semilla habían madurado. Los primates se convirtieron en los primeros mamíferos en identificar el color rojo.

Incluso hoy en día, estudios sobre los efectos del color en los seres humanos muestran que el rojo y el naranja (que es de color rojo, mezclado con amarillo) estimulan el apetito. Esto es un reflejo primate que heredamos.

Además, observe que los seres vivos no elegimos comer frutas o flores porque somos caprichosos o irracionales, mucho menos porque somos pecadores o perversos, sino porque somos seres naturales dirigidos por la naturaleza a través del tono hedónico, a través de las facultades de placer y aversión, a consumir y hacer las cosas que la naturaleza ha establecido que consumamos y hagamos.

Si vamos aún más atrás en el tiempo, nos daremos cuenta de que otra relación simbiótica se desarrolló entre todos los animales y plantas en el planeta desde su historia temprana. Nosotros los animales inhalamos el oxígeno que exhalan las plantas, y ellas inhalan nuestra carbono.

Como resultado de esto, los seres humanos en general sienten una mayor sensación de bienestar al estar en la naturaleza rodeados de plantas y vegetación, o cuando en presencia del océano y al respirar su aire fresco. Uno de los placeres más simples, pero potencialmente intensos, disponible al hombre proviene de inhalar el aire fresco del océano. Debemos tener en cuenta que las algas en el océano producen el 90% del oxígeno en la Tierra. Lo más necesario para nosotros, desde el primer momento, se convirtió en la forma más simple de placer: respirar aire fresco.

Una vez más, tomemos el ejemplo del efecto de los colores verde (las plantas) y azul (océano) para considerar cómo el placer se relaciona a las señales visuales. Los estudios sobre el efecto de diferentes colores en la mente y el cuerpo humano demuestran que los ojos humanos derivan el mayor placer y bienestar de tonalidades azules y verdes. Traduzco:

“El verde relaja el cuerpo y alivia el estrés … las personas que trabajan en oficinas verdes han demostrado estar más satisfechos con sus puestos de trabajo.”

No sólo la ataraxia con frecuencia asume tonos verde, azul y blanco, sino que nuestros ojos están particularmente propensos a percibir estos colores, y estamos más en sintonía con ellos, presumiblemente debido a que son los más necesarios e importantes (mientras que no vemos los colores del espectro ultravioleta que ven las abejas en las flores, ni olemos los olores que un perro percibe porque esta información es innecesaria). Entonces, nuestras facultades nos guían, como a todas las entidades, a percibir y derivar placer de los bienes naturales y necesarios para nosotros.

Los perros y gatos desencadenan en nosotros facultades que usualmente despiertan cuando en presencia de bebés humanos vulnerables: tienen rostros infantiles y evocan nuestros instintos paternales. Disfrutar de la compañía de una mascota se ha demostrado que disminuye la depresión, ayuda a los niños autistas, y fomentar la secreción de serotonina, oxitocina y otras hormonas que incitan a sentirse bien. La naturaleza agradable de nuestras relaciones con nuestras mascotas también puede explicarse por el beneficio mutuo: obviamente, son alimentados por nosotros y disfrutan de comodidad, seguridad y amor en nuestros hogares, pero también mantienen los roedores fuera de nuestras despensas, ayuda con la caza y el pastoreo, y se pueden emplear como guardianes, protectores de la familia y la propiedad, e incluso hay perros que han laborado como guías para los ciegos, para ayudar a salvar víctimas de ahogamiento y para muchas otras cosas.

Del mismo modo, la facultad de aversión nos avisa que algo anda mal cuando nos acercamos a un bote de basura y percibimos el mal olor, aunque no entendamos racionalmente lo que son los gérmenes: por instinto, deseamos alejarnos o remover de nuestro espacio el mal olor. No es ni ventajoso ni virtuoso “cargar la cruz” de nuestras aversiones ni penas: al contrario, puede ser peligroso.

Confiamos en nuestras facultades, no en criterios arbitrarios

Gracias a la dichosa naturaleza porque ha hecho lo necesario fácil de obtener, y lo que no es fácil de obtener ha hecho innecesario.Fragmento Epicúreo

Espero que con todos estos ejemplos hayan visto la estrecha relación que existe entre el hedonismo filosófico de los naturalistas y la selección natural. Lo que he compartido aquí son sólo algunos de los ejemplos más básicos, evidentes y universales de la razón por la cual la facultad del placer es tan importante para nosotros, y una parte esencial del Canon, en la tradición epicúrea.

Los enemigos del placer y de la felicidad humana nos quieren desmoralizar porque somos hedonistas y naturalistas, pero lo cierto es que el placer es la suavidad en la voz de la naturaleza y que siempre ha guiado a todos nuestros ancestros a lo que les convenía. Nuestro hedonismo no consiste en ser subjetivos o caprichosos, mucho menos pecadores o gente corrupta: sino en el hecho auto-evidente que somos seres naturales.

Hay que enfatizar: EL PLACER ES UNA FACULTAD, al igual que la aversión, y lo que los maestros de la tradición epicúrea enseñan es que la naturaleza misma nos guía por medio de estas facultades. El placer no es un criterio arbitrario, como lo es la autoridad o la revelación, o incluso como lo pueden ser la virtud o el bien, términos imposibles de definir claramente en base al estudio de la naturaleza.

Si dejamos de lado nuestras facultades, nos hacemos daño. Si les prestamos atención, es una ventaja para nosotros.

El placer nos guía hacia los bienes concretos que nuestra propia naturaleza busca. Estos bienes naturales son agradables, y el placer es siempre bueno. La clave está en el cálculo hedonista: perseguir el placer de una forma racional, teniendo cuenta el cálculo del beneficio a largo plazo frente a la pérdida, para asegurar que no generamos mayor aversión en el proceso de la búsqueda del placer.

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