Archivo del Autor: hiramcrespo

Acerca de hiramcrespo

Hiram Crespo is the author of 'Tending the Epicurean Garden' and founder of societyofepicurus.com. He's also written for The Humanist, Eidolon, Occupy, The New Humanism, The Secular Web, Europa Laica, AteístasPR, and many other outlets.

Los Pergaminos de Filodemo

Por fin se han hecho disponibles las traducciones al castellano de mis notas sobre los pergaminos de Filodemo de Gadara, quien vivió y enseñó filosofía epicúrea a los romanos del Siglo Primero en Herculano. La gran ironía es que estas obras sobrevivieron la destrucción que llevaron a cabo los cristianos del legado antiguo gracias a la erupción del volcán que hundió en cenizas a Pompeya y Herculano en el año 79 de la Era Común. Estas obras no están disponibles en español, son muy difíciles de conseguir, y mis notas representan el único esfuerzo presente a hacer esta sabiduría disponible al mundo hispano-hablante. También forman parte de mi traducción del Epítome: escrituras epicúreas.

La mejor y mas importante obra, en mi estima, es el pergamino Sobre la muerte, que cataloga todas las repercusiones éticas relacionadas a la doctrina naturalista epicúrea concerniente a la muerte.

Otra joya literaria es el pergamino Del arte de administrar propiedad, que contiene las enseñanzas mas completes que nos han sobrevivido sobre la práctica de la autarquía (auto-suficiencia y auto-gobierno) según las doctrinas epicúreas–con el fin de asegurar una vida de ataraxia y placer.

De los métodos de inferencia es la única obra epicúrea sobre lógica que sobrevivió, y elabora los métodos válidos de inferir sobre lo no-evidente en base a aquello de lo que ya tenemos evidencia–considerando que nuestro sistema está enteramente basado en el estudio empírico de la naturaleza. Así, todo nuestro pensamiento será conforme a la naturaleza.

Finalmente, la única obra que incluyo que no es de Filodemo es Desprecio irracional, del tercer escolarca Polístrato, en la cual presenta una defensa del realismo moral basado en la idea de que el placer y la aversión son propiedades secundarias o relacionales de los cuerpos–lo cual conecta la moralidad con ideas de la física explicadas originalmente en la Epístola de Epicuro a Heródoto. Favor de disfrutar de este legado intelectual y compartir.

Razonamientos sobre el pergamino “Del arte de administrar propiedad”

Razonamientos sobre el pergamino “De la crítica franca”

Razonamientos sobre el pergamino “De la piedad”

Razonamientos sobre “De la muerte”

Razonamientos sobre el pergamino “De los métodos de inferencia”

Razonamientos sobre el pergamino “Retórica”

Razonamientos sobre el pergamino “De la cólera”

Razonamientos sobre el pergamino “De las opciones y omisiones”

Razonamientos sobre “Desprecio Irracional” de Polístrato

Anuncios

Razonamientos sobre el pergamino “De las opciones y omisiones” de Filodemo

El siguiente comentario concierne el pergamino de Herculano titulado “De las opciones y omisiones” de Filodemo, que es parte de Epítome: Escrituras epicúreas.

 

  1. Razonamientos sobre la obra del maestro Filodemo de Gadara relacionada a la evaluación de los criterios por medio de los cuales un filósofo debe tomar decisiones[1].
  2. Se define el cálculo hedónico como la evaluación comparativa de las ganancias versus las pérdidas, del placer y el dolor que surgen de lo que elegimos y evitamos con la meta de gozar de placer neto a largo plazo.
  3. Sin embargo, los hombres de la prudencia necesitan una educación filosófica que les ayude a discernir entre los diferentes tipos de deseo y de placer, y que les ayude a prestar atención a las cosas que realmente importan para el bienestar humano, los bienes principales[2].
  4. No ser capaz de discernir con claridad cuáles son estas cosas lleva al sufrimiento, la desilusión y la confusión[3].
  5. Estos bienes principales son cosas que conducen a la vida, la salud y la felicidad e incluyen la vivienda, la alimentación, la seguridad, la salud y la asociación con otros seres.
  6. Si un filósofo discierne con claridad lo que realmente importa, por otra parte, será capaz de tomar decisiones firmes y tener plena confianza en la forma en que maneja su vida porque sus valores estarán en línea con lo que la naturaleza exige.
  7. Los hombres sufren los peores males en búsqueda de los deseos más exóticos y ajenos a la naturaleza, como los deseos de soberanía, reputación, gran riqueza y cosas lujosas por el estilo lujos, por lo cuales incluso descuidan con frecuencia los apetitos más necesarias.
  8. De ahí que es importante recordar que los bienes naturales y necesarios son limitados y fáciles de alcanzar y que los males son limitados y fáciles de soportar.
  9. Este conocimiento es fácil de asimilar porque no hace sentido buscar aquello que no remueve el dolor ni evitar aquello que no previene el placer.
  10. Hace sentido evitar lo que previene el placer.
  11. De los placeres naturales algunos son necesarios, otros no son necesarios; y de los anteriores algunos son necesarios para la vida, otros para la salud del cuerpo, otros para vivir feliz[4].
  12. Cuando se dice que algunos deseos son necesarios para la vida, se entiende que son necesarios para nuestra seguridad y protección.
  13. Esto incluye la necesidad de vivienda y de vivir bajo la ley civilizada.
  14. Las opciones y omisiones se llevan a cabo con éxito cuando las medimos por los fines establecidos por la naturaleza.
  15. Por contraparte, causa innumerables fracasos la creencia en la providencia y la voluntad divinas.
  16. La creencia de que todo está controlado por algún dios o por el destino hace que los hombres no se dejen asesorar por nadie sobre nada en absoluto, en la creencia de que nada depende del hombre[5].
  17. Estos tipos de creencia en que todo está escrito también son usadas para legimitar la dominación de unos sobre otros cuando no existe evidencia empírica ni razones legítimas para justificarla.
  18. La creencia en el destino y en los dioses a veces congela de las acciones calculadas y diligentes de los mortales en la expectativa de que la ayuda un agente sobrenatural va a determinar el resultado de las cosas o en la creencia de que su voluntad es inevitable.
  19. Filodemo critica los hombres que tienen falsas creencias acerca de cómo los dioses pueden afectar una vida venidera, las cuales manchan y destruyen los deleites de esta vida.
  20. Muchos hombres creen que los males que caerán sobre los mortales en la otra vida son muy superiores a los bienes que los dioses otorgan mientras se vive, así que descuidan el vivir y no buscan las cosas que hacen que valga la pena vivir.
  21. Por el dolor que pesa sobre ellos a causa de su muerte, se vuelven irascibles, difíciles de complacer y de mal genio[6].
  22. Por eso se inventan malabares imaginativos y supersticiones para negar la muerte[7].
  23. Las creencias salvíficas con frecuencia hacen que los hombres digan: “¿Acaso no vivo decentemente y con justicia? ¿Acaso no vivo de acuerdo con las leyes que se aplican a los hombres? Entonces cuando yo muera seré inmortal.”
  24. Algunos ni siquiera opinan así, sino que creen que meramente por causa de su credulidad, de su fe ciega en reclamos sobrenaturales, van a ser inmortales.
  25. Y se niegan a si mismos todas las cosas por medio de las cuales tendrían una vida mejor, exactamente igual que los hombres que están condenados a muerte, como si vivieran para morir.
  26. Tras enumerar las cualidades de la persona que no entiende lo que realmente importa, Filodemo enumera las cualidades del hombre prudente que comprende cuales los bienes principales y tiene plena confianza en su capacidad para adquirirlos fácilmente.
  27. Trabaja con ecuanimidad, ya sea porque lo hace por el bien de los amigos o porque ha examinado de cerca las cosas que producen fruto a cambio de sus labores.
  28. Elige fatigas leves con grandes placeres, en otras palabras, somete su paradigma laboral al cálculo hedónico, eligiendo las actividades que son útiles y maximizan sus ingresos.
  29. Se contenta con sólo la cantidad necesaria de dinero y no es codicioso, vive en el presente, es generoso, trabajador, autosuficiente, y permanece siempre dedicado a la filosofía.
  30. Es amable, cariñoso y agradecido a los demás con la esperanza de que otros hagan lo mismo en el futuro.
  31. También cuida bien de su salud y auto-superación, administra su propiedad de forma diligente y recuerda el pasado tanto en un espíritu analítico como de gratitud.
  32. Y así, luego de establecer los criterios para la toma de decisiones y omisiones basada en los bienes principales y necesarios, que son fáciles de adquirir, Filodemo dio ejemplos de lo que sucede cuando la gente no puede distinguir entre los placeres vanos y los que son naturales y necesarios, para luego terminar con una descripción del hombre prudente y virtuoso.

Notas:

[1]          Fuente: On Choices and Avoidances, traducción y comentario de Giovanni Indelli y Voula Tsouna-McKirahan.

[2]          La doctrina de los bienes principales consiste en que, al desarrollar nuestro régimen hedónico, debemos dar prioridad especial a lo que nuestra naturaleza no nos da otra opción que buscar: los deseos naturales y necesarios. Ver nota 105.

[3]          La gente que da prioridad a los deseos vanos e innecesarios termina infeliz cuando los poseen, pero les faltan los bienes naturales y verdaderamente necesarios. Este es uno de los problemas éticos que resulta del consumismo y la confusión de valores que engendra. Ver Pergaminos 1:60, donde Polítrato hace eco a esto.

[4]          Este verso es una cita literal del pergamino, al igual que el verso 14.

[5]          Este mal es prominente y sumamente peligroso entre muchos de los negadores del cambio climático y de los defensores de las grandes guerras, que opinan que profecías oscuras se deben cumplir, que el mundo se va a acabar pronto y que, por lo tanto, no le debemos en absoluto ninguna cortesía a las futuras generaciones.

[6]          Este verso es una traducción literal de un pasaje del pergamino.

[7]          El principio de negación de la muerte fue un término acuñado por el antropólogo Ernest Becker en la década de 1970 y ha sido objeto de investigación desde entonces. La idea es que la gente inventa todo tipo de fantasías religiosas, rituales y otras expresiones culturales con el fin de escapar su ansiedad sobre su propia mortalidad y que este impulso a negar la muerte como algo natural es responsable por gran parte de lo que se entiende por cultura.

Razonamientos sobre el pergamino “Del arte de administrar propiedad” de Filodemo

El siguiente comentario concierne el pergamino de Herculano titulado “Del arte de administrar propiedad” de Filodemo, que es parte de Epítome: Escrituras epicúreas.

  1. Razonamientos sobre la obra del maestro Filodemo relacionada a la verdadera economía[1], al ajuste de nuestros valores al valor real que tienen las cosas, a la ética laboral hedonista y a las cualidades de un administrador de propiedad eficiente y auto-suficiente.
  2. Mientras que el monarca debe administrar un reino entero y está repleto de muchas preocupaciones y responsabilidades, el autarca[2] fácilmente y diligentemente puede gobernar su propiedad y sus asuntos sin sacrificar mucha serenidad[3].
  3. El maestro explica que es esencial comprender que existe una medida natural de riqueza[4]. 4. La medida de riqueza natural corresponde a nuestros deseos naturales y necesarios, en oposición a los deseos vanos. 5. Uno debe tener una plena confianza en que puede proveerse de las cosas que son necesarias en la vida. 6. Quien sabe disfrutar plenamente de los placeres más simples, como el refugio, los amigos, los alimentos simples y la salud, puede vivir igual que un rey. 7. De hecho, el manejo propio de la riqueza radica en esto: en no sentirse afligido por lo que uno pierde y en no estar atrapando en el corre-y-corre debido a un celo obsesivo sobre el más y el menos[5].
  4. Filodemo critica el amor al dinero[6] por oponerse a la confianza virtuosa de que podemos conseguir la riqueza natural. 9. Ver el dinero como un fin, y no como un medio para vivir una vida placentera, representa una distorsión de los sanos valores ya que el dinero no valdría nada si no fuera por las cosas valiosas que puede procurar. 10. Y si tales cosas se pudieran conseguir por otros medios, digamos por medio de una herencia o de la generosidad de un amigo, serían igualmente disfrutables, incluso por un pordiosero.
  5. Sin embargo, debido a su instrumentalidad como medio de intercambio, es cierto que el dinero se ha convertido en nuestra sociedad en un bien necesario y natural para satisfacer nuestras necesidades fundamentales. 12. El dinero no es en sí malo, es simplemente instrumental y el mal radica en tener opiniones falsas sobre el dinero. 13. No es práctico vivir sin dinero; está en conflicto con la razón[7].
  6. El maestro aconseja[8] contra la gratificación instantánea y a favor de ahorrar para el futuro, ya que esta estrategia nos da esperanza en este momento y, cuando llega a estar presente, nos hace felices. 15. Más tarde aconseja gastar según lo que tenemos y no basado en el precio actual de las cosas. 16. Vivamos prudentemente dentro de nuestros medios. 17. Si no podemos darnos algún lujo innecesario, deberíamos descartarlo[9].
  7. Filodemo aconseja compartir nuestra riqueza con los amigos “como los que siembran semillas en la tierra: de estas cosas se puede cosechar muchas veces mas frutos”. 19. Es cierto que los amigos añaden una enorme riqueza social y no-monetaria a nuestras vidas[10], y que invertir en el cultivo de sanos amigos produce ganancias generosas.
  8. Nadie va a administrar nuestra propiedad con el cuidado y atención que lo haríamos nosotros mismos[11]. 21. Sin embargo, la microgestión de una amplia propiedad está llena de inconvenientes y no conduce a una vida de tranquilidad y alegría. 22. El maestro aconseja el uso de asistentes y supervisores en el manejo de una gran propiedad. 23. Algunos inconvenientes y un poco de estrés son de esperar en la gestión de nuestras vidas.
  9. El maestro explica que algunas cosas causan dolor cuando están presentes, pero aún más cuando faltan, por lo tanto no deben ser evitadas. 25. Este es el caso con la salud, que requiere un poco de trabajo y algunos inconvenientes para asegurarla, pero sin ella sufrimos mucho. 26. También es el caso de los familiares y amigos, que muchas veces son difíciles y producen pleitos, pero los echamos de menos cuando faltan. 27. Estas mismas consideraciones se aplican a la ética laboral y a los trabajos que se requieren para sostenernos. 28. En un mundo ideal, el filósofo no experimenta fatiga ni se esfuerza en la esclavitud salarial[12].
  10. En su conversación sobre cuales son las mejores y peores profesiones y por qué, Filodemo cita ejemplos de su historia reciente de los políticos y los hombres militares que vivieron vidas dolorosas, imprudentes e inútiles. 30. Hoy, vemos como muchos de nuestros servidores militares retornan de la batalla con trastornos irreparables, otros sin sus extremidades, y muchos regresan de la guerra con serias preguntas morales sobre quién se beneficia y se lucra de la guerra y cuyos intereses son servidos por ella.
  11. En la historia reciente, vemos muchos más ejemplos de los peligros de creer que la fama y las riquezas producen felicidad: muchas personas ricas y famosas han muerto jóvenes tras vivir vidas muy inestables. 32. Esto no significa que han habido soldados, políticos, o gente famosa cuyas vidas y cuyos sacrificios, al ser medidos bajo los criterios del cálculo hedónico, se pueda decir que fueron felices, nobles, virtuosas y productivas. 33. Pero generalmente, la vida militar o política no suelen conducir a la existencia mas placentera y que las mejores profesiones se encuentran en otros lugares.
  12. El maestro menciona la equitación, la minería que usa esclavos y el trabajo crudo en la agricultura como formas malsanas de ganarse la vida. 35. Favorece, sin embargo, el uso de mano de obra esclava en la agricultura, pero no en la minería, presumiblemente porque hay un elemento de explotación laboral digno de objeción para un filósofo ético. 36. En términos contemporáneos, esto parece indicar que favorecería el espíritu empresarial de los que emplean a los demás, siempre y cuando no involucre niveles excesivos de explotación y fatiga.
  13. Vemos que es el trabajo deshumanizante, no la productividad, lo que critica Filodemo, y si podemos crear una economía en que maximizamos la producción a la vez que reducimos la fatiga humana, nos estaríamos dirigiendo hacia una sociedad mas digna y placentera. 38. La mecanización laboral debería, por lo tanto, ser una oportunidad para emancipar a los mortales y facilitarles el ocio.
  14. El maestro alaba cómo una sabia elección de profesión[13] trae la menor posible implicación con hombres de los cuales surgen muchas cosas desagradables, una vida agradable, un retiro tranquilo con amigos y un ingreso digno para los moderados. 40. Observemos como la asociación en nuestro empleo es tan importante como la clase de trabajo que hacemos. 41. También observemos como la dignidad está ligada a la autarquía[14]. 42. Nuestro ingreso debe mas que llenar nuestras necesidades inmediatas: debe facilitar una vida de ocio. 43. No vivimos para trabajar, sino que trabajamos para vivir.
  15. No es una vergüenza ganar renta de propiedades alquiladas y de empleados que tienen habilidades que no son de ninguna manera indecorosas[15]. 45. Sin embargo, estas fuentes de ingreso deben ser secundarias. 46. La primera y más noble actividad es recibir regalos de agradecimiento con toda reverencia a cambio de discursos filosóficos que sean veraces, serenos y libres de conflictos. 47. De hecho, la adquisición de un ingreso a través de discursos polémicos sofistas no es mejor que a través de la demagogica y difamación.
  16. El llamado a tener fuentes de ingreso secundarias implica un llamado a tener múltiples fuentes de ingreso[16]. 49. Esto requiere el cultivo por el autarca de una variedad de habilidades y medios de producción, de manera que el trabajo y la productividad sean liberadores y creativos, no restrictivos.
  17. Notemos que la primera entre las corrientes de ingreso del autarca son las rentas por el alquiler de propiedad. 51. La vivienda es una necesidad humana universal y siempre habrá una demanda de ella. 52. Las propiedades de alquiler son, hasta este día, una de las maneras más fáciles y antiguas de facilitar una vida de ocio.
  18. De las posesiones, las fructíferas deben ser más que las infructuosas[17]. 54. Los bienes que producen más bienes o mayor lucro contribuyen mas a nuestra auto-suficiencia. 55. En esta época donde las máquinas pueden hacer potencialmente tanto por nosotros esta noción de posesiones fructíferas debería ser explorada en un contexto contemporáneo. 56. Del mismo modo, poseer activos que incrementan en valor con el tiempo es mas prudente que poseer activos que deprecian en valor.
  19. Las doctrinas del maestro Filodemo relacionadas a la autarquía se pueden, entonces, resumir en siete principios generales.
  20. Primeramente, hay una medida natural de riqueza distinta a la medida cultural y corrupta de la gente común. 59. Entender esto nos confiere imperturbabilidad e indiferencia hacia las ganancias y pérdidas.
  21. Segundo, hay riqueza social, además de la riqueza de posesiones.
  22. Tercero, el filósofo no se fatiga. Procura ser productivo de la manera mas placentera posible.
  23. Cuarto, la sana asociación es importante en el trabajo. Debemos elegir nuestra compañía con prudencia.
  24. Quinto, nuestro ingreso debe más que satisfacer nuestras necesidades inmediatas: debe facilitar una vida de ocio.
  25. Sexto, siempre es prudente cultivar múltiples fuentes de ingreso, entre los cuales la enseñanza de filosofía, la renta de propiedad y las iniciativas empresariales disfrutan de mayor prioridad.
  26. Séptimo, es prudente tener posesiones fructíferas. Las diversas maneras de ser dueños de medios de producción son caminos hacia la independencia fiscal y nos pueden liberar de la necesidad de trabajo común.
  27. Así culminan los razonamientos sobre Filodemo para el cultivo de la autarquía[18].

Notas:

[1]          El título original griego de la obra es Peri Oikonomias y esta obra fue adaptada para el beneficio de los romanos ricos a los cuales Filodemo estaba enseñando filosofía. Aquí se menciona la verdadera economía para diferenciarla de lo que se entiende comúnmente en las universidades. En su sentido original, se relacionaba con economizar y saber usar bien los recursos.

[2]          El ideal del autarca, del filósofo auto-suficiente, nace de la doctrina epicúrea de la autarquía como un bien. La autarquía significa auto-suficiencia y auto-gobierno, autonomía, y hace de esta una filosofía de hombres y mujeres libres. Implica, entre otras cosas, reconocer que tenemos libre albedrío, evitar tener demasiados deseos vanos y vacíos para que fácilmente podamos proveer lo que queremos, y ser eficientes administradores. Es aquí que las enseñanzas prácticas relacionadas a la economía y la moderación son impartidas.

[3]          En todo, el filósofo epicúreo debe cultivar la ataraxia, o imperturbabilidad. Las muchas responsabilidades del manejo de propiedad pueden desmerecer esta imperturbabilidad, con la cual uno debe estar firmemente comprometido para vivir feliz. Por lo tanto, muchos de los consejos en Peri Oikonomias tienen como fin balancear las practicalidades de la auto-suficiencia con el fin natural de vivir una vida placentera imperturbable.

[4]          La doctrina de la medida natural de riqueza está relacionada a las divisiones de deseos entre naturales y no-naturales y entre necesarios e innecesarios. Es constituída por las cosas que son naturales y necesarias, ya que podemos vivir como reyes si las tenemos, aunque tengamos pocas otras cosas, si somos agradecidos con la vida y sabemos vivirla como filósofos, con un buen arte de vivir.

[5]          Este verso es una cita directa del pergamino.

[6]          Este vicio del manonismo, en griego, es llamado philokrematia.

[7]          Filodemo argumentó así: “Ciertamente, Sócrates siempre tuvo la característica de la impracticalidad. Además, en cuanto a su afirmación de que cinco minas son necesarias y suficientes para las necesidades naturales de los hombres, de que la prosperidad en la vida es algo vacío y que no se necesita nada más, es impracticable y conflige con la razón.” – Peri Oikonomias, Columna IV

[8]          En la Columna XXV del papiro.

[9]          Este consejo, junto con el currículo de control de deseos que ofrece la ética epicúrea, representa una sobria alternativa a la crisis fiscal global causada por la deuda y por la confusión de valores, tanto en Grecia moderna como en Estados Unidos y muchas otras naciones. El ex-presidente uruguayo José Mujica, quien ha hecho mención de Epicuro ante las naciones, también ha acentuado la necesidad de una alternativa moral al consumismo.

[10]        Aquí debo referirme al trabajo del Dr. Nicholas Christakis, quien comparó los resultados de un estudio que vincula la felicidad con la riqueza versus los de otro estudio que vincula la felicidad con la cantidad y la clase de amigos que uno tiene. El capitaliza la amistad diciendo que “un amigo feliz vale $20,000.”

[11]        Filodemo fue el instructor de filosofía del suegro del César romano. El contexto de estas enseñanzas es que representan una adaptación de la doctrina a las clases altas en Roma durante el Primer Siglo AEC.

[12]        Esforzarse constantemente solo para poder llenar nuestras necesidades básicas es un afronte a la dignidad humana y no permite tiempo para el ocio, para amar, para estar con nuestros amigos y seres queridos y disfrutar plenamente de las cosas que hacen que valga la pena vivir.

[13]        Este verso cita directamente del papiro, Columna XXIII.

[14]        Existe una relación innegable entre la auto-suficiencia y la auto-estima o respeto propio.

[15]        La sección sobre las fuentes de ingreso digno (44-47) es parafraseada de la Columna XXIII de papiro. Da prioridad a ganarse la vida enseñando filosofía, lo cual es indicativo que el permitir a los maestros ganarse la vida de este modo ha de haber sido parte de lo que facilitó la continuidad de esta tradición. Los epicúreos antiguos crearon una empresa de publicación de contenido educacional filosófico y eran empleados como escribas y tutores.

[16]        Noten que este paradigma de múltiples fuentes de ingreso representa un reto, a veces requerido para la autarquía, al concepto de que una profesión o empleo deba ser lo que define la identidad de un ser humano.

[17]        Cita directa de la Columna A. Aquí se interpreta como una guía hacia la autarquía y hacia la posesión de múltiples medios de producción que incluye hasta consejos para inversionistas. El comentario de Voula Tsouna de Philodemus, On Property Management en el cual se basan estos razonamientos señala que Sócrates hubiera interpretado fructífero como lucrativo y no dañino, y a la vez puede ser interpretado como útil. Recordemos que los jardines epicúreos, además de añadir placer, tenían hortalizas que producían comida y condimentos.

[18]        Filodemo escribió esta obra como un comentario de una obra anterior del mismo título que generalmente es atribuída a Teofrasto.

 

 

Razonamientos sobre el pergamino “De la crítica franca” de Filodemo

El siguiente comentario concierne el pergamino de Herculano titulado “De la crítica franca” de Filodemo, que es parte de Epítome: Escrituras epicúreas.

  1. Razonamientos basados en la obra del maestro Filodemo[1] relacionada a la crítica franca entre los verdaderos amigos y los sanos maestros, y criticando a los charlatanes carismáticos y halagadores que se aprovechan de las vulnerabilidades humanas.
  2. La verdad puede ser amarga medicina, pero según el maestro, la crítica franca[2] siempre es medicina para nosotros. 3. La crítica franca es un síntoma de que somos hombres y mujeres libres que vivimos en un mundo democrático y que podemos expresar nuestras opiniones sin miedo a tiranos o a los poderosos. 4. Sólo el libre puede ser franco.
  3. También es un síntoma de verdadera y auténtica amistad: los amigos saben y pueden decir la verdad con las buenas intenciones de corregirnos, pero quienes nos mienten o nos halagan para poder seducirnos o manipularnos no son verdaderos amigos; ni tampoco quienes nos dicen la verdad de manera envidiosa o por rencor.
  4. Por un lado, debemos reconocer la necesidad de tener sanos amigos, y por el otro, la distinción entre amigos verdaderos y falsos es crucial para ser feliz, porque el no ser capaz de distinguir claramente entre amigos verdaderos y falsos siempre ha sido una de las fuentes más frecuentes de disilusión y sufrimiento entre los mortales. 7. Los maestros enseñan que solo los lobos y leones comen solos, y que es tan importante saber elegir con quien comemos como lo es elegir que comemos. 8. Los mortales necesitan tener con quien compartir sus mentes y sus preocupaciones.
  5. Los verdaderos amigos hacen una inversión en nuestro carácter y estimulan lo mejor en nosotros, y nosotros en ellos. 10. Estos amigos nos ayudan a vivir una vida placentera y feliz, y las personas felices, se sabe que son más productivas y saludables. 11. Al emplear la crítica franca, ellos escogen sus palabras con cuidado para que sean provechosas. 12. Esto no significa que halagar descualifica un amigo, sino que un verdadero amigo se sentirá en libertad de elogiar y criticar siempre que sea prudente.
  6. Otra cualidad de los verdaderos amigos es que siempre podemos mezclar completamente nuestras mentes, por causa del espíritu de confianza que existe entre nosotros. 14. Todo amigo que nos quiera bien se verá afectado y nos va a querer dar una mano si ve que estamos cayendo en la adicción a las drogas o al juego, en una relación abusiva, o que estamos en peligro de terminar en la cárcel o en algún otro peligro de autodestrucción. 15. Si no hace ningún intento de ayudar, entonces se podría argumentar que no merece nuestra confianza y lealtad.
  7. En cuanto a la lealtad, es imposible saber con certeza las verdaderas intenciones de una persona que es amigo de nuestro oponente. 17. Hay que tener en cuenta las alianzas. 18. Es mas fácil entablar una amistad con un amigo de nuestros amigos, y es poco prudente entablar amistad con un enemigo de nuestros amigos, porque esto desmerece la confianza que podría existir entre nosotros.
  8. Algunos amigos no querrán escuchar nuestros sanos consejos ni aprovecharlos. 20. El maestro los cataloga como el imprudente y el incurable. 21. Hay personas que por orgullo, o porque les incomoda ser expuestos, o porque ya son de avanzada edad y tienen hábitos demasiado arraigados, o por otras razones, no se prestan para el criticismo franco y exigen que vivamos con sus imperfecciones, no importa cuanto amor exista entre los amigos.
  9. En este caso, debemos estimular al amigo que tenga más prudencia a ofrecer de vez en cuando consejos al que tiene menos prudencia, teniendo siempre presente que algunos no toman bien el discurso franco y mostrarán animosidad o ira, o sospecharán malas intenciones. 23. Estos son los llamados incurables por Filodemo, y siempre y cuando no tengan un efecto demasiado nocivo en nuestro carácter, nos podemos seguir asociando con ellos[3].
  10. El maestro debe ser un mentor, un modelo moral que influencia el sano carácter en sus pupilos. 25. Su gran virtud produce en ellos deseos de vivir de acuerdo a estándares sanos y vergüenza cuando no se alcanzan esos estándares.
  11. De los primeros maestros de nuestra tradición, sabemos que se ha dicho de Epicuro que en términos de su gentileza y auto-suficiencia, la vida del maestro era comparable a una leyenda. 27. De Metrodoro, sabemos que era casi otro Epicuro y de Polieno, que era muy alegre y sentencioso, es decir, de expresión vigorosa y contundente[4].
  12. Los hombres que son charlatanes desvian a muchos, apoderándose de ellos después de un poco de estrés y encantándolos con su amabilidad sutil[5]. 29. Podemos citar montañas de ejemplos de cómo todos los días charlatanes se aprovechan de los vulnerables: desde los ministerios de prisión hasta las promesas infundadas de una vida inmortal luego de la muerte. 30. Sabemos que la organización terrorista Hamas es la mayor organización de caridad en la Franja de Gaza y que con frecuencia organizaciones que enseñan ideologías ignobles e inhumanas utilizan la filantropía para el reclutamiento: toda la sociedad paga un alto precio por este tipo de filantropía manchada. 31. Por eso es importante reiterar que la virtud y la filantropía deben ir mano a mano con el estudio de la naturaleza de las cosas, para que la virtud no se desmerezca y no caigamos en las supersticiones ni creencias dañinas. 32. Epicuro nos convoca a placeres continuos y no a virtudes vanas y vacías que lo que tienen es una esperanza desesperada de recompensas.
  13. Es innegable que la enorme epidemia de falta de amor en el mundo es otra de las vulnerabilidades que aprovechan los charlatanes. 34. Por esto, decimos que la filosofía epicúrea se ejecuta por medio de la amistad, del amor filantrópico[6]. 35. Todo ser humano necesita círculos de amigos y seres queridos, una comunidad natural e íntima donde pueda ser el mismo y experimentar la seguridad, para vivir una vida placentera.
  14. Pero de todas las vulnerabilidades que explotan los charlatanes, ninguna es tan universal como la muerte. 35. Es posible proporcionar seguridad contra otros males, pero en lo que se refiere a la muerte, los hombres viven en una ciudad sin muros. 36. Millones de personas usan las fábulas y supersticiones como sedantes para calmar su ansiedad ante la muerte. 37. Este problema nos hace a todos verdaderamente dignos de compasión. 38. Pero el estudio de la naturaleza nos demuestra que la muerte es tan natural como el nacimiento, que todo lo que nace tiene que morir y que no hay nada extraordinario en ella, sino que es un fenómeno completamente natural. 39. Entonces, por todas estas razones, cuidemos de nuestra salud existencial por medio de la filosofía y el estudio de la naturaleza.
  15. El maestro menciona que el rol del filósofo es conferir dos formas de crítica franca: uno es privado, para el individuo y otro es público, para la sociedad en general. 41. Hemos visto ya las razones por las cuales es necesaria la crítica franca privada. 42. El filósofo debe hablar con franqueza y abiertamente a la sociedad amplia con el fin de ayudar a emancipar a los demás de la ignorancia y de la tradición, y de las formas de sufrimiento que la ignorancia y la tradición generan[7].
  16. Los atomistas antiguos enfrentaron a los falsos curanderos con la teoría de que los gérmenes producen las enfermedades, y enfrentaron los miedos a dioses, profecías, cuerpos celestes, y terremotos por medio de enseñar que todo es gobernado por leyes naturales. 44. La confrontación de los charlatanes, tal y como la vemos en Epicuro, Luciano, Filodemo y otros, sigue siendo moralmente urgente. 45. Esta forma de expresión pública franca incita el progreso y la evolución de la sociedad humana.
  17. A través del amor de la verdadera filosofía, cada deseo molesto y perturbador es terminado.

Notas:

[1]          Basado en Philodemus: On Frank Criticism, traducción del pergamino al inglés de David Konstan, Diskin Clay y Clarence Glad.

[2]          La palabra griega parrhesia se traduce como franqueza, o crítica franca. Es uno de los valores epicúreos mas importantes y útiles en el proceso terapéutico, para la constante mejora del carácter.

[3]          La premisa detrás de estos consejos es que el sano carácter es afectado por la sana asociación, y que los amigos contagian sus hábitos, sus virtudes (o vicios) y su felicidad (o infelicidad) unos a otros.

[4]          Estos comentarios se hallan en el papiro de Filodemo y parecen haber sido parte de una tradición de preservar la memoria del carácter de los maestros por medio de narrativas orales que persistieron por muchas generaciones. Filodemo vivió dos siglos mas tarde que los fundadores.

Esta descripción de Polieno pinta el cuadro de un maestro que reparte proverbios y consejos claros y de mucha fuerza moral, carga en su alma una enciclopedia de sabiduría y constantemente la dispensa de una manera que es a la vez potente y fácil de memorizar y aprender. La tradición de recopilar proverbios cortos y fáciles de memorizar, como las Doctrinas Principales y Sentencias Vaticanas, parece haberse originado en este estilo de enseñar.

[5]          Traducción directa del Fragmento 60 del papiro, en el cual se basa la sección siguiente. La intención de hablar sobre los charlatanes que se aprovechan de las vulnerabilidades y halagan los egos de sus seguidores, es para contrastarlos con los maestros virtuosos que emplean la crítica franca.

[6]          Esta es una cita del epicúreo del siglo XX llamado Norman DeWitt. Se traduce como amistad, y luego amor filantrópico, un concepto central de nuestra tradición que en lengua griega es philos. La amistad sana es una cura para el aislamiento y todos los demás males que conlleva.

[7]          Vemos ejemplos de esto en muchos casos de la historia. Confucio confrontó a la antigua costumbre china de entierro de los esclavos vivos con sus amos. Lo hizo con gran fuerza moral ante un gobernante local, y con su elocuencia e inteligencia terminó haciendo abolir la práctica. Siddhartha Buda enfrentó el sistema de castas y las prácticas védicas de sacrificios de animales.

 

Razonamientos sobre el pergamino “De los métodos de inferencia” de Filodemo

El siguiente comentario concierne el pergamino de Herculano titulado “De los métodos de inferencia” de Filodemo, que es parte de Epítome: Escrituras epicúreas. Es la única obra epicúrea de lógica que sobrevive de la antigüedad.

  1. Razonamientos sobre Métodos de inferencia[1], la única obra antigua sobre la lógica que nos ha llegado hasta hoy en nuestra tradición, en la que Filodemo argumenta contra los filósofos que dependían en gran medida de silogismos y malabares verbales o de lógica para determinar verdades.
  2. Primeramente, la doctrina atomista enseña que la realidad existe y puede ser captada directamente con nuestras facultades. 3. Para lograr la certeza, debe haber criterios, y también chequeos y balances, por los cuales juzgamos cuales cosas son reales. 4. Nuestros maestros nos enseñan que estos criterios son el Canon[2], nuestra conexión con la realidad. 5. El Canon incluye tres conjuntos de facultades: los cinco sentidos, el principio del placer y aversión, y las anticipaciones.
  3. Debido a que opinamos que la verdad puede ser discernida con certeza, somos dogmáticos: creemos que las nuevas verdades deben estar en sinfonía con verdades establecidas previamente y respetamos el proceso de acumular conocimiento por medios empíricos y científicos. 7. También creemos que el conocimiento y la certeza pueden ser obtenidos, y que vale la pena obtenerlos.
  4. La razón tiene un rol secundario, recibiendo y procesando la información sobre la naturaleza de las cosas que recibimos del Canon. 9. Los tres conjuntos de facultades en el Canon dan datos crudos a la razón, que luego hace sentido de estos datos. 10. Los datos en sí son irracionales o pre-cognitivos, y cualquier error que suceda con respecto a estos datos es un error de cálculo, de la razón, de lógica.
  5. Algunos han argumentado que las anticipaciones tienen un aspecto cognitivo. 12. Pero otros dicen que fue la determinación de Epicuro destronar a la razón y establecer la naturaleza como la norma[3].
  6. El tratado sobre métodos de inferencia explica la idea de los signos, que son síntomas o indicios de que algo está ahí y es real. 14. Estos signos los recibimos por medio de nuestras facultades. 15. Del signo, se obtiene lo que vemos, que cae dentro del Canon, y lo que podemos inferir, que no lo está y puede estar sujeto al error. 16. Las controversias claves en el texto tienen que ver con la forma en que podemos saber con certeza que nuestras inferencias llevan a confirmar la verdad, ya que constituyen conocimiento indirecto que no está arraigado en nuestra experiencia inmediata o en evidencia.
  7. Las inferencias pueden ser de dos tipos: las inferencias generales extraen información genérica de un solo hecho concreto y las inferencias particulares sacan conclusiones muy específicas acerca de un hecho concreto. 18. El método epicúreo de establecer la verdad es el razonamiento por analogía, por extensión, y por comparación a las cosas que ya conocemos porque son claras.
  8. Una de las principales objeciones planteadas por otras escuelas tuvo que ver con la forma en que los epicúreos sacamos conclusiones no evidentes genéricas de fenómenos concretos observados. 20. Estas discusiones se centraron en cómo hay muchos casos únicos y excepciones a las cosas que por lo general se perciben.
  9. Para justificar esta tendencia a generalizar, los epicúreos citan el principio de lo inconcebible, el cual podemos simplificar llamándole sentido común. 22. Cuando algo entra en conflicto con un hecho conocido, es inconcebible. 23. Dice el maestro: “Esto se ha observado que es una propiedad de aquello en todos los casos que hemos observado, y hemos observado muchas criaturas variadas del mismo género que tienen diferencias mutuas en todos los demás aspectos, pero que todas comparten ciertas cualidades comunes[4]. 24. Por ejemplo, es inconcebible que un hombre sea inmortal, porque todos los hombres que existieron en el pasado han muerto y no hay casos conocidos y empíricamente verificados en sentido contrario, por lo que es justo esperar que todos los hombres que viven hoy también morirán.
  10. Podemos llamar a esto el argumento de la falta de excepciones conocidas: puesto que se sabe que todos los hombres mueren y no tenemos ninguna razón para sospechar que los hombres fuera de nuestra experiencia directa son inmortales, entonces podemos concluir que todos los hombres son mortales. 26. No hay caso que nos lleve a lo contrario.
  11. También es inconcebible que un árbol pueda jamás tener pulmones o nariz, o que le crezca pelo o plumas, porque nunca en nuestra experiencia hemos visto eso. 28. Lo esencial es preguntarnos si nuestros sentidos nos proporcionan un ejemplo en el que podamos descansar nuestro argumento, y no dejarnos confundir con silogismos o con lógica a pesar de que nunca hemos visto o tocado o sentido un ejemplo de lo que están hablando. 29. Y a menos que se pueda apuntar a la evidencia de los sentidos como prueba de que cada parte del silogismo[5] es cierto, podría ser inconcebible que el silogismo sea verdad.
  12. Si las premisas de un silogismo pueden ser validadas por la evidencia y el Canon, un silogismo puede ser válido; si no están basadas en ninguna evidencia ante los sentidos o si están en conflicto con la realidad observable, no es válido; punto.
  13. Insistimos en la autoridad del Canon, de la evidencia presentada ante el tribunal de nuestras facultades naturales. 32. El grado de certeza de una inferencia a menudo guarda relación con la cantidad de variación observable. 33. Ergo, además de los casos en que no hay excepciones conocidas, también puede haber casos en que las excepciones son pocas o limitadas a condiciones muy específicas, lo cual limita lo que se puede inferir con base en la evidencia. 34. Por ejemplo, podemos establecer con certeza las acciones de ciertos venenos, pero sólo analogías relativas pueden establecerse sobre la bondad o maldad de los alimentos.
  14. Cualquiera que infiere bien acerca de los objetos no percibidos, observa cuidadosamente la variedad múltiple de las apariencias con el fin de estar seguro de que no hay pruebas contradictorias. 36. Considera que es imposible que la naturaleza de las cosas y su relación entre sí sean incompatibles con las apariencias[6].
  15. Puesto que no somos muy aficionados del lenguaje oscuro en el epicureísmo, preferimos decir que llegamos a la conclusión o calculamos esta noción de ese hecho, en lugar de hacer uso de los términos técnicos que casi nadie usa. 38. De hecho, en muchas de nuestras conversaciones con los lógicos terminamos concluyendo que la lógica hace que muchas veces las cosas sean más difíciles y complicadas de lo que tienen que ser, o de lo que son por naturaleza.
  16. Veamos el ejemplo de un silogismo para entender porque el Canon importa. 40. Dios es el más grande; los ángeles trabajan para Dios; por lo tanto, los ángeles no son los seres más grandes en el cosmos. 41. Aquí podríamos remplazar a Dios por Krishna, o Alá, o cualquier nombre favorito para la deidad; y podríamos remplazar ángeles con genios o hadas; el efecto es el mismo. 42. El silogismo anterior es perfectamente válido. 43. Tiene dos premisas y una conclusión que son internamente consistentes: hay un ser cósmico que es el más grande, y criaturas inferiores a este ser, ergo estas criaturas no son los seres más seres, son secundarios. 44. Un teólogo estaría feliz con este silogismo perfectamente lógico. 45. Para nosotros los materialistas, sin embargo, la falta de evidencia de la existencia de tal o cual Dios y de ángeles que le sirven representa un problema grave. 46. Las premisas y, por lo tanto, la conclusión, deben todas ser falsas o debemos abstenernos en juzgar a menos que, y hasta el momento en que, podamos corroborarlas con nuestras facultades.
  17. Los maestros favorecieron el método de similitud, donde inferimos a partir de una muestra finita a toda una población, o inferimos a partir de la conducta de organismos microscópicos hacia los átomos o los cuerpos en el cielo. 48. Si nuestros opositores están en lo cierto, nuestro método por error proyectará características que pertenecen a signos observados en nuestra experiencia hacia objetos fuera de nuestra experiencia a los que no pertenecen. 49. Por ejemplo, los átomos tendrían color porque las cosas en nuestra experiencia lo tienen, y además excluiríamos posibilidades que existen debido a que no están en nuestra experiencia[7].
  18. Sin embargo, debemos responder a este argumento mediante el uso de un ejemplo final, que es de especial interés porque nos confronta con lo que sucede cuando hay una única excepción: el ornitorrinco, un mamífero acuático que pone huevos y tiene pico, como los pájaros. 51. Usemos un silogismo que hace sentido: no hay mamíferos que ponen huevos; el ornitorrinco es un mamífero; por lo tanto el ornitorrinco no pone huevos.
  19. El silogismo anterior es válido, y si no damos importancia a la evidencia, nos veríamos obligados a concluir que el ornitorrinco no pone huevos, excepto que lo hace. 53. El Canon y la evidencia producen conclusiones precisas sobre asuntos tanto raros como comunes, y no lo hacen necesariamente los silogismos, ni la lógica, ni los juegos intelectuales o de palabras. 54. Antes de descubrir los ornitorrincos, el silogismo se habría considerado correcto; ahora ya no. 55. Y es sólo por la evidencia que estamos obligados de manera irresistible a ampliar o retar la definición de un mamífero, y nunca por medio de los silogismos.
  20. De igual modo, toda fórmula lógica, para comprobarse con certeza firme, tiene que comparecer ante el Canon, nuestra conexión con la realidad.

Notas:

[1]             Basado en Philodemus: On Methods of Inference, A Study in Ancient Empiricism, editado con traducción y comentario de Phillip Howard De Lacy y Estelle Allen De Lacy.

[2]             El Canon significa la medida, o la vara de medir, y es la autoridad última para nosotros. El Canon nos libera de las autoridades tradicionales porque nos dirige hacia nuestras propias facultades. Es comparado con un trípode porque descansa en los tres criterios aquí mencionados. El Canon es también un libro que escribió Epicuro, que no sobrevivió hasta nuestros tiempos, donde el expone toda su epistemología, o teoría del pensamiento. El libro era tan reverenciado que era llamado “el libro que cayó del cielo” a modo de comedia entre los epicúreos.

[3]          Este verso es una cita de Norman DeWitt, y el previo es el contra-argumento de Cyril Bailey. La controversia entre sus dos posturas representa dos interpretaciones distintas del Canon. Ambas son expuestas aquí para el beneficio de los pupilos.

[4]          Este verso es el Fragmento XXXV del pergamino. El ejemplo clásico que cita tiene que ver con que a pesar de los distintos tipos de seres humanos que existen, todos son mortales.

[5]          El silogismo se define como inferencia, conclusión, computación o cálculo.

[6]          Versos 35-36 son del Fragmento XXXIII del papiro.

[7]          Los versos 48-49 se atribuyen a James Allen, autor de Inference from Signs: Ancient Debates About the Nature of Evidence, el cual sirvió como una de las fuentes para estos razonamientos.

Epístola de Epicuro a Pítocles

La siguiente obra es parte de Epítome: Escrituras epicúreas.

1. Epicuro a Pítocles, deseando que esté bien1.

2. Cleón me ha traído su carta, en la que continúa mostrándome un afecto digno de la amistad que tengo con usted. 3. Usted dedica toda su atención, me dice, a grabar en su memoria aquellas ideas que contribuyen a la vida feliz. 4. Al mismo tiempo, me pide enviarle un simple esbozo de mis ideas sobre la astronomía para que se acuerde sin dificultad. 5. Ya que usted dice que lo que he escrito sobre este tema en mis otros trabajos es difícil de recordar, incluso con el estudio continuo.

6. Voluntariamente cedo a su deseo y tengo buena esperanza de que, en el cumplimiento de lo que pide, también seré útil a muchos otros, especialmente a los que son todavía nuevos en el conocimiento real de la naturaleza, y para aquellos para quienes las perplejidades y los asuntos ordinarios de la vida dejan poco tiempo para el ocio. 7. Tenga cuidado, entonces, en apoderarse de estos preceptos a fondo. 8. Grábelos profundamente en su memoria y medite sobre ellos junto con el esquema que anteriormente he escrito y dirigido a Herodoto, que también le envío a usted2.

8. En primer lugar, recuerde que el único objetivo de conocimiento de la astronomía es un firme entendimiento que de lugar a la calma y la libertad de la ansiedad, ya que este es el objetivo de todas las ciencias.

9. No es bueno desear cosas que son imposibles, por lo que no es bueno tratar de definir una teoría uniforme de todo3. 10. En consecuencia, no debemos tratar de adoptar aquí en astronomía el método que hemos seguido en nuestras investigaciones en la ética o la filosofía natural. 11. En esas áreas, hemos sido capaces de decir, por ejemplo, que no hay otras cosas excepto la materia y el vacío, que las partículas proporcionan los principios que explican todas las cosas, y así sucesivamente. 12. Hemos sido capaces de dar una explicación precisa y simple para cada hecho, y conformar nuestra explicación a la evidencia observable.

13. No podemos actuar de la misma manera con respecto a las cuestiones astronómicas. 14. Las cosas que observamos en el cielo pueden surgir de varias causas diferentes y por lo tanto podríamos nombrar un número de diferentes teorías que todas estarían de acuerdo con las observaciones de nuestros sentidos. 15. En estas cuestiones astronómicas, no tenemos pruebas suficientes para razonar definitivamente y establecer nuevos principios confiables con certeza para la interpretación adicional de la naturaleza. 16. Las únicas a seguir son las apariencias mismas. 17. Nuestro objetivo no es producir un conjunto de teorías elaboradas y opiniones vanas, sino para producir una vida exenta de todo tipo de falso temor.

18. Las cosas que vemos en el cielo no inspirarán alarma en nosotros si podemos evitar depender de la pura especulación al explicarlas y si, en cambio, podemos determinar explicaciones razonables que sean consistentes con la evidencia que podemos observar. 19. Pero si abandonamos el razonamiento verdadero y renunciamos al esfuerzo de buscar explicaciones que sean consistentes con la evidencia que podemos observar en el cielo, y también consistente con fenómenos similares que observamos aquí en la tierra, entonces alejamos de la ciencia natural y caemos de lleno en fantasías y fábulas.

20. Es posible que los fenómenos celestes puedan simplemente parecerse a los fenómenos que nos rodean aquí en la tierra, sin que exista realmente una verdadera similitud. 21. Ya que los fenómenos celestiales se pueden producir por muchas causas diferentes y no tenemos pruebas suficientes para saber cuales son correctas. 22. Sin embargo, el único camino lógico a seguir para nosotros es observar la evidencia disponible, tratar de distinguir las circunstancias en las que aparece esa evidencia y luego comparar esa evidencia a fenómenos similares aquí en la tierra que surgen ante nuestros propios ojos, sobre los que tenemos pruebas suficientes para la certeza.

23. Cuando usamos el término “el mundo”4, nos referimos no solamente a la tierra en sí, sino también a un conjunto de cosas contenidas por el cielo que incluyen la luna, las estrellas y todos los objetos visibles. 24. Esta colección, separada del infinito, termina en una extremidad. 25. Esta extremidad puede ser delgada, o densa, o giratoria, o en un estado de reposo, o redonda, o triangular, o de alguna otra forma. 26. Cualquiera de estas alternativas es posible: no las contradice ninguno de los hechos de este mundo en el cual no se puede discernir una extremidad en ninguna parte5. 27. Es fácil ver también que el número de mundos similares al nuestro en todo el universo es infinito, como es el hecho de que el espacio entre los mundos también está hecho de materia y espacio, y no está absolutamente vacío como algunos filósofos pretenden.

28. Una teoría sobre cómo se producen los mundos es que las semillas elementales adecuadas emanan, ya sea de uno o más mundos existentes o desde el área que está entre los mundos existentes, y estos elementos fluyen hacia un punto particular donde se recopilan y organizan6. 29. Después de eso, otras semillas se les unen, de tal manera que forman un todo durable, que puede ser considerado como un núcleo al que todas las adiciones elementales sucesivas se unen.

30. En esta cuestión de la formación de los mundos, no debemos contentarnos con decir, como hacen algunos filósofos naturales, que los elementos que se unen para formar mundos vienen del vacío bajo la influencia de la “necesidad” o “destino”. 31. Estos hombres dicen que el cuerpo que se produce así aumenta de tamaño hasta que se estrella contra algún otro cuerpo, pero esto es contrario a la evidencia, pues nada puede venir de la nada, que no es nada7.

32. También se teoriza que el sol, la luna y las otras luces que vemos en el cielo se formaron originalmente por separado, y más tarde fueron puestos en todo el total de lo que llamamos nuestro cosmos. 33. Todos los demás objetos contenidos en nuestro mundo, por ejemplo, la tierra y el mar, también se formaron espontáneamente y posteriormente ganaron tamaño, mediante la adición y el movimiento de sustancias ligeras, similares a los elementos del fuego y el aire, o ambos8. 34. Esta explicación está de acuerdo con lo que observamos con nuestros sentidos.

35. En cuanto al tamaño del sol y de las otras estrellas, creemos que son aproximadamente del mismo tamaño que parecen ser9. 36. La única evidencia que tenemos en cuanto a esto es lo que vemos, y en base a lo que vemos el sol puede ser más grande o más pequeño que el tamaño que parece ser, o casi lo mismo. 37. Basamos esto en el hecho de que cuando observamos los incendios a distancia, que no parecen reducirse de tamaño tanto como lo hacen otros objetos. 38. Pero de todas las dificultades en esta materia serán fácilmente despedidos si uno siempre se acuerda de separar claramente en su mente las cosas que son ciertas de aquellas cosas que no son ciertas, como he mostrado en mis libros sobre la naturaleza.

39. La salida y puesta del sol, de la luna y de las estrellas, puede tener una variedad de causas. 40. Es posible que se conviertan en ignición y luego se extinguen a medida que pasan por encima de nosotros, o pueden pasar por encima y luego por debajo de la tierra, o puede haber otras causas10. 41. También podemos entretener a otras teorías para explicar estos movimientos, siempre que dichas teorías no contradicen lo que observamos.

42. El movimiento de las luces en el cielo puede ser causado por el movimiento circular de todo el cielo, o porque las luces se mueven mientras que el cielo permanece inmóvil. 43. No hay nada en lo que vemos que contradice la teoría de que en un principio, antes de la formación de nuestro mundo, las estrellas y los planetas recibieron un impulso natural de este a oeste, y que ahora su movimiento continúa mientras que el fuego en ellas consume más combustible.

44. Los movimientos del sol y de la luna entre los trópicos pueden ser causados por la forma de los cielos, según lo establecido por la naturaleza, por necesidad, hace ya mucho tiempo, o en la resistencia del aire a través de la cual viajan. 45. La causa podría ocurrir porque se queman hacia el combustible que los alimenta, o porque originalmente recibieron un impulso que hace que se desplazen en una dirección en espiral11. 46. La evidencia se puede observar no contradice ninguna de estas diferentes teorías. 47. Podemos desarrollar otras teorías también, siempre y cuando prestemos la debida atención a lo que es consistente con la evidencia ante nosotros y siempre que traigamos cada teoría de vuelta a algo que es similar a lo que podemos observar en nuestro mundo. 48. Cualquiera de estas teorías nos permitirá explicar los fenómenos razonablemente sin inquietarnos con las especulaciones miserables de los astrólogos.

49. La creciente y menguante de la luna también pueden tener varias causas. 50. Estos pueden surgir de algún cambio en la forma en que se genera la luz de la luna, o porque otro cuerpo se interpone entre la Tierra y la Luna, o por otros motivos similares a los fenómenos que se pueden observar aquí en la tierra. 51. Lo importante es recordar que no se puede ser obstinado y adoptar, sin pruebas suficientes, una única y exclusiva teoría de la causa. 52. Una vez más, cuando los hechos no son suficientes para que podamos llegar a una conclusión final, siempre debemos evitar lanzarnos a especulaciones interminables.

53. Es posible que la luna tiene una luz propia, o que ella refleja la luz del sol. 54. Vemos aquí en la Tierra muchos ejemplos de objetos que son luminosos, y muchos otros que sólo reflejan la luz. 55. Ninguno de estos fenómenos celestes nos causará alarma siempre que recordamos que hay muchas posibles explicaciones. 56. Es esencial que siempre llevemos a cabo nuestras investigaciones con este enfoque en mente, y que no tomemos nuestras decisiones de otra manera. 57. De lo contrario, seremos llevados tontamente a fantasías, cayendo continuamente en una tras otra teoría no-verificable.

58. Lo mismo ocurre con la aparición de lo que parece ser una cara en el círculo de la luna. 59. Esta cara puede aparecer debido a la forma de la luna, o porque algo oscurece nuestra visión, o por otras razones que podrían ser capaces de dar cuenta de tal apariencia. 60. Debemos aplicar el mismo método que aplicamos con todos los fenómenos celestes. 61. A partir del momento en que nos permitimos entretener una teoría que contradice la evidencia de los sentidos, surge la imposibilidad de poseer perfecta tranquilidad y felicidad.

62. Al examinar los eclipses de sol y luna, debemos comparar las diferentes teorías y recordar que es posible que muchas causas pueden a la vez y al mismo tiempo estar de acuerdo en su producción. 63. La marcha regular y periódica de estos eclipses no tiene nada que nos deba sorprender, si tan solo prestamos atención a fenómenos similares que tienen lugar aquí en la tierra delante de nuestros propios ojos. 64. Por encima de todo, tenga cuidado con la idea de que un dios causa estas cosas, porque hay que reconocer que los dioses están exentos de todo trabajo, y viven perfectamente felices. 65. Si no mantenemos esto en mente, nos uniremos a la multitud de los hombres que se apresuran a aceptar explicaciones vanas. 66. Tales hombres, que no son capaces de reconocer lo que es realmente posible, caen en teorías vanas cuando llegan a la conclusión de que todos los fenómenos tienen una sola causa y cuando rechazan todas las demás explicaciones que son igualmente probables12. 67. Adoptan la más irracional de las opiniones ya que no dan prioridad a los hechos observables, que deben siempre ser consultados primero.

68. Las diferencias en la longitud de noches y día pueden surgir del hecho de que el paso del sol por encima de la tierra es más o menos rápido, de acuerdo con la longitud de la región a través del cual tiene que pasar, o por alguna otra causa similar a lo que vemos aquí en la tierra. 69. Los que dicen que sólo una explicación para esto es posible, se oponen a los hechos y pierden de vista los límites del conocimiento humano.

70. Y luego están los que tratan de predecir el futuro de las estrellas. 71. Las predicciones que resultan hacerse realidad, como las obtenidas de los animales, surgen por pura coincidencia. 72. Pueden ocurrir, por ejemplo, porque hay algún cambio en el aire, o por cualquier otra causa que podamos encontrar evidencia para apoyar.

73. Cuestiones como relámpagos y rayos pueden ser producidos por una condensación violenta de los vientos, o por su rápido movimiento y conflagraciones. 74. Uno puede dar una serie de explicaciones para estas cosas, pero ante todo debe estar en guardia contra las fábulas. 75. Esto se puede hacer fácilmente si seguimos fielmente el método que hemos establecido. 76. Al tratar de explicar las cosas que no somos capaces de observar directamente, siempre hay que compararlas con aquellas cosas que somos capaces de observar directamente, y debemos aceptar como posibles sólo aquellas teorías que son apoyadas por la evidencia de ambas13.

77. Los huracanes, terremotos, viento, granizo, nieve, el rocío, los glaciares, el arco iris, el halo alrededor de la luna, los cometas, y las revoluciones periódicas de algunas estrellas: todos ellos pueden ser explicados en una serie de maneras si razonamos de acuerdo con los hechos observables. 78. Asignar una sola causa a todos estos fenómenos, cuando la experiencia de nuestros sentidos sugiere varias causas, es una locura. 79. Tal razonamiento es adecuado sólo para los astrólogos ignorantes que codician un conocimiento vano. 80. Estos hombres asignan causas imaginarias a los hechos porque desean abandonar el cuidado y gobierno del universo entero a los dioses. 81. La asignación de una sola explicación uniforme y positiva a todas estas cuestiones es tonta y consistente sólo con el deseo de prodigios destellantes ante los ojos de la multitud.

82. Lo mismo es cierto para los que tratan de hacer pronósticos observando ciertos animales. 83. Cualquiera de tales previsiones que sucedan ocurren por pura casualidad porque no hay una conexión necesaria entre ciertos animales y el invierno. 84. Estos animales no producen el invierno, ni hay un dios sentado en el cielo esperando las salidas de estos animales para después hacer que el invierno llegue. 85. Una locura como ésta no se le ocurriría a nadie que viva una vida moderadamente cómoda, mucho menos a un dios que posee una felicidad perfecta.

86. Imprima todos estos preceptos en su memoria, Pítocles. 87. Si lo hace, podrá escapar fácilmente las fábulas y descubrirá muchas otras verdades similares a estas. 88. Por encima de todo, aplíquese al estudio de los principios generales de la naturaleza, y hasta el infinito a cuestiones similares. 89. Estudie de cerca el uso de la evidencia que proviene de los sentidos, de las anticipaciones y de los sentimientos de placer y dolor. 90. Aplíquese a éstos, siempre teniendo en cuenta el objetivo de una vida feliz, hacia el cual procesamos todas nuestras investigaciones.

91. Una vez que resuelva estas cuestiones generales en su mente siguiendo el ejemplo que he expuesto, las respuestas a sus preguntas particulares eventualmente se aclararán. 92. En cuanto a los hombres que no se dediquen a este estudio, estos hombres nunca encontrarán la verdad ni alcanzarán la meta de una vida feliz, hacia el cual toda nuestra investigación nos dirige.

1. Para maximizar la simpleza y facilidad de comprensión, la presente traducción está basada en la Edición Elemental de Epicurus’ Letter to Pythocles publicada por NewEpicurean.com, la cual a su vez está basada en la traducción de Charles D. Yonge. Esta versión ha sido abreviada, omitiendo detalles tales como los relacionados a huracanes y terremotos. La versión original en griego fue conservada por el historiador Diógenes Laercio.

La carta a Pythocles es la segunda de la trilogía de cartas que Epicuro escribió para resumir los aspectos centrales de su filosofía. En contraste con la carta a Herodoto, esta carta se centra en el problema de explicar las cosas que vemos en el cielo, más que en los asuntos directamente delante de nosotros aquí en la tierra. En este caso, debido a que los fenómenos celestiales son ejemplos clásicos de cuestiones sobre las que tenemos limitada evidencia, empezamos a entender los elementos del Canon que hacen un llamado a razonar e inferir solo en base a la evidencia y esperar por pruebas adicionales antes de llegar a conclusiones para las que no hay evidencia. Mientras tanto, el hombre sabio debe tener mucho cuidado con denominar una teoría como verdadera o falsa, sólo admite que son posibles porque están de acuerdo con la evidencia, o que no son posibles ya que entran en conflicto con la evidencia, o que de estas, algunas son más propensas que otras debido al peso de la evidencia que las apoya.

2. El maestro tenía la intención que las epístolas a Herodoto y Pítocles fueran estudiadas juntas y no solo por estos dos discípulos, sino por toda la escuela.

3. Al igual que en el párrafo previo, Epicuro reconoce los límites del conocimiento humano y también establece una jerarquía de valores que se puede aplicar al conocimiento, dando mayor prioridad a aquel que conduce al mayor placer y seguridad. Esto se debe a que mucha gente persigue conocimiento vano e inútil, y hasta podría perder la paz por causa del mismo. Pero también, en tiempos modernos, en la era de la informática, hay una cantidad casi infinita de información disponible y mucha gente padece de sobrecarga informativa y déficit de atención por su causa. Esta jerarquía de valores científicos, donde el conocimiento superior es el que añade el mayor placer y remueve el mayor sufrimiento, es por lo tanto aún sumamente útil e importante.

4. La palabra griega kosmos no tiene correspondencia clara en los idiomas modernos. A veces es traducida como mundo o planeta, a veces como universo y a veces en tiempos modernos (al ser usada en plural) como multiverso.

5. No existe límite al universo observable y parece ser que el vacío es infinito. También es posible que exista una cantidad infinita de partículas o átomos, pero nuestros horizontes observables nos impiden determinar esto con certeza.

6. En las estaciones espaciales se ha observado que las partículas, incluso las mas diminutas, se encuentran y aconglomeran en el espacio de manera automática, como obedeciendo una ley y una tendencia natural.

7. Se sabe que las colisiones entre planetas y lunas era algo normal en la etapa temprana de formación del sistema solar, sin embargo lo que Epicuro contradice aquí es que algo pueda surgir de la nada. Esto se repite una y otra vez en el discurso epicúreo y responde a la insistencia en desarrollar una cosmología natural y repudiar los conceptos creacionistas y las fábulas y mitos sobre el origen del cosmos que tenían los antiguos.

8. Aún hoy la Tierra está siendo constantemente bombardeada por partículas espaciales y sabemos que en su formación temprana, el agua en sus océanos surgió de cometas y otros cuerpos celestes.

9. La calculación del tamaño de los cuerpos celestes es el mas grande error que cometió Epicuro. Sin embargo, el Canon que el mismo estableció para discernir la naturaleza de las cosas ha corregido su error: es gracias a la evidencia empírica, y no gracias a silogismos ni fórmulas lógicas, que se puede confirmar de manera definitiva toda verdad, y Epicuro exhibió decencia intelectual y fue consistente con su propio Canon al evitar alguna otra conclusión hasta que nueva evidencia se hiciera disponible.

10. Epicuro insinuó que la Tierra era redonda como una de sus posibles teorías.

11. Epicuro insinuó la ley de la inercia.

12. La teoría de la evolución, por ejemplo, coincide en sus conclusiones con teorías como la selección natural (que la explica hermosamente) y otras teorías de campos diversos como la genética, la epigenética, la antropología, etc. Todas las ciencias empíricas y legítimas coinciden en explicar el mundo de una manera coherente.

13. Aquí Epicuro establece como canónico el método de razonamiento de inferir por analogía, es decir, de suponer lo que no es evidente en base a lo que es evidente, con el propósito de que todas nuestras inferencias se refieran necesariamente a la autoridad última de la evidencia. Lo crucial en este método es que debemos asegurarnos de que no estamos comparando manzanas con naranjas.

cropped-soe_sm-1.png

Razonamientos sobre el pergamino “Retórica” de Filodemo

El siguiente comentario concierne el pergamino de Herculano titulado “Retórica” de Filodemo, que es parte de Epítome: Escrituras epicúreas.

  1. Razonamientos sobre la Retórica de Filodemo [1], que enseña sus doctrinas sobre el uso más ético y mas eficaz de la expresión.
  2. Han de ser censurados aquellos epicúreos que asumen que la sofística no es un arte, y por lo tanto van en contra de las enseñanzas de Epicuro, Metrodoro y Hermarco, como veremos más adelante. 3. Tales epicúreos son casi culpables de parricidio [2].
  3. Los epicúreos sostenían que la retórica era un arte cuyo fin era persuadir en un discurso, con el argumento de que en el arte cualquiera puede sobresalir más que una persona entrenada, pero no en una ciencia exacta, o muy rara vez. 5. Un arte, por lo tanto, tiene un fin, un propósito, se busca un logro o resultado que no se puede lograr si uno no ha estudiado, resulta de la observación y se hace regularmente y no por conjetura o especulación. 6. El arte o técnica requiere de transmisión de conocimientos del profesor al alumno, la formación no está exenta de método y se adquiere a través de la observación y la experiencia.
  4. Esto se aplica a la gramática y la música, pero no a la política [3]. 8. En la interpretación moderna del arte, podemos observar que es distinta de la ciencia por ser subjetiva, al igual que la estética, mientras que la ciencia es objetiva. 9. Los hechos científicos pueden o no pueden tener un valor estético, y en todo caso funcionan de manera efectiva e invariablemente. 10. Los retóricos pueden convencer a la mayoría de las personas de una cierta verdad, o mentira, y aún así ser considerados grandes artistas, o creerse que tienen gran técnica. 11. Cuando los médicos curan sólo la mayoría, pero no a todos los pacientes, no son llamados grandes artistas o técnicos.
  5. Epicuro dividió la retórica entre dos partes: la sofística, que es el arte de escribir y pronunciar discursos, y la práctica. 13. La oratoria forense y deliberativa es un arte independiente, presumiblemente porque las técnicas y objetivos son diferentes.
  6. El maestro argumenta en contra de la oscuridad y el lenguaje florido, y a favor de que las palabras siempre sean empleadas en su sentido propio. 15. En lo que concierne al estilo, que a veces es usado en exceso por los retóricos, Epicuro argumentaba a favor de sólo el estilo natural.
  7. La oscuridad es de dos clases: intencionales y no intencional[4]. 17. Es intencional cuando uno no tiene nada que decir y oculta la pobreza de su pensamiento en lenguaje oscuro que parece decir algo útil. 18. Conectado con esto está el uso de muchas digresiones, imágenes poéticas, alusiones recónditas y lenguaje arcaico. 19. Los solecismos impiden el oyente la comprensión de muchas cosas. 20. Solo el verdadero filósofo es libre de estos defectos.
  8. La oscuridad no intencional surge de no dominar el tema, pero también de la creencia de que las palabras están en armonía con las cosas. 22. En una imagen todo es luz y sombra; una pintura no puede producir un ser vivo. 23. La palabra o la imagen se confunde con lo que se quiere decir. 24. Las palabras a menudo no son concisos o no se refieren claramente a las cosas significadas.
  9. La oscuridad también puede surgir de no saber cómo expresarnos o cómo usar la gramática correcta, de un cambio en el orden de las palabras demasiado frecuente, o del uso de un exceso de rima, prestando poca atención al significado. 26. Uno debe utilizar expresiones ordinarias adecuadamente y no expresarse de manera inexacta, ni vaga, ni utilizar expresiones con doble sentido.
  10. Los retóricos son criticados por no tener reglas científicas o específicas para el uso de la metáfora, por usarla con mayor frecuencia que incluso los poetas y por la forma en que ridiculizan una metáfora sin explicar por qué es defectuosa. 28. Se dice que el entrenamiento en sofística no impide el habla defectuosa y que el estudio de la retórica técnica nunca ha avanzado a nadie [5].
  11. Ahora consideraremos la afirmación de que todo arte es inventado para algún propósito útil, pero la retórica tiende a engañar. 30. Los retóricos tienen un sistema para hacerse parecer dignos y nobles y para engañar a su público. 31. Este sistema no es necesario para cualquier otro artista, ciertamente no lo es para el filósofo. 32. El hecho es que cada profesión tiene su propio modo de discurso peculiar.
  12. Quien sabe sobre la retórica puede que sepa muy poco del tema en discusión, incluso si es capaz de tejer un argumento persuasivo. 34. Sólo los profesionales y expertos en cualquier campo tienen verdadera autoridad para hablar sobre el. 35. Esto incluye la política, el campo que empleaba mas retóricos en la antigüedad. 36. Si la retórica pudiera descubrir los posibles argumentos en cuestiones relacionadas con la medicina, la música, etc., los retóricos de inmediato serían rivales de los expertos en cada una de estas profesiones. 37. Cada profesión tiene sus propios datos y principios y es solo ella competente para discutirlos. 38. Los sofistas no pueden pueden descubrir la más mínima argumentación relativa a la política, al menos en lo que se refiere a sus tratados técnicos.
  13. Aún cuando se reconoce la experiencia de la retórica, otra limitación se encuentra en el arte de la alabanza, esta vez moral. 40. La alabanza de animales irracionales no es buena. 41. La capacidad de alabar las cosas indignas de ser alabadas no es digna de alabanza, y no cambia su naturaleza. 42. Un retórico que no conoce la filosofía, no puede discernir entre el bien y el mal y termina alabando cosas malas y fomentando el vicio. 43. La retórica es responsable de gran daño, y no trae el éxito en los casos de derecho reales. 44. Su afirmación de que la retórica es la madre de todas las artes y las ciencias es una pretensión vana que se basa en el engaño, y por lo tanto es peligrosa.
  14. La retórica es perjudicial, ya que se basa en el engaño y también es inútil en la vida pública. 46. Los retóricos deben halagar todas sus vidas. 47. Dicen que no hay moralidad, excepto la opinión pública. 48. Por otro lado, la filosofía ofrece todo lo necesario para una vida feliz; y los filósofos se ganan la amistad de los hombres públicos ayudándoles a salir de sus problemas y no por ser halagadores. 49. Los que están preocupados con la picazón la hacen peor cuando se rascan: así con aquellos que sufren de aduladores.
  15. Es imposible ser fiel a todos a la vez. 51. Los gentíos cambian, se arrepienten rápidamente y son inconstantes, mientras que los filósofos están contentos de ayudar a pocas personas.
  16. La retórica no indica qué uso se hace de los poderes que da [6]. 53. Los discursos de este tipo no son una desgracia si el objeto de la oratoria forense es exponer los hechos, y no demostrar el poder de uno.
  17. Aparte, no se puede disfrutar del poder y la riqueza que vienen con la retórica a causa de las fatigas que vienen con ellos. 55. Los filósofos por su vida y su conversación benefician a sus seguidores, sin embargo las muchedumbres envidian a los retóricos. 56. También desconfían de los locutores profesionales en los tribunales, mientras que los jueces son más propensos a confiar en la gente sencilla.
  18. Todo hombre bueno y honesto que limita su interés solo a la filosofía y no tiene en cuenta las tonterías de los abogados, puede enfrentar con valentía todo problema. 58. Vale la pena considerar qué clase de vida han vivido los que han gastado todo su tiempo en la acusación y la defensa. 59. La persuasión crea desconfianza en la filosofía.
  19. La retórica no da la felicidad. 61. Por otro lado la filosofía nos muestra cómo limitar nuestros deseos, y es mejor que la retórica, que nos ayuda a satisfacerlos. 62. La gente usa a menudo la retórica no sólo con fines inmorales, sino también para correr tras deseos vanos y vacíos como la fama y una carrera política. 63. La verdadera filosofía también nos anima a buscar una profesión que lleva a la felicidad, mientras que la retórica no es adecuada para alguien que aspira a la felicidad tranquila y produce extrañas razones para estudiar la política.
  20. Algunas leyes, justas e injustas, son naturales y nunca cambian; otras varían según la localidad y el estado. 65. Es mejor obedecer todas las leyes y adaptarse a la sociedad. 66. De lo contrario, si un filósofo no cree que pueda vivir bien en las condiciones creadas por una ley particular, se podría salir del país. 67. Debemos obedecer las leyes con placer y no por obligación; de manera constante y no de una manera incierta. 68. Ya que vivir bajo el imperio de la tiranía probablemente impediría la ataraxia.
  21. Hay varias formas en las que las palabras pueden ser perjudiciales: pueden ser engañosas o pueden ser insultantes, hirientes y desmoralizadoras. 70. Por lo tanto el discurso mas placentero es franco y a la vez suave y amable.
  22. Estamos de acuerdo en que una buena expresión presta dignidad al que habla, asegura la atención de la audiencia y mueve sus emociones[7]. 72. Sin embargo, hay que perseguir lo que produce una vida placentera y sin dolor. 73. Por lo tanto, la retórica debe ser empleada en el servicio de la filosofía y para sanar el alma a través de argumentos verdaderos y saludables.
  23. Aquí concluyen los razonamientos sobre el discurso de Filodemo sobre la retórica y aquí concluye este Epítome, el cual ha sido escrito para el provecho de los pupilos modernos con la esperanza de despertar su amor por la verdadera filosofía.

Notas:

[1]          Basado en siete libros que componen la obra entera de Retórica de Filodemo, publicado en 1920 con traducción y comentario por el Dr. Harry M. Hubbell. Los razonamientos comienzan con la conclusión del primer libro, la cual contiene una introducción y resumen muy general de la obra, pero sólo quedan fragmentos de este libro.

[2]          La obra se basa aparentemente en discusiones entre varias facciones de la escuela, algunas de las cuales argumentan que la retórica no es un arte (del griego, tekne), por lo cual el autor dedica gran parte de la obra a la definición de lo que es un arte. Desde el principio, Filodemo argumenta a favor de lo que él percibe como la ortodoxia y reclama legitimidad trazando sus ideas hasta los cuatro fundadores, e incluso diciendo que sus oponentes están casi matando a sus padres (los cuatro fundadores).

[3]          Según la obra, alguien dentro de la escuela estaba disputando la opinión de Epicuro de que la sofística era un arte, argumentando que un arte debe tener un método y transmisión de conocimiento definido; también clasificaba la política como un arte. La defensa de la postura de que la sofística es un arte se basa en que tenía un método específico y que los sofistas no debían especular: debían componer una introducción, narrativa, demonstración, excepción y resumen. También se aprendía por medio de la observación y se tenía una meta clara, ya fuera persuadir, alabar o criticar. Por lo tanto, la retórica era un arte.

[4]          Los versos 16-20 son una cita directa del papiro, Libro IV.

[5]          La obra insiste en la expresión clara, concisa, simple y sencilla, que es altamente valorada por los epicúreos. Se espera que el lenguage sea científico y preciso para que pueda servir como una herramienta eficaz para la comunicación. Debido a que los que estudiaban retórica con frecuencia no buscan esta meta, Heráclito una vez famosamente dijo: “La retórica es el príncipe de las mentiras”. La sección siguiente es la parte mas importante de la obra y se dedica a criticar este arte por ser amoral y por tener otras limitaciones.

[6]          Uno de los problemas morales que atiende Filodemo es que sin la filosofía para darles guía moral, los retóricos pueden ser inescrupulosos, mentirosos y que pueden hacer enorme daño con sus discursos que persuaden a la gente a endosar ideas dañinas.

[7]          La obra termina con Filodemo reconciliándose con el arte de la retórica, el cual ha criticado de muchas maneras, ofreciendo que sea dedicado a la sana filosofía como manera de redimirlo.